Realeza. Así es Raymill House, el refugio campestre de la reina Camilla que salió a la venta
La propiedad, adquirida en 1996, funcionó durante años como el santuario privado de la actual reina consorte del Reino Unido. Esta ubicada en un entorno rural y rodeada de amplios jardines.
Mientras la atención pública se concentra en la salud del rey Carlos III y en los movimientos internos de la monarquía británica, un detalle relacionado con el patrimonio personal de la reina Camilla volvió a captar interés. Se trata de Raymill House, la residencia campestre que durante años funcionó como su refugio privado y que recientemente cambió su situación patrimonial.
Cuál es la historia detrás de Raymill House, el refugio de la reina Camilla
La propiedad fue adquirida por Camilla en 1996 por aproximadamente 850.000 libras esterlinas, cuando aún no formaba parte oficialmente de la familia real británica. Desde entonces, Raymill House se transformó en un espacio íntimo donde la hoy reina consorte encontraba tranquilidad lejos del protocolo, las actividades oficiales y la exposición permanente que implica la vida dentro de la corona.
Esta ubicada en un entorno rural rodeado de naturaleza, la mansión responde a un estilo arquitectónico de inspiración Regencia, caracterizado por su elegancia clásica y por el uso predominante de piedra en su estructura. Con el paso de los años, la propiedad aumentó considerablemente su valor y actualmente está valuada en más de un millón de dólares, según estimaciones del mercado inmobiliario.

Durante décadas, Raymill House fue considerada uno de los lugares más personales para Camilla. Incluso después de su matrimonio con el entonces príncipe Carlos, la residencia continuó siendo su espacio de descanso privado.
En los últimos meses trascendió que la propiedad habría sido transferida a nuevas manos dentro del entorno familiar. De acuerdo con registros oficiales, la vivienda fue registrada a nombre de Harry Lopes, esposo de Laura Lopes, y del financiero Jake Irwin, quienes actuarían en representación de los hijos de la reina: Laura Lopes y Tom Parker Bowles.
En términos arquitectónicos, la mansión posee seis habitaciones distribuidas en dos plantas, además de varios espacios comunes diseñados para el confort y la vida cotidiana. La decoración interior refleja un estilo refinado pero cálido, con detalles clásicos que mantienen la esencia original de la casa.

La cocina y los baños están revestidos con azulejos azules, mientras que el comedor principal destaca por un papel pintado de estilo barroco en tonos crema y blanco que combina con alfombras de diseño elegante. Los techos altos, junto con una gran chimenea central, aportan una atmósfera acogedora.
A esto se suman amplios ventanales que permiten una conexión visual directa con el paisaje natural que rodea la propiedad.
El verdadero atractivo de Raymill House se encuentra en el exterior. La finca cuenta con 4,8 hectáreas de terreno, lo que convierte al lugar en un auténtico oasis verde. Este espacio fue durante años uno de los principales escenarios de los pasatiempos personales de Camilla, especialmente su interés por la jardinería.
En los jardines de la propiedad la reina cultivaba flores, mantenía colmenas de abejas y también una pequeña huerta. El predio era además el hogar de sus perros Jack Russell Terrier, Beth y Bluebell, conocidos por ser sus inseparables compañeros.

El diseño del parque combina elementos de inspiración italiana con reformas posteriores de estilo neogeorgiano, creando un paisaje cuidadosamente organizado con senderos, sectores florales y espacios preparados para disfrutar del tradicional té al aire libre.
Entre los detalles más curiosos del lugar se encuentran varias esculturas de elefantes de madera de tamaño real pertenecientes a la firma Lanterna Elephant, que permanecen como parte del paisaje ornamental.



