Entrevista. Winona Riders encabeza el festival Mediterráneo y presenta 0%: Sacamos de adentro lo que vemos en el día a día

El grupo bonaerense de rock and roll lanzó su último material discográfico a principios de mes. Cómo lo produjeron y cuál es la búsqueda.

23 de abril de 2026 a las 04:39 p. m.
Winona Riders encabeza el festival Mediterráneo y presenta 0%: Sacamos de adentro lo que vemos en el día a día
Gabriel Torres Carabajal, Francisco Cirillo, Santiago Vidiri, Ariel Torres Mirabal y Ricky Morales forman Winona Riders.

El pasado 10 de abril, Winona Riders publicó en plataformas digitales su nuevo disco titulado 0%. La banda vive un gran momento de popularidad tras pisar con fuerza los mayores escenarios del país.

Si bien en el oeste del conurbano bonaerense son locales y han tocado en todos los lugares a los que los ha llevado el under, también tuvieron recordados pasos por festivales nacionales como el Lollapalooza o el Music Wins.

El álbum recientemente lanzado coincide con su postura rebelde y contestataria. En sus letras hay frases que resuenan en el público y en el agite que se genera en el vivo.

En un Zoom con La Voz, en el que participaron el bajista Santiago Vidiri, el guitarrista Ricky Morales y el percusionista Gabriel Torres Carabajal, contaron sus primeras sensaciones tras el lanzamiento.

“Estamos muy contentos con cómo salió el disco. La idea principal era sacarlo el año pasado, pero por cuestiones de tiempos decidimos tomarlo más con soda y elaborarlo bien. No quiero hablar por el resto de los chicos, pero personalmente siento que el tiempo valió la pena y eso se nota a pesar de ese esfuerzo extra por sacarlo”, comenta el percusionista.

–Vienen sacando casi un disco por año. Antes un material se dejaba descansar uno, dos o hasta tres años, y ustedes, en cambio, lanzan rápido, también con canciones nuevas. ¿Cómo es esta cuestión creativa de tener tanto para publicar?

–(Ricky) Estamos en un buen momento. Todos traemos ideas y después, en la sala, las compartimos. Se debaten y empezamos a desarrollar lo que cada uno llevó desde su casa, ya sea una melodía o una letra. Todos aportamos algo, así que no nos cuesta. Con bastante naturalidad estamos sacando discos en estos tiempos.

–¿Cómo arman los shows?

–(Vidiri) El fin de semana pasado hicimos una gira por Cuyo: San Juan, Mendoza y San Luis. Fue una situación particular porque la primera noche salió el disco, el 10 de abril. Entonces era como: “¿Qué hacemos? ¿Tocamos el disco entero?”. Pero esa gente hacía un año que no nos veía y además ya habíamos sacado otro disco antes. Tratamos de mechar todo de una manera casi matemática para complacer a todos. Pero también es un desafío divertido, ¿viste? Hace que las listas de temas sean más dinámicas, más inquietas, dependiendo de la noche. Tratamos de ser bastante equitativos con todos los discos, aunque también depende del humor que tengamos ese día al armar la lista. Pero siempre buscamos defender el último material que sacamos.

–Volviendo a “0”, Suena muy bien, las violas, la distorsión, hay letras filosas. Quería preguntarles por el concepto: ¿con qué quisieron salir esta vez?

–Torres Carabajal: Siento que se va formando a medida que surgen los temas. Vamos encontrando un orden, un sonido. Y sí, quedó un disco que habla con crudeza, bien al frente. Tiene una lírica poética de alguna manera, pero no deja de ser directa. Hay bronca adentro, hay un poco de todo: lo que nos pasa en el día a día, lo que vemos en el país, en el mundo.

Lo dicho: 0% es un gran disco de rock and roll con la psicodelia característica de la banda y un pulso punk que invita a la generación de Winona Riders a gritar de bronca: “queremos paz pero no es suficiente”, “quiero romper los cascos de la represión”, “somos la generación, la que cuestionó y no perdonó a tu Dios”. Estas ideas le dan una vuelta al concepto del disco y aparecen justo después de lo que pasó en Lollapalooza, cuando proyectaron la bandera de Estados Unidos interviniendo la Argentina.

–Después de ese “lío”, si lo quieren llamar así, y también con el paso del tiempo, ¿el humor que perciben en el público lo trasladan a la música?

–Torres Carabajal: Sí. Se da de manera natural. El libro no lo tenemos nosotros, lo tiene la gente. La gente viene a vernos y se expresa entre tema y tema: cantan contra el gobierno, se manifiestan. Nosotros no vamos a cortar ese momento; es parte de ir a ver una banda en vivo. Es un espacio para desahogarse, un lugar seguro donde sentirse bien. Todo eso forma parte de la noche.

–Suele preguntarse dónde están las bandas que protestan. Ustedes son una.

–Vidiri: Hay un montón de bandas que están diciendo cosas. También hay que saber buscarlas y darles lugar. Si nos quedamos solo con las bandas que entretienen, después es fácil decir que no hay nadie contando lo que pasa. Muchas veces se visibiliza solo lo que conviene. Pero si te gusta descubrir música nueva, siempre hubo y hay bandas buenas. Es más difícil encontrarlas, pero están por todos lados. El tema es darles espacio.

–Les pregunto por otra cuestión: esa vuelta simbólica que le están dando a la banda, con shows largos, repasando toda la obra, y ahora esta idea de tocar disco por disco en salas más pequeñas. ¿Cómo surge esa decisión?

–Ricky: La inquietud viene de tocar en lugares donde no habíamos tocado antes. Son espacios míticos de Buenos Aires por los que todavía no habíamos pasado, quizás por un crecimiento rápido. Nos pareció una buena idea y se dieron los tiempos para hacerlo como previa a la presentación oficial del disco, más adelante en el año. También es una forma de reforzar el mensaje, como volver a decirlo.

Winona Riders en acción.
Winona Riders en acción. (Prensa.)

–Sobre el under y el trabajo colectivo: hicieron una fecha en Chilavert, en una imprenta recuperada. ¿Cómo ven esa movida de unir fuerzas para producir fechas y visibilizar proyectos? Lo del Festival Mediterráneo va por ahí.

–Torres Carabajal: De nuestro lado siempre tratamos de usar nuestra posición para generar cosas interesantes con otros artistas o proyectos. En este caso surgió la fecha en Chilavert, que es una cooperativa, una fábrica recuperada por sus trabajadores. El lugar estaba buenísimo para hacer algo musical y pudimos unirnos con El Sindicato del Drone y con Ernesto Romeo para armar algo en conjunto. No fue cada uno por separado, sino un híbrido entre todos. También sirvió para visibilizar el espacio. Fue una experiencia muy interesante.

–Pensando en las giras, ¿qué diferencias encuentran entre tocar en Cuyo y hacerlo en Europa, por ejemplo en Dublín?

–Ricky:Vamos siempre sin expectativas y con ganas de ser sorprendidos. Vayamos donde vayamos, la idea es plantar bandera con nuestro show. Puede haber una barrera de idioma, pero nos llevamos la sorpresa de que no hay tanta diferencia: si el tema es bueno, la gente reacciona igual. Aunque no entiendan la letra, la agarran por fonética, se mueven, conectan. Y después todo lo que rodea al show, los lugares y los venues, hacen que la experiencia sea increíble.

–Torres Carabajal: Ahora vamos al festival Mediterráneo que es una movida muy buena para darle visibilidad a la zona y bueno, en Córdoba están todos locos.

–¿Cómo toman el "hate" y todo lo que se les genera en contra?

–Vidiri: Le prestamos atención, pero también tenemos el sentido del humor lo suficientemente afilado como para reírnos y entender de dónde viene. Son muchas cuentas privadas opinando. Que digan lo que quieran.

–Torres Carabajal: Sí, también hay algo de que todos pueden decir lo que quieran, te puede gustar o no. Pero sabemos que muchas veces nadie se hace cargo de lo que dice. Mientras tanto, nosotros estamos haciendo lo que queremos. Y la gente que no quiera vernos va a tener que acostumbrarse: vamos a estar ahí, en los shows, en los diarios, en los discos. Nuestra música va a quedar.

Para ir

Winona Riders se presenta el viernes 24 de abril en Club Paraguay (Marcelo T. de Alvear 651) en el marco del Festival Mediterráneo. Entradas desde $ 15.000 en alpogo.com