Crónica. No Te Va Gustar presentó su nuevo disco en Plaza de la Música: show agotado y tres horas de rock
La banda uruguaya regresó a Córdoba con un recital intenso celebrado por sus fans. Tocaron más de 30 canciones y sonó completo "Florece en el caos". Este sábado repiten función.
Este viernes se vivió una nueva noche fría en el barrio Alberdi, pero adentro de Plaza de la Música el clima fue completamente distinto. No Te Va Gustar volvió a Córdoba para presentar Florece en el caos, su nuevo disco de estudio, y lo hizo con un show agotado, intenso y de casi tres horas.
La banda uruguaya desplegó una puesta en escena a la altura de la ocasión: visuales inspiradas en la estética del álbum, pantallas imponentes y un trabajo de luces que terminó de darle forma a una escenografía impecable.
Debajo del escenario, la disposición del recinto también tuvo su particularidad. La colocación de butacas en la parte trasera redujo considerablemente el campo y concentró al público sobre el frente.
El resultado terminó jugando a favor del show: Emiliano Brancciari y compañía sintieron de cerca el fervor de los fans, mientras que desde atrás se apreciaba una panorámica privilegiada entre banda y público, una conexión que por momentos también se volvió protagonista del espectáculo.

El recital llegó después del paso del grupo por Río Cuarto y antes de una pausa en la gira que retomarán en julio. Frente a unas 5 mil personas, la banda agradeció el acompañamiento e invitó a sumergirse en las canciones de Florece en el caos, publicado a principios de año.
Aunque gran parte del público esperaba escuchar los clásicos que el grupo acumuló a lo largo de sus 32 años de carrera, también hubo una respuesta entusiasta para el nuevo material. Y eso quedó claro desde el comienzo: los fans ya hicieron propios varios de los temas recientes.
En llamas
El show fue contundente y sin pausas. Arrancó puntual a las 21 y terminó cerca de la medianoche. Entre canción y canción, el tiempo pareció pasar volando.
Desde los primeros acordes de Halcones y palomas, tema que abre el nuevo disco, el público se mostró completamente encendido. Luego llegaron No te imaginás y A las nueve, antes de cerrar ese primer bloque con Me cuesta creer, clásico de Ese fuerte viento que sopla (2002).
La lógica de la lista de temas quedó clara rápidamente: por cada canción nueva aparecía un hit capaz de volver a levantar la temperatura de la noche. Pero también hubo lugar para que sonara completo el disco que presentaban.
“¡Buenas noches, hermosa Córdoba!”, saludó Brancciari apenas tomó la palabra. “Estamos presentando Florece en el caos. Gracias por hacernos felices”, agregó el cantante.
A la noche, uno de los cortes del disco producido por Nico Cotton, dio paso al reggae festivo de Verte reír y luego a la movediza Comodín, en una seguidilla que mantuvo al público cantando y saltando sin respiro.
La dinámica de la noche se mantuvo inalterable: un tema nuevo seguido de un clásico inoxidable. Así sucedieron Una vida más (2026) con Llueve tranquilo y Tirano (2006), elegida previamente por los fans en Instagram, con Si el mar me ve, otra de las flamantes canciones del disco.
El camino más largo marcó uno de los picos más altos del recital. Tanto Brancciari como Denis Ramos, Martín Gil y Mauricio Ortiz –encargados de los vientos– arengaron a un público que respondió con uno de los pogos más intensos de la noche.

El despliegue dejó sin aire al cantante, que entre risas bromeó: “Vamos a bajar un poco porque ya no estamos para estos trotes”.
La pausa emotiva también tuvo su peso dentro del show. La desgarradora Memorias del olvido arrancó lágrimas y encontró continuidad en No necesito nada. “Si alguien va a pedir casamiento, que lo haga ahora”, lanzó Brancciari antes de una de las canciones más celebradas de la noche.
Siempre emociona el enlace entre el comienzo de Ese maldito momento y Cómo le digo, de Rodrigo. Clara terminó de coronar ese tramo especial del recital, con toda Plaza de la Música cantando a coro junto a la banda. Hasta ese momento, el show había sido tan contundente como disfrutable: la primera mitad pasó en un suspiro.
Una vida más
Florece en el caos es un disco rockero, atravesado por las guitarras de Brancciari y Pablo Coniberti. Y esa energía terminó de explotar en la segunda parte del recital, que tuvo un pulso más cercano al de una clásica banda de rock nacional.
Aunque adelante de las vallas predominaba la juventud y el pogo constante, también había un público más adulto que cantaba emocionado cada canción. Después de más de tres décadas de carrera y con semejante cantidad de hits, No Te Va Gustar ya es una banda que atraviesa generaciones.
A la banda uruguaya se le caen los temazos de los bolsillos. Pensar, Al vacío, Venganza y Chau fueron tan coreadas como pogueadas. El cierre de Prendido fuego hizo temblar el recinto y la explosión definitiva llegó con Cero a la izquierda.

Antes de Tan lejos, Brancciari dejó uno de los mensajes más celebrados de la noche: “Sabemos que en Córdoba hay mucha gente que viene de todo el país a estudiar. ¡Viva la universidad pública!”.
Tres horas de rock parecieron suficientes para un público que empezó a desconcentrarse incluso mientras sonaba No somos nosotros, último tema de la lista.
Este sábado la historia volverá a repetirse. Y quienes estén presentes probablemente se encuentren con una banda consolidada, afilada y atravesando uno de los mejores momentos de su carrera. Un show que vale la pena disfrutar.


