Nuevo disco y presentación. Toch en expansión: un puente musical entre Córdoba y Uruguay, con los shows más desafiantes
La banda habla de cómo gestó su sexto disco y de las presentaciones que tendrán el despliegue más grande en sus 19 años de historia. “En estos momentos es cuando más se necesita la música y el abrazo”, dicen.
Casi dos décadas pasaron desde que esos hermanos y amigos emprendieron una aventura musical llamada Toch, por aquella “mala pronunciación” del apellido de Juan Pablo y Andrés (Theaux). Luego de ese momento fundacional entre Córdoba y Oncativo, el trío que actualmente completa Martín Ellena se estableció en Madrid durante cinco años, donde las vivieron “todas” y grabaron su segundo disco, tras un primero que terminó siendo casi un objeto de culto.
A su regreso de España, la aventura se puso seria e intensa, aunque siempre desde el juego y la intuición: más discos, muchas giras y sobre todo el comienzo de un camino en el que fueron cultivando un público que no para de expandirse, tanto en los “vivos” como en plataformas.
De aquellos shows en La Fábrica Cultural de la calle Caseros o en espacios culturales de Unquillo, la banda ahora se encuentra en la antesala de las presentaciones más desafiantes en estos 19 años para mostrar Pulso inicial y recorrer su discografía.
Un Quality cordobés, un Xirgu en Caba y una Trastienda en Montevideo, los tres con una formación de más 10 músicos, que aportan todos los matices a esas canciones siempre tan originales y pegadizas. "Serán los conciertos más grandes para la banda hasta aquí", dirán más adelante en la entrevista. Todo un desafío.
Todos estos años de gente
Estamos en la casa de barrio Pueyrredón donde el proyecto tomó forma definitiva luego del regreso de España. Una sala de ensayo pequeña pero muy cálida, con el espíritu hogareño a flor de piel y dibujos colgados en las paredes que amigos artistas o niños cercanos les fueron ofrendando en “todos estos años de gente”, como diría "el Flaco" Spinetta.
“Amiga, amigo, solo quiero vida para vivirla contigo”, cantan los tres sobre una base funky de bajo, batería y bandoneón, el sonido base y singular que Toch convirtió en sello distintivo desde Amor continental (2014). En el final del tema, un improbable cruce entre Daft Punk y El Kinto (aquel grupo de culto integrado por Eduardo Mateo y Ruben Rada) se apodera de la sala.
Si bien falta la guitarra mágica de Nico Ibarburu, el uruguayo se hace presente desde un audio de WhatsApp en el que imita con gracia una frase de Jaime Roos.
El guitarrista que fue parte de la banda de Roos, formó el Trío Ventana y hasta tuvo la bendición de Spinetta, es la persona clave para que el concepto de Toch se haya “uruguaysado” tanto en su reciente Pulso inicial.
“Todo esto nace exactamente de ese primer encuentro con Nico en marzo de 2022 en Córdoba. No sólo encontramos un mago maestro, ¡sino también un guitarrero serial!”, cuenta Juanpaio con entusiasmo.
Conexión uruguaya
En ese terreno empezaron a brotar canciones para compartir e improvisar. “Al poco tiempo repetimos show en Buenos Aires, después volvió con el Trío Ventana y en 2023 empezamos a viajar nosotros para Uruguay. Al principio, pensamos solo en grabar con el Trío Ventana, pero luego se amplió el sueño e invitamos más artistas, con representantes desde la murga al rap uruguayo”, resume el cantante, guitarrista y bajista sobre este disco.
Además de Nicolás Ibarburu en guitarra y voz, también participan su hermano Martín Ibarburu en la batería jazzera de Buen viaje, Hernán Peyrou en los teclados a lo Jade en ese mismo tema y Tomate un mate, en el que también aparece el percusionista Nacho Delgado (además se suma en Una clave, un “afrobeat ricotero”). Las cantantes Suga y Eli Almic grabaron en el hipnótico Salgo a la calle y las voces de la murga Asaltantes con Patente, les dan un color único a los temas más emotivos: No tiene miedo, Madre y No sé.
Varios de esos músicos llegan estos días desde Montevideo para estar en los show de Córdoba y Buenos Aires: Nico Ibarburu, Nacho Delgado y tres de las voces de Asaltantes con Patente (Pablo Riquero, Rodrigo Inthamoussu y Matías Bravo). A ellos se suman Andrés Albornoz en teclados (ex integrante de Los Cafres y actualmente viviendo en Traslasierra) y los invitados permanentes NegraMarta Rodríguez, Juli Ortiz, Santi Bartolomé y Fede Seimandi.
El puente artístico entre Córdoba y Montevideo es algo de lo que se viene hablando hace un tiempo, y en este disco Toch traza una avenida directa.
¿Qué razones encuentran para esta conexión? “Quizá el porqué se deba a ese tamaño parecido de ambas ciudades y cierta forma de ser también. En nuestro caso, sentimos una frecuencia similar, por ejemplo, en conciertos que hicimos allá, en los que la interacción con el público se parecía bastante a la que vivimos en Córdoba y en las sierras”, resumen.
Luego suman: “Todo esto se fue forjando en innumerables visitas de la Falta y Resto, de los hermanos Fattoruso, de Rada o Jaime... Córdoba siempre fue destino y así se fue gestando un amor profundo por los tambores, la murga y la canción de Uruguay. En cuanto al disco, fluyó todo de una manera muy cercana y familiar”.
–Jaime y Fernando Cabrera son los dos nombres que más aparecen a la hora de hablar de influencias de este disco. ¿Cómo fue su primer acercamiento a la música de estos artistas? ¿Han podido hacerle llegar alguna de las canciones?
−A Jaime Roos lo escuchamos primero por esos CD Selección 1 y 2 que le robamos a un cuñado, después llegó el VHS del concierto aniversario. Volvíamos de la escuela y lo poníamos para el almuerzo. A Cabrera, por el disco con Mateo y sobre todo en 2002 con el álbum Viveza nos abrió un camino. A él lo conocimos en 2013 y le regalamos el primer disco, donde lo nombramos en la canción Miles. Ahora, cuando fuimos a grabar la murga a Montevideo, ¡estaba Jaime en el estudio de al lado! Aunque no lo cruzamos, lo consideramos como un buen augurio y una bendición.
−Para las presentaciones, han armado una gran banda con varios de los invitados uruguayos, más los vientos y otros que siempre están. Sin dudas, será la apuesta más grande en los 19 años de Toch, incluyendo show propio en Quality por primera vez. ¿Cómo viven este desafío en un contexto realmente dificultoso para el arte independiente y de la vida de muchas personas en general?
−Realmente, lo consideramos un sueño y un regalo que vamos a compartir. Sabemos que en estos momentos es cuando más se necesita la música para aliviar y acompañar procesos intensos. También para la belleza del encuentro, de los abrazos y cantar en un coro gigante. Aunque es el mayor despliegue de nuestra historia, decidimos que las entradas sigan a un precio asequible. Será nuestro primer Quality solos y la segunda vez en Xirgu, dos lugares muy hermosos y bien dotados técnicamente para que sea una hermosa celebración.
Para cerrar, ofrecen una comparación muy precisa para ilustrar estos tiempos que vivimos para la cultura: "Cuando pensamos en proyectos artísticos autogestivos como el nuestro, se nos viene a la cabeza un estudio de científicos argentinos sobre la planta de yerba mate que decía que la planta que crecía sin ayuda de agrotóxicos desarrollaba una fuerza que le permitía luego, cuando ingresaba al cuerpo, tener más feeling, o sea, ir traspasando barreras y aplicando más en profundidad sus beneficios y sus propiedades".
Para ir a ver Toch
Toch presenta Pulso inicial este viernes 13 de marzo, desde las 22.30, en Quality Lab (av. Cruz Roja 200, Córdoba). Entradas en Ticketek. También el domingo 15 en teatro Margarita Xirgu (Chacabuco 875, Caba) y el 25 de abril en La Trastienda de Montevideo (Uruguay).

