Hallazgo histórico. Tesoros rescatados: hallan grabaciones inéditas de Tita Merello y una escultura oculta en el Teatro Cervantes
Durante tareas de limpieza y restauración en el máximo coliseo nacional, aparecieron piezas que estuvieron fuera de circulación por décadas. Entre los hallazgos destacan discos grabados hace casi un siglo y un busto de mármol del escultor Luis Perlotti.
Esta semana, la figura de Tita Merello volvió a iluminar el arte de nuestro país. En el marco de un ambicioso proceso de puesta en valor integral del Teatro Nacional Cervantes, el edificio histórico ubicado en la intersección de Córdoba y Libertad de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires se revelaron secretos que permanecieron ocultos durante décadas.
Los hallazgos, que incluyen desde grabaciones sonoras hasta obras de arte y mobiliario original, se produjeron durante tareas de restauración y limpieza lideradas por la Secretaría de Cultura de la Nación y la dirección del teatro.
El regreso de la voz de Tita
Uno de los descubrimientos que más impacto ha generado en el ámbito cultural es la aparición de 16 discos matrices metálicos, fechados entre 1926 y 1934.
Estos materiales, hallados en el archivo del Instituto Nacional de Estudios de Teatro (INET), contienen piezas que se creían perdidas o eran totalmente desconocidas para el público actual.
Entre las grabaciones rescatadas sobresalen dos canciones inéditas de la mítica Tita Merello: Paquetín Paquetón y Trabajar Nunca.
El tesoro sonoro también incluye temas de Gloria Guzmán, monólogos de Roberto Casaux, diálogos de Ángel Walk y Olga Casares Pearson, y poemas recitados por figuras como Berta Singerman.
Según Laura Mogliani, gestora de colecciones del INET, este material ya ha sido digitalizado para asegurar su preservación y próximamente estará disponible en canales digitales para el público y los investigadores.
Arte entre los escombros
La recuperación patrimonial no se limitó al sonido. En los sótanos del teatro, de manera azarosa, el equipo de limpieza encontró un busto en mármol de Miguel Faust Rocha, quien fuera el protagonista de la emblemática puesta de Martín Fierro en 1941.
La obra es de autoría del reconocido escultor argentino Luis Perlotti y data de 1943. Tras ser sometida a un proceso de restauración para recuperar su pátina original, la escultura ahora se exhibe en el foyer del teatro junto a otras figuras ilustres como Roberto Arlt y Eva Franco.
Un detalle moderno: la obra cuenta con un código QR para que los visitantes puedan conocer la historia del intérprete y escuchar sus interpretaciones.
Restaurando el esplendor
Muchos de estos objetos habían quedado almacenados tras el trágico incendio de 1961, que forzó el cierre del teatro hasta finales de esa década. Desde entonces, la falta de inversión y el paso del tiempo los habían sumido en el olvido.
Además de los discos y la escultura, la gestión actual destacó la recuperación de:
- Mobiliario original: Se restituyeron bancos, espejos, percheros y los denominados “burgueños” (muebles para bebidas frías en los palcos).
- Marquesina histórica: Se reparó la estructura de herrería de Toledo sobre la ochava del edificio.
- Damascos de seda: Se rescataron las telas originales traídas desde España en 1921 por María Guerrero para el Salón Dorado.
El director del teatro, Gonzalo Demaría, subrayó la importancia de este proceso: “Se recupera para el teatro la memoria de uno de sus más grandes intérpretes y se rescata una obra de uno de los escultores argentinos más destacados”.
Con estas acciones, el Cervantes busca dejar atrás años de deterioro edilicio y filtraciones para devolverle a los argentinos el esplendor de uno de sus espacios culturales más emblemáticos.


