Noche inolvidable. Ricky Martin en Córdoba: crónica de una fiesta latina a la medida del deseo de sus fans

A tres años de su última visita, la fiesta fue completa y lo tuvo al boricua agitando a sus fanáticas cordobesas con los dos universos que lo convirtieron en la estrella latina que es desde hace décadas.

12 de abril de 2026 a las 10:57 p. m.
Ricky Martin en Córdoba: crónica de una fiesta latina a la medida del deseo de sus fans
Ricky Martin en el Estadio Kempes.

"Que cómo decía mi madre, bailando todo se arregla". Esa frase de Pégate fue el mantra principal de una nueva visita de Ricky Martin a Córdoba, que el domingo agotó las entradas disponibles para un Estadio Mario Alberto Kempes habilitado parcialmente (no se ocupó el campo de juego).

A tres años de su última visita, la fiesta fue completa y lo tuvo al boricua agitando a sus fanáticas cordobesas con los dos universos que lo convirtieron en la estrella latina que es desde hace décadas.

Ricky Martin en el Estadio Kempes.
Ricky Martin en el Estadio Kempes. (Javier Ferreyra/La Voz)

Por un lado, el baladista de los primeros años, con esas canciones románticas al borde de lo meloso pero que tantos recuerdos les traen a su público, y por el otro, la bomba sexy latina que apostó por lo bailable y lo sensual de toda la última etapa de su exitosa carrera.

Este nuevo show en Córdoba fue la reafirmación de un pacto de amor que ha madurado durante más de tres décadas. En una estructura de recital pensada para grandes arenas, la precisión técnica y el carisma personal se fundieron en una experiencia de una hora y media que alternó justamente entre la explosión rítmica y la melodía de sus baladas

La escenografía contó con varios niveles recubiertos con pantallas LED, una gran pantalla central y dos laterales que permitían a los 20 mil asistentes no perderse un solo detalle de los movimientos del artista.

La fiesta en el Kempes había empezado mucho antes. Primero, con las fanáticas que vinieron a acampar varios hace ya días; pero tras la apertura de puertas a las 18, la música comenzó con Valentina Márquez haciendo la previa como telonera local. Reversionó hits al cuarteto acompañada por sus músicos y cumplió con creces su tarea.

Luego sí, el plato fuerte. El show de Ricky comenzó a las 21:12 tras un video que repasó momentos de su vasta carrera.

Enfundado en un elegante traje negro con apliques de pedrería y pantalones XXL, Ricky Martin dio el puntapié inicial con la citada Pégate, siguiendo con éxitos como María, Adrenalina y Bombón de azúcar.

Ricky Martin en el Estadio Kempes.
Ricky Martin en el Estadio Kempes. (Javier Ferreyra/La Voz)

Acompañado por una banda sólida de ocho músicos también vestidos de negro, y un cuerpo de seis bailarines, el cantante se apoyó especialmente en su destreza corporal como performer. Ricky ha pulido su habilidad para el baile.

Pero por supuesto que no faltó el bloque romántico, donde más se nota la diferencia vocal entre este intérprete de 54 años y el jovencito que hizo famosas estas canciones.

La primera intervención del cantante fue sentida y con emoción: "Gracias por estar aquí. Siempre que vengo a esta maravillosa ciudad lo tengo que decir. Gracias por sus sonrisas, por sus miradas, por su energía tan contagiosa, Córdoba. Siempre te llevo en mi corazón".

"Lo digo aquí y lo digo en cualquier parte del mundo. Aquí he conocido gente maravillosa, gente linda que quiero mucho y ustedes son parte de este proceso, de esta carrera maravillosa en Argentina. Ustedes han llevado mis canciones a los primeros lugares de popularidad. Esta historia no la escribí yo; la han escrito ustedes conmigo y por eso muchas gracias", recordó el artista.

Y agregó: "Esta noche vamos a recordar viejos tiempos. Vamos a bailar, vamos a cantar, vamos a ser felices. Lo único que quiero es estar feliz". "¿Podemos encontrar la felicidad aquí esta noche?", preguntó y el público coreó un "Sí" sostenido.

Ricky Martin en el Estadio Kempes.
Ricky Martin en el Estadio Kempes. (Javier Ferreyra/La Voz)

"Córdoba, esto es lo mejor de mi música. Esta es mi historia. Gracias por ser parte de ella. Los amo. Espero que disfruten el show", cerró.

Vuelve sonó en su versión original y no en la nueva a ritmo de cumbia con Tini y Los Ángeles Azules. También romantizaron la noche Fuego de noche, nieve de día (sin falsete en el estribillos, o mejor dicho, a cargo del público), Tal vez y Te extraño, te olvido, te amo. El ADN del éxito del puertoriqueño está en esos lentazos, sin lugar a dudas.

Sabor caribeño

Pero lo dicho, la sangre latina y bailable es otra de las características inconfundibles del cantante. Las trompetas encendieron La bomba, y luego llegó la hora del crossover spanglish con She bangs.

Previa del show de Ricky Martin en el estadio Kempes.
Previa del show de Ricky Martin en el estadio Kempes. (Javier Ferreyra /La Voz)

El recital fue un ida y vuelta permanente entre estas dos esferas. El cuatro puertorriqueño marcó el comienzo de Tu recuerdo —que empezó como balada y cerró en ritmo de salsa—, y La mordidita fue baile puro.

Como auténtico showman que es, hubo varios cambios de vestuario pasando del traje formal del inicio hasta las musculosas de brillos o coloridas y camisas que terminaban pagadas a su piel en el anochecer de un día muy caluroso. Su despliegue físico lo dejó por momentos sudando como si fuera un maratonista. De hecho, alguna fanática se llevó una toalla negra que usó para sacarse, y tras varios amagues, terminó arrojando al público.

Por arriba, por abajo y Vente pa' acá anticipaban el cierre con dos canciones importantísimas en haberle otorgado estatus de ícono global a Ricky Martin: Livin' la vida loca (la canción que definitivamente le abrió las puertas del mercado norteamericano) y La copa de la vida, el tema del Mundial de Francia 98.

Así, entre una lluvia de papelitos plateados y el estruendo del "Allez, allez, allez", Ricky se despidió una vez más de Córdoba agradeciendo el cariño de sus público y dando pruebas de que, más allá del paso del tiempo, su sonrisa y su oficio le siguen garantizado un lugar de privilegio en lo más alto de la música latina.

Prometió volver muy pronto, y con música nueva. Ojalá que así sea, y se podría sumar otro pedido: que sea con otra disposición de armado en el Estadio Kempes para habilitar más cantidad de público. Las 20 mil entradas de esta vez volaron literalmente en minutos, y quedó un enorme tendal de fanáticas sin poder verlo. Porque, se sabe, Ricky Martin en Córdoba juega de local.