Histórico. Pétalos de Sol cumplió 30 años y lo festejó en la Plaza de la Música: lluvia de héroes
El mítico bar organizó la celebración con una grilla imperdible. Desde Roberto Pettinato hasta Autos Robados, la noche tuvo grandes momentos de rock.
Este viernes por la noche, en medio de una tormenta que llenó de agua las calles de la ciudad, Pétalos de Sol celebró sus 30 años de historia en la Plaza de la Música.
Tal como lo había anticipado a La Voz su dueño, Alen Sued, el evento estuvo a la altura y la grilla del festival fue imponente.
Más de 2 mil personas disfrutaron de una noche a puro rock y nostalgia, con bandas amigas que tocaron o suelen tocar en el mítico bar ubicado en Cañada y bulevar San Juan.
Para quienes no pudieron estar presentes, la noche completa se transmitió por Park. La plataforma cubrió en vivo, vía streaming, cada show y también realizó entrevistas con los artistas que subían al escenario.
El productor y dueño del bar también había avisado que no publicaría la grilla; por lo tanto, el orden de las bandas era una sorpresa.
Lluvia de héroes
Las puertas de la Plaza de la Música se abrieron a las 21.30, justo en el peor momento de la tormenta que pasó por Córdoba en la jornada del viernes.
De esta manera, a los pocos minutos del ingreso, quien le dio la bienvenida al público fue Richard Coleman con el Trans Siberian Express. El virtuoso guitarrista se mostró alegre de reencontrarse con los cordobeses y ofreció un repertorio corto pero destacado, con un brillante cierre con Héroes, en la versión que hizo con Fricción del clásico de David Bowie.
Al finalizar el excompañero de gira de Gustavo Cerati, el escenario recibió a Peligrosos Gorriones. La banda platense se mostró en gran forma y Francisco Bochatón y los suyos también ofrecieron un concierto directo, con las canciones que el público esperaba escuchar.
Pasadas las 23.30 llegó el turno de Cabezones. La banda de César Andino también repasó sus hits y, además de Pasajero en extinción, se disfrutó mucho la versión de Sueles dejarme solo, de Soda Stereo, pero el momento superador llegó cuando invitaron a Lee Chi, de Los Brujos, para hacer Kanishka. El pogo sacudió a un público que hasta ese momento se encontraba tímido.

El cantante se retiró con un mensaje de unidad: “En este momento de tantas boludeces es mejor encontrarnos y estar juntos”, dijo antes de irse.
Entre banda y banda, mientras los plomos y asistentes retiraban instrumentos y equipos, las pantallas de la plaza proyectaban la historia de Pétalos ligada a grandes bandas nacionales. Así, se podía ver el vínculo del bar con grupos como La Renga, 2 Minutos, Juana La Loca y Los Piojos, entre otras.
El repaso audiovisual, año por año, condensó la rica historia que tiene el bar y su influencia en la ciudad.
Viernes a la noche
A la medianoche, llegó el turno de Juana la loca. Su líder, Rodrigo Martín se presentó con un mensaje que marcó el pulso del encuentro de las bandas: "No se confundan. Ustedes no nos vinieron a ver a nosotros, nosotros los venimos a ver a ustedes", dijo en el saludo.
Cada acorde de los temas sonaba a nostalgia. Dame pasión, Perdí la fe y Sábado a la noche pusieron a mover la cadera de los presentes.

Tras el cierre de Martín y los suyos, Santi Moraes presentó su set acústico mientras, detrás, se armaba el escenario para otra banda.
El ex Los Espíritus se presentó con percusiones y guitarra en mano y lanzó las canciones que compuso en la etapa en la que participó en la banda. El set sirvió como una pausa antes de que Roberto Pettinato hiciera una rabiosa presentación.
Sumo x Pettinato se llama el proyecto del histórico saxofonista. Vestidos con mamelucos, Roberto y su banda subieron el volumen y lanzaron una irresistible lista de temas. El arranque fue con el reggae Peace and love. Luego llegó Mejor no hablar de ciertas cosas. “El Indio Solari dice que Luca se robó la letra. Lo cierto es que fuimos al ensayo, pero con Luca no robábamos nada que no fuera drogas. ¿Para qué nos íbamos a llevar un papel?”, bromeó.
“Ahora que lo recuerdo, capaz le robamos esa letra”, cerró. Estallando desde el océano, Crua Chan, Debede y La rubia tarada fueron parte del gran repertorio que interpretaron. Con las guitarras distorsionadas al palo y el bajo pegando fuerte en el pecho, Pettinato hizo algunos solos de saxo, pero se enfocó más en el canto. Cuando quisieron hacer una más, los plomos les pusieron un límite y tuvieron que bajarse sin quererlo.
Peace and love
Mientras Pettinato cantaba Peace and love, en el balcón de la Plaza de la Música, los integrantes de Resistencia y Karamelo Santo admiraban la presentación.
Muchos grupos que hacen reggae y ska reconocen en Sumo una de sus primeras influencias. Luca y los suyos fueron los primeros en expandir esos sonidos por estas latitudes.
Cuando el reggae más fuerte pegó en este país, Resistencia Suburbana era una de las bandas principales del género. Ya sin Luis Alfa como frontman y bajo el nombre de Resistencia, la banda tuvo un gran paso por la noche de Pétalos, sitio en el que tocan asiduamente.

Fue muy celebrada Rastone (esa en la que participa Pity Álvarez) y también fue coreada, con el puño en alto, Cuidado a quién votás, con la que se despidieron.
Tras el enérgico set, llegó el turno de Karamelo Santo, que con su ska puso a bailar y saltar a todos. A esa altura de la noche, pasadas las 2.30 y con una lluvia incesante, parte del público comenzó a replegarse y algunos emprendieron la retirada.
Fruta amarga, No tan distintos (de Sumo) y Tomate un vino y seguí tiñeron el clima de fiesta. Con esta última, los vientos y la corista bajaron al campo y armaron un trencito con la gente bailando. Buen paso de Karamelo por la plaza.
Fantasmas peleandole al viento
Minutos antes de las 3, El Soldado salió a escena de la misma manera que Santi Moraes: con guitarra en mano. Cantó Convide rutero, de Almafuerte. “El gran Ricardo, presente”, dijo. Luego interpretó Canción para naufragios, de Los Redondos, y se despidió con el clásico Ángel de los perdedores.
Micky Rodríguez salió a tocar con su banda al término de El Soldado. El espíritu piojoso se hizo presente en la plaza, con el aguante de siempre: banderas y agite adornaron la presentación del bajista.
Cruel, Llévatelo, Balneario de los doctores crotos, Fantasma, Taxi boy y Fijate formaron parte de la lista de Micky, quien se mostró feliz con su gente de Córdoba.
El cierre estuvo a cargo del rocanrol de Autos Robados y Botellas y algo más. Un festival que celebró, en su gran mayoría, el público que vivió en sus 20 la década del 2000.
Quedó claro que el rock cordobés le debe mucho al bar de los Sued y compañía.

