Íconos de la música. El New York Times eligió a los 30 mejores compositores estadounidenses
Uno de los principales diarios de Estados Unidos eligió a los más destacados compositores vivos de diferentes géneros musicales. La lista completa acá.
Este martes, el New York Times lanzó la lista de los 30 mejores compositores estadounidenses vivos. No se trata de un ranking, sino de un repaso por los diferentes géneros, estilos y épocas.
Para elegir a los íconos que integran este selecto grupo, más de 250 personas con conocimientos y formación en el ámbito musical y seis críticos del diario enviaron sus votos a los editores, quienes se sometieron a un duro debate para reducirla a su tamaño actual.
En un artículo del periódico se explica la metodología y los criterios para la selección: “Consideramos todo tipo de compositores notables, incluyendo muchos genios excéntricos y figuras subestimadas”.
“Pero volvimos a la historia central y palpitante de la música estadounidense, hacia personas cuya música ha reverberado tanto en mundos privados como en espacios públicos, resonando a través de auriculares, radios, pasillos de supermercados, videos de TikTok y ceremonias escolares, explotando desde máquinas de karaoke, altavoces de clubes y las ventanas de autos en movimiento”, expuso el medio.
La lista completa
Nile Rodgers
Las canciones del artista son un ícono de la música disco. Junto al bajista Bernard Edwards, quien falleció en 1996, Rodgers cofundó Chic, banda emblemática del género a finales de los 70. Con sus letras, el grupo retrataba a la perfección todos los matices de las noches neoyorquinas de la década.

Lucinda Williams
El New York Times la define como “una artista que sintetiza y narra historias, cuyo género se convierte en ella misma”. “Es una compositora para músicos y el ideal de la crítica: irónica, engañosamente compleja, segura de sí misma y con una voz que transmite seguridad”, agregó.
Stevie Wonder
Wonder es hasta el día de hoy el artista más joven en ingresar al Salón de la Fama de los Compositores, en 1983, cuando tenía 33 años. Este logro resalta el gran impacto que tuvo en el soul y el R&B, convirtiéndose en pionero de estos géneros.

Jay-Z
El periódico afirma que Reasonable Doubt (1996), su primer disco, es “uno de los mejores álbumes debut de cualquier género, un testimonio de su deslumbrante talento como estilista y narrador”. La capacidad del rapero para rimar es su mayor fuerte: “rimas finales, internas, asonantes e incluso palabras sin rima que transformaba en rimas mediante trucos de entonación”.

Paul Simon
Definido por el New York Times como un “genio de las palabras”, en sus canciones Simon lograba captar la experiencia de la juventud de los años 60. El artista aún conserva la “reputación de intelectual” y “un catálogo de canciones ingeniosas e inolvidables”.

Taylor Swift
La cantante se especializa en el storytelling, es decir, la capacidad para poder contar una historia a través de sus canciones. Son justamente esos relatos los que la hacen conectar fuertemente con la audiencia y, en gran parte, a los que se debe su popularidad. “De vez en cuando releo el manuscrito / Pero la historia ya no es mía”, es el verso final del álbum The Tortured Poets Department, y refleja el reconocimiento de los fanáticos en sus letras.

Brian y Eddie Holland
Junto a Lamont Dozier, quien falleció en el 2022, llegaron para renovar el panorama musical. “Nos invitaron a sentir esas emociones, como si estuviéramos en nuestros cuerpos, a través de decenas y decenas de éxitos”, expresó el New York Times.

Missy Elliott
La composición de la rapera se distingue por letras con un doble sentido espectacular, cargadas de bromas y trucos. El ejemplo más claro está en su canción Work it: “Ti esrever dna ti pilf, nwod gniht ym tup”. Es más que un verso, es la inversión de uno, obra de Elliott y el productor Timbaland, quienes reprodujeron el audio al revés para crear un sonido nuevo.

Lionel Richie
Dueño de canciones pegadizas y románticas, casi empalagosas, Richie fue el creador de la banda sonora de las décadas de los 70’s y los 80’s. Se trata de “una clase magistral de minimalismo que modernizó las estructuras oportunistas del Brill Building y Frank Sinatra, y también una reinterpretación sobria y controlada del soul sensual de finales de los 60 hasta mediados de los 70”, según el periódico.

Dolly Parton
Se dice, cual leyenda popular, que la artista escribió sus dos mejores y más famosas canciones la misma noche: Jolene y I will always love you. Aunque su composición parezca simple, hay algo que trasciende. “Parton ha cultivado una reputación de ser una persona sencilla, a la vez que parece estar conectada con algún tipo de poder superior”, reza el New York Times.

Young Thug
“El surrealista de Atlanta”, es como se lo describe. Una vez que el rap superó el rechazo de la sociedad y se volvió aceptable, y el hip-hop pudo al fin sentar sus bases, Young Thug llegó a romperlo todo, como el “disidente posestructuralista” que es.

Diane Warren
“Una de las compositoras más prolíficas, populares y respetadas” que Estados Unidos produjo. Es que Warren escribió y coescribió éxito tras éxito, con diferentes artistas y de distintos géneros.
Brandy Clark, Shane McAnally y Josh Osborne
Provenientes de Music Row, un distrito histórico en Nashville, Tennessee, que es considerado el corazón de la música country y cristiana, los artistas entienden que escribir canciones no es un arte, es una disciplina. Esta se basa exclusivamente en la lógica: mientras más canciones se escriban, más posibilidades hay de que una sea un éxito. Los tres son exponentes de la genialidad y el esfuerzo, es por eso que se encuentran en la lista.
Fiona Apple
Aunque sólo sacó 56 canciones en 30 años, Apple “concentra más peligro interpersonal, franqueza apasionada y ternura radical” que muchos otros catálogos. “Lo que le falta en cantidad lo compensa con creces en intensidad”, expone el New York Times.

Babyface
El diario define su trabajo como “un conjunto de obras que se hacen eco del pasado al mismo tiempo que remodelan el presente”.

Stephin Merritt
El compositor posee un estilo de escritura experimental y, al mismo tiempo, desafiante. En 2014 creó un ciclo de canciones autobiográficas, 50 Song Memoir, una por cada año de su vida. Posterior a esa obra, Merritt lanzó Quickies, una colección de treces canciones (muy) cortas, cuya duración oscilaba entre trece segundos y dos minutos y 35 segundos.
Romeo Santos
Que el artista lleve el apodo de “El rey de la bachata” no es un detalle menor y se debe a su gran influencia dentro del género. En el pasado, la bachata era considerada un estilo musical marginal, pero el grupo Aventura, cuyo líder y principal compositor era Santos, la llevó a lo más alto, mientras rompía con las estructuras conocidas hasta el momento.
Carole King
El New York Times afirmó que la mejor canción de su carrera es Way Over Yonder por describirse como “una expresión de anhelo de paz y regreso al hogar, pero en realidad es la banda sonora de una despedida: una de las descripciones más rapsódicas del paraíso en la historia del pop estadounidense”.

Outkast
El dúo de raperos está formado por Big Boi y André 3000 y su carrera comenzó con una tarea un tanto indigna para el género: escribir una canción navideña. Sin embargo, la dupla sorteó esta dificultad impecablemente: Player’s Ball se convirtió en un éxito del hip-hop que describe la vida en el gueto con un tono festivo.

Mariah Carey
La artista escribió o coescribió 18 de sus 19 sencillos número uno, lo que la sitúa en la cima, sólo por detrás de los Beatles. Mariah tuvo “ese instinto y ese impulso para superar la mentalidad cerrada de la época” que dio origen al “híbrido moderno de rap y pop que conocemos hoy”.

Willie Nelson
Casi igualando a Dolly Parton, se dice que escribió dos de las mejores canciones country en la misma semana: Night Life y Funny How Time Slips Away. Sea o no verdad, es un maestro de este género musical, quien lleva el mote de “rebelde”.

Kendrick Lamar
El diario define las canciones del rapero como “radiografías de su comportamiento y también del tuyo” y “vivificaciones de Compton, California, su epicentro psíquico”. Sus letras son crudas y voraces, no conoce el miedo a la hora de escribir. La velocidad es directamente proporcional a la ambición: la composición completa es pura adrenalina.

Valerie Simpson
Según el New York Times, la influencia de la compositora es similar al “código genético de la composición de canciones populares estadounidenses”. “Su lenguaje, marcado por detalles ricos y vívidos y una urgencia coloquial, ha moldeado silenciosamente la forma en que generaciones de compositores expresan la devoción”, agregó.
Bob Dylan
Muchos afirman que Bob Dylan es el mejor compositor de todos los tiempos. Sin embargo, el New York Times va un poco más allá y plantea una incógnita: ¿cuál de todos? ¿El primero, salido de Greenwich Village, el rockero o el de Woodstock? “Ha escrito blues y baladas desgarradoras; ha lanzado profecías atronadoras y contado historias absurdas”, afirma el diario, y agrega: “Sus canciones de ataque son más feroces que las de cualquier rapero de batallas, sus canciones de amor tan desgarradoras como cualquiera que hayas escuchado”.

Lana del Rey
Es dueña de un estilo único, profundamente estadounidense. “Todos quieren sonar como ella, pero nadie logra replicar la particular gramática sonora de su escritura, que se despliega como un mensaje íntimo desde el límite difuso entre el sueño y la vigilia”, describe el periódico.
The-Dream
Este compositor está detrás de algunas de las canciones pop más famosas de todos los tiempos. Baby de Justin Bieber, Umbrella de Rihanna, Obsessed de Mariah Carey o Single Ladies de Beyoncé son sólo algunas de ellas. El artista sabe encarnar perfectamente a otras personas desde la composición, y esa versatilidad es lo que lo hace formar parte de esta lista.
Jimmy Jam y Terry Lewis
El dúo es la mente maestra detrás de la carrera de nada más y nada menos que de Janet Jackson. En Control “le dieron un estilo audaz, afilado e inesperado, una visión futurista del rock y el funk que estaba a años luz de los estilos refinados de su pasado y abrió nuevas posibilidades para el R&B”, observa el New York Times, y en Janet. “tuvo un renacimiento minimalista y profundamente sensual”.

Bad Bunny
El puertorriqueño se supera como compositor álbum tras álbum, habiendo reinventado y reivindicado la música latina. Según el diario, el “Conejo malo” transformó al género “con audacia e inventiva” y “con su característico estilo melancólico y sus letras ingeniosas”, a la vez que apunta políticamente contra Estados Unidos en cada ocasión que tiene.

Bruce Springsteen
Al contrario de lo que podría creerse al hablar de composición, uno de sus recursos más impactantes es el silencio. Basta escuchar Born in the USA para comprenderlo. “Componer canciones no siempre se trata de resolución; también se trata de saber cuándo dejar que la incertidumbre persista”, analiza el New York Times.

Smokey Robinson
El compositor fue fundamental en la reorientación del pop estadounidense y su distanciamiento del rock en la de los 60’s. Su trabajo definió una época que, hasta el día de hoy, sigue tan vigente como en aquel entonces.

