Regreso esperado. Miradas opuestas a Foreing Tongues, el nuevo disco de The Rolling Stones

La banda británica se muestra inextinguible y en estado de gracia en esta obra, en la que el productor Andrew Watt vuelve a dar en el clavo aunque hay críticas por algunos de sus temas.

18 de julio de 2026 a las 03:20 p. m.
Miradas opuestas a Foreing Tongues, el nuevo disco de The Rolling Stones
Mick Jagger, Ronnie Wood y Keith Richards, integrantes de The Rolling Stones, durante el show berlinés de la gira "Sixty", el 3 de agosto de 2022. (AP)

A Favor: Gracias, Mick Jagger. De verdad, gracias

Germán Arrascaeta

Antes que nada, que viaje un agradecimiento especial para Mick Jagger. Gracias, Mick. Tu presencia en el reciente Argentina - Inglaterra quizás no haya sido “determinante”, pero tu aura de apoyo a los Tres Leones en el palco inglés, fue el empujoncito que necesitábamos para ganar. Gracias, otra vez.

Y nobleza obliga, felicitaciones por tu performance vocal en Foreign Tongues, el 25° disco de The Rolling Stones, la banda que formaste con tus amigos hace más de 60 años.

Si bien ahora suena algo anabolizada por los aportes de un productor treintañero (Andrew Watt), ésta mantiene frescura, picardía y punch gracias a tu capacidad de sonar pendenciero/callejero, atributos que le faltan a tu selección nacional de fútbol, según consideración de Liam Gallagher de Oasis expuesta en X.

Por otro lado, es para destacar lo que encapsulaste junto a Keith Richards y Ron Wood en el tema Ringing Hollow, que en rigor es una carta de amor a Estados Unidos por todo lo que les brindó culturalmente y al mismo tiempo otra de decepción por entronizar a un narcisista desalmado.

Apuntás contra el clima político actual de ese país mientras la banda en su totalidad le rinde tributo a sus raíces folk & country. Brillante. Tu pluma aún sabe cómo medir el pulso global, tal como lo demostraste con las convulsiones sociopolíticas de fines de los ’60 – ’70; con las brutales represiones de los gobiernos de Centro y Sudamérica en los primeros ’80 (¡Undercover!); o más cerca en el tiempo, con la propensión estadounidense a liderar bombardeos aliados con argumentos poco consistentes (recordar Sweet Neo Con de 2005).

Por supuesto, también hay que reconocerte que sabés cuándo correrte del centro para que brille tu amigo Keith, en los últimos tiempos más dispuesto a exudar la vulnerabilidad de un tipo duro. Por todo lo expuesto, va de nuevo Mick: gracias.

En contra: Un disco desparejo

Noelia Maldonado

Si cuando se estrenó In The Stars la máxima crítica que teníamos era que el video estaba hecho con técnicas de IA, ahora con el disco completo se pueden hacer otras observaciones.

Pero antes sí hay que valorar que, aunque no haya sido a causa de la columna firmada en este diario, la banda haya tomado la decisión de lanzar el resto de los videos con una estética común: bailarines moviendose en cámara lenta en diferentes partes del mundo porque entendieron, claro, que ellos ya no están para protagonizar actuaciones en sus propios clips.

Otra a favor: hay uno de los videos grabados en el puente Valentín Alsina lo que sería un (otro) punto de contacto entre nuestros 2 Minutos y la banda británica. Decisión inteligente.

Pero ahora vayamos directamente a la música. Al escuchar completo Foreing Tongues se nota que el disco padece de una meseta en el medio salvada solo por la balada de Keith Richards Some Of Us.

Luego de Jealous Lover (acaso el tema más ondeado del álbum con un falsete fabuloso de Jagger) llegan Mr charm y Divine Intervention. A partir de ahí el disco se torna poco novedoso, “muy Rolling Stones” a secas y si bien hay algo de referencia y crítica a esta época delirante en Ringing Hollow, sorprende que lo único que haya para decir del tema sea que “Lady Liberty no se ve tan bien cuando frunce el ceño”.

Otro punto que no suma al disco es You Know I’m No Good, la versión de Jagger y los suyos del tema de Amy Winehouse. Cuando uno termina de escucharla, tiene más ganas de ir a escuchar la original que de completar este disco. Y eso no habla bien del trabajo de Jagger y los suyos, ¿o sí?