Entrevista. Leire Martínez, en Córdoba: Hablar de La Oreja de Van Gogh es hablar de mí, pero hoy elijo mi propio camino
Antes de su debut como solista en Córdoba, la cantante española habla de su salida de La Oreja de Van Gogh, de su colaboración con Miranda! y del desafío de volver a empezar desde la honestidad.
Leire Martínez, la voz que durante 17 años lideró una de las bandas más emblemáticas del pop en español, La Oreja de Van Gogh, se prepara para un reencuentro con su público argentino.
La artista donostiarra visitará Córdoba el próximo 9 de mayo para presentar su esperado álbum debut como solista, Historias de aquella niña, en el Quality Espacio.

Este trabajo no solo representa el lanzamiento de su primer disco solista, sino también la consolidación de su propia identidad a casi dos décadas de una carrera compartida.
Nacida en San Sebastián, Leire inició su camino artístico en el programa Factor X en 2007, pero fue su elección como vocalista de La Oreja de Van Gogh en 2008 lo que catapultó su voz a una audiencia global.
Renacer fuerte y lejos de las polémicas
Sin embargo, en octubre de 2024, la banda lanzó un sorpresivo comunicado en las redes sociales para anunciar la desvinculación de Leire. A los días, informaron la reincorporación de la vocalista Amaia Montero y así arrancaron una gira mundial para celebrar el 30° aniversario del grupo.
Aunque el run run mediático fue alto, la cantante eligió no darle importancia a los rumores y concentrarse en su carrera. Por eso, este nuevo camino, según describe la propia artista, no es un simple reinicio, sino una "evolución natural" de alguien que creció y se descubrió a sí misma en medio de la exposición pública.
En diálogo con La Voz, la cantante profundiza sobre el torbellino de emociones que implicó esta decisión, el "ruido" mediático que provocó y las comparaciones que aún recibe con el pasado. También detalla las historias que forjaron la letras de sus canciones y opina sobre la versión cuartetera del tema Rosas que lanzó Magui Olave.
–¿Cómo venís transitando esta etapa solista? ¿Hay algo que te llamó la atención, que fuera distinto o que no esperabas?
–Hubo momentos de incertidumbre y dudas, por supuesto, pero después fue muy gratificante. Cada cosa que voy aprendiendo me enriquece y me abre mucho la mente, la perspectiva. La primera vez que hacés algo, dudas de tu valía. ¿Seré capaz? ¿Podré hacerlo? Y de pronto, la realidad te demuestra que sí y que en el fondo tampoco pasa nada, que si puedes bien, y si no puedes, también, pedís ayuda y ya está. En el fondo, nada es tan grave ni tan importante. Afortunadamente, estoy disfrutando mucho todo va muy bien. El primer sencillo funcionó increíble. La gente lo ha hecho suyo. Al disco lo recibieron en todo el mundo con mucho cariño. La gira va muy bien. Estoy muy conectada con el aquí y el ahora, sin muchas expectativas, y disfrutando del momento.
–Sobre la incertidumbre, ¿en algún momento pensaste dejar la música?
–A priori no me lo planteé. A priori tenía claro que me quería probar. Desde el inicio, tenía claro que al menos una última vez lo iba a intentar. También me reconcilié con la idea de que, si en algún momento tengo que plantearme otra manera de hacer las cosas, tampoco pasa nada. Vivimos etapas. Quizá en algún momento se acabe esta etapa y me reconvierta en cocinera.
–¿Cocinás bien? ¿Te gusta cocinar?
— Me encanta cocinar. Ahora si lo hago bien o no, no lo sé. Lo que sí te puedo decir es que le pongo mucho amor porque creo que es importante. Igual, no está tan lejos de lo musical, ¿eh? Al final, la cocina es muy creativa.
–¿Al disco lo pensaste como una obra dual, primero para cerrar etapas, segundo para abrir un nuevo camino?
–Sí, de alguna manera sí. Detrás de Historias de aquella niña hay mucho para agradecer para poder cerrar aquella etapa. Creo que es la manera más sana. Necesité agradecerme a mí, a la niña que fui y a la persona que fui construyendo a lo largo de estos años; y a la gente que estuvo y me sostuvo.
–En otras declaraciones dijiste que el álbum te remitía a la infancia. Hay canciones que hablan del desamor, pero después hay otras como "Mi nombre" o "Ruido" que pareciera hablar de tu salida de La Oreja de Van Gogh. ¿Es así?
–En Mi nombre yo necesité validar emociones que estaba sintiendo cuando se produjo el cambio. La idea no era hacer una canción de ello, pero sí necesitaba escribir sobre ello. Necesitaba visibilizar emociones, pero sobre todo validarlas. No podía pasar página sin gestionar lo que me estaba pasando en ese momento. Más allá de esa canción, entiendo que todo el mundo tenga la necesidad de leer la letra pequeña de cada historia. Piensan que todo va relacionado con mi pasado, pero en realidad va de la mano de muchas cosas, de mi vida personal, familiar, como mujer, como madre, como niña que he sido. En Historias de aquella niña hay más que de La Oreja de Van Gogh.
–¿Y en "Ruido"?
–Cuando en Ruido hablo de que vuelvo a caer, pero que esto es lo que me hará poner en pie otra vez, hablo de cualquier situación que hayamos vivido que nos provoque eso, ya sea una relación, un trabajo o la familia. El cambio de La Oreja se puede entender como parte de ello, y no digo que no lo sea, pero la canción habla desde un prisma más global. En la vida nos van a pasar cosas y que hay que sobreponerse a ellas porque la vida continúa, por muy doloroso que sea. Aprende de lo que te ha ocurrido y crece, avanza, aunque tengamos mucho ruido en la cabeza y todo sea un caos. A veces hace falta caer para poder levantarte.
–Me voy a tomar la licencia de la confianza... ¿Te rompe soberanamente los quinotos que te pregunten de La Oreja de Van Gogh?
–Nunca voy a tener problema en que me pregunten por La Oreja de Van Gogh porque sería negarme a mí misma. Hablar de La Oreja es hablar de mí porque si hay algo no acepto es que se hable de La Oreja como si yo no tuviera nada que ver. Yo he sido La Oreja de Van Gogh 17 años y voy a ser La Oreja de Van Gogh hasta que me muera. Nuestras historias van a estar unidas de por vida. Jamás voy a rechazar ni me va a parecer mal que me pregunten. Ahora, lo que me rompe "los quinotos" es la utilización que se hace de todo esto. No me gusta porque expone una manera de vivir la vida que no tiene nada que ver conmigo. No van conmigo las guerras, las rivalidades ni las comparaciones. Yo no voy a formar parte de nada que tenga que ver con eso. Yo no voy a alimentar esa manera de actuar porque como persona eso no me define. Eso es lo que me rompe todos los quinotos habidos por haber.
–"Ruido" es tu colaboración con Miranda! ¿Cómo nació ese feat?
–Admiro a Miranda! Siempre tuvieron propuestas para mí locas, entretenidas, arriesgadas, coloristas y extravagantes. Desde mi punto de vista y de cómo yo vivo y entiendo la música, siempre me llamó la atención cualquier artista que propusiera algo que a mí no se me hubiera ocurrido. Esto me pasó siempre con Miranda!
–¿Cuándo los conociste?
–Hace años y de la mano de La Oreja, tuve la suerte de compartir escenario con Ale Sergi en el Gran Rex y me pareció una persona maravillosa. En aquel momento nos compartimos teléfonos y se creó una mínima amistad teniendo en cuenta que vivimos a muchos kilómetros de distancia y que nuestras agendas han sido lo que han sido siempre. Cuando empecé a escribir esta canción, parte de la melodía me hizo acordar a ellos y se los compartí. Me pareció increíble que a mí se me ocurriera algo que tuviera que ver con Miranda! Entonces entendí que, de alguna manera, ellos influyeron en mi manera de vivir y entender la música. Así que se la pasé a Ale, me contestó y me dijo que les había gustado mucho la propuesta. A veces las cosas son porque tienen que ser.
–Nuestra cantante cordobesa Magui Olave lanzó una versión de "Rosas" en cuarteto. ¿La conocés a ella? ¿Escuchaste el tema?
–A ella no la conozco personalmente, pero me llegaron miles de mensajes donde me han compartido el vídeo. Me parece maravilloso. Cuando alguien decide hacer una versión de una canción tuya, es como un homenaje. Nace del amor y el respeto absoluto. Y luego es muy divertido ver como una idea que tú habías concebido de una determinada manera, de pronto alguien la lleva a otro estilo totalmente distinto y aún la canción crece y se hace. Es super bonito. Mucha gente me dijo "ay, a ver si la conoces y tal", pues claro, yo encantada.
–¿Te animás a bailar un cuartetazo?
–¡Claro que sí! Si la música es para eso. La música es para pasarlo bien. El día que la música no sirva para pasarla bien, dejará de tener sentido.
Para ver
Leire Martínez presenta su disco debut Historias de aquella niña este 9 de mayo en Quality Espacio (Av. Cruz Roja 200). Entradas disponibles en Ticketek desde $80.500 hasta $126.500 (los precios incluyen el gasto por servicio).

