Crónica. La Kermesse Redonda se presentó en Córdoba: el recuerdo del Indio y el clima mundialista
La banda que nuclea a exmiembros de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota se reencontró con el público cordobés a poco más de un mes del fallecimiento del icónico artista.
Este viernes a la medianoche, la Kermesse Redonda se presentó en Club Paraguay en la primera de las dos fechas que tiene programadas en la ciudad.
La banda que nuclea a exmiembros de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota regresó a Córdoba a un mes del fallecimiento del icónico Indio Solari, miembro fundador de la banda.
En la previa, lo que parecía que iba a ser una fecha cargada de emotividad y duelo colectivo por el fallecimiento del ídolo, terminó siendo una celebración popular con clima futbolero.
Sí, el público ama y extraña al Indio, pero el Mundial 2026 atravesó a todos.
Después de una gran trasnoche de viernes, la banda repite el sábado a las 19.
Tu aliento vas a proteger
“¿Cómo salimos el domingo?” y “¿Cón quién ves el partido?” fueron dos cuestiones que resonaban entre el público que se fue acercando a Club Paraguay en la noche del viernes.
La postal era curiosa: una fila de personas arregladas con camisas y vestidos dispuestas a entrar a un boliche vecino y el contraste de los ricoteros tomando bebidas alcohólicas en la cañada cantando algunas canciones de aguante y de cancha mientras hacían tiempo para entrar a club Paraguay.
Adentro, el clima mundialista se apreciaba en camisetas y grupos que entonaban distintos temas mientras esperaba que se haga la hora.
“El que no salta es un inglés”, fue uno. “El domingo tenemos que ganar”, fue otro cantito de hinchada que se escuchó.
Cada rincón del club tenía algún seguidor que tenía puesta ropa de la Selección Argentina.
Y esto cabe destacarlo porque así como el Indio alertaba sobre cuidar el estado de ánimo, fue exactamente lo que se vio.
Cuando muchos esperaban una suerte de catarsis colectiva y una noche de duelo para afrontar el dolor que dejó la partida de Solari, el clima fue festivo con la cabeza puesta en la final del Mundial 2026.
Rock fuerte
La Kermesse Redonda salió a escena a las 1:20. Encabezados por el saxofonista Sergio Dawi, la banda tuvo un sentido inicio con Un ángel para tu soledad. Tibiamente se escucharon algunos gritos por el Indio cuando terminaron de entonar Me matan limón, la segunda canción de la noche.
“Buenas noches, familia. Buenas noches, Córdoba”, saludó Sergio Dawi, acompañado por Tito Fargo, Semilla Bucciarelli, Hernán Aramberri, Oscar Kamienomosky, Jorge Cabrera y Mariano Pirato.
“Estos encuentros son muy potentes y más en estos días donde estamos compartiendo el luto y la despedida del Indio”, añadió.
La banda continuó tocando y vino una seguidilla irresistible del cancionero ricotero: Una piba con la remera de Greenpeace, Superlógico, Rock para el negro Atila y Canción para naufragios.
Estos últimos, cantados por la potente vocalista Leticia Lee. En la mencionada canción de Oktubre, hizo un memorable "pregunta-respuesta" con Sergio Dawi.
Luego retomó el cantante Jorge Cabrera para continuar con La hija del Fletero y Juguetes perdidos.
Ambos cantantes se combinaban en coros y jugaron juntos en varios temas. El detalle decoraba aún mejor las canciones de Los Redondos.
Sin embargo, hubo varios desajustes técnicos y algunos olvidos de letra. Los micrófonos a veces acoplaban y los cantantes entraban mal a algunas canciones.
Tras una larga pausa, en la que el público aprovechó para cantar por la selección argentina, retomaron el escenario y también subieron la energía del público que se veía un tanto apagado.
En este día y cada día
La segunda parte del show fue más enérgica. La pantalla comenzó a proyectar las ilustraciones del bajista y artista plástico Semilla Bucciarelli mientras la banda se despachó con clásicos como Alien Duce y Todo un palo.
Para el resto del show se añadió un segundo saxo, comandado por Jorgelina Avigliano, y el cordobés Fran Ronchetti de Cuatro al hilo se sumó en Ñam fri fruli fali fru y Nuestro amo juega al esclavo.
Al finalizar, la gente entonó: “El que no salta, votó a Milei”. A lo que Dawi ironizó: “Y encima admira a la Tatcher”.
El furioso saxo de los Redondos, comandado con la saxofonista mencionada, hizo sonar un eufórico Rock para los dientes y Un Pacman en el Savoy, dos canciones marcadas por el instrumento de viento.
Con casi dos horas y media de show, cerraron con himnos inmortales: Masacre en el puticlub, Ya nadie va a escuchar tu remera y Ji ji ji.
Un pogo detrás del otro que hizo temblar el piso de Club Paraguay.
La despedida, un poco apurada por el horario, dejó un aplauso en conjunto para la banda y un sabor a poco en cuanto a la búsqueda de homenaje para el Indio Solari.
Como sea, una parte del corazón de Patricio Rey tocó en Córdoba en la previa de la final del Mundial 2026. Repiten este sábado.
Y tal como dijo el guitarrista “Tito Fargo” D'aviero. La música y el fútbol forman parte de un ADN sociocultural muy fuerte.
En un contexto complejo y tras el fallecimiento de una figura como el Indio, la Selección Argentina apareció para elevar el estado de ánimo de muchos en el país.
El Indio le dijo a Lionel que estaba para salir campeón del mundo una vez más. Elegimos creer.


