Bien uruguayo. Jorge Drexler reveló los fundamentos de Taracá, el disco que presentará en Córdoba en abril

Además, el cantautor mostró la tapa de la obra y su tracklist. ¿Cuál es su fecha de lanzamiento?

26 de febrero de 2026 a las 01:49 p. m.
Jorge Drexler reveló los fundamentos de Taracá, el disco que presentará en Córdoba en abril
Jorge Drexler, a días de publicar "Taracá", un disco de reconexión con su tierra.

Jorge Drexler reveló la portada, el tracklist y la fecha de lanzamiento de Taracá, su nuevo disco de estudio del que ya cortó el simple Toco madera.

Se trata de la obra que el cantautor uruguayo presentará en Quality Arena el domingo 12 de abril, para la cual hay boleterías abiertas aquí.

La tapa consiste en el título pintado con óleo sobre una superficie blanca; la fecha de lanzamiento es la del 13 de marzo; y los nombres de las canciones son los siguientes: Toco madera, ¿Cómo se ama?, El tambor chico (ft. Rueda de Candombe), Ante la duda, baila, Te llevo tatuada (ft Young Miko), ¿Qué será que es? (ft. Rueda de Candombe), Amar y ser amado (ft. Meritxell Neddermann), ¿Hay alguien A.I.?, Cuando cantaba Morente (ft. Ángeles Toledano y Julio Cobelli), Nuestro trabajo/ Los puentes (ft. Américo Young) y Las palabras (ft. Falta y Resto).

Según contó el mismo Drexler, Taracá es una posible onomatopeya del sonido del patrón rítmico fijo que produce el Tambor Chico, uno de los tres tambores del candombe, quizás el más extendido de nuestros ritmos afro-uruguayos.

“En su forma más común, un golpe de mano acentuado (TA) va seguido de dos golpes de palo (RA-CA) con la salvedad que el acento de la mano no cae en el primer tiempo del compás (el más fuerte, la ‘tierra’), sino una semicorchea después”, explica en un nota de prensa.

“Este desplazamiento genera un efecto rítmico desconcertante tanto en quien lo toca como en quien lo escucha. El eje rítmico parece estar ‘movido’, ‘dado vuelta’. Siempre me fascinó el hecho de que el tambor que sirve de metrónomo, de reloj, de andamiaje temporal, señala la tierra del compás, sin tocarla, evitándola, rodeándola”, amplía.

Para Drexler, ese latido repetido, desplazado y uniforme produce una desarticulación del lenguaje conceptual del ritmo, una especie de paradoja temporal que siempre lo impulsó hacia el aquí y ahora. “No sé si ese sentimiento es compartido y no puedo decir mucho más porque estoy muy lejos de entender cómo funciona un sistema infinitamente complejo, como es la maravillosa polirritmia hipnótica del candombe”, confiesa a continuación.

“Cuando le pregunté a Facundo Balta (quien a pesar de su juventud, vive el candombe más de cerca que yo, desde el barrio y desde su familia) qué opinaba de esa onomatopeya, me dijo: ‘¡Está bien! ¡Porque suena a ‘estar acá’!’ Ahí se me abrió un mundo, porque pude establecer el vínculo entre varios puntos que antes estaban sueltos”, redondea sobre el concepto subyacente en un disco grabado íntegramente en Montevideo y que sugiere reconexión con su país, tras varias décadas de autoexilio español.

El título, una aféresis

Sigue Drexler sobre su nuevo disco: “En primer lugar, ‘Tar acá’ es una aféresis (pérdida de sonidos al comienzo de una palabra) rioplatense de ‘Estar acá’ y yo solamente uso esa expresión y el adverbio de lugar ‘acá’ cuando estoy en Uruguay. Tiene para mí, por tanto, algo de cercanía familiar, de casa, de presencia afectiva”.

“Resume también de alguna manera la necesidad que tuve de volver después de mucho tiempo a grabar acá, en Uruguay, por muchas razones personales”, refuerza.

“De ahí se extendió a ‘Estar acá y estar ahora’, refiriéndose a la expansión del presente, el trance rítmico, espiritual, valiosísimo, que África a través de la práctica del candombe le regaló a la sociedad uruguaya”, complementa.

Por último, Jorge Drexler señala que Taracá “es un título de disco con la vocal A, la vocal más abierta, la que no retiene el aire, la que suelta la emoción sin filtro ni modulación, sin casi procesar el sonido”.

“El disco que tienen entre las manos, podría decirse que intentó cumplir estas últimas premisas”, finaliza Drexler, que data estas consideraciones en enero de 2026 y las sitúa en La Serena.