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Espectáculos - Música

Alto valor testimonial. Las historias detrás de las primeras fotos de Los Redondos en Córdoba: todos los detalles

Resurgieron hace unos días, tras el fallecimiento de Indio Solari a los 77 años. Están vinculadas al debut del grupo en Córdoba.

17 de junio de 2026, 17:30
Las historias detrás de las primeras fotos de Los Redondos en Córdoba: todos los detalles
Los Redondos, en su paso por Córdoba en diciembre de 1987. Aquí, con el productor Héctor Emaides y músicos cordobeses en el camarín de la Asociación Española. (Archivo Héctor "Perro" Emaides)

La muerte de Indio Solari a sus 77 años sumió a sus seguidores y al público en general en un estado de tristeza total y de sensación de que una era se terminó. Sumió a todos en una espiral de dolor y melancolía que empujó a reescuchar (redescubrir) discos y a desempolvar fetiches, como entradas a shows míticos (de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota o del cantante como solista) y, por supuesto, fotos.

Fotos con este artista singular que surfeó la alta consideración con una admirable entereza, sin renunciar su derecho a la privacidad y mostrando cierto pudor ante la devoción que generaba.

Pero en Córdoba (re)surgieron algunas tomas grisáceas de una época en la que Solari podía ir ídem por la calle sin preocupaciones, como un perfecto desconocido que ni se imaginaba que su obra brillante lo convertiría en santo patrono de los que interpretaban sus permanentes alertas sobre el deshilachamiento social y del perverso ordenamiento del mundo.

En concreto, en nuestro medio surgieron fotos relacionadas al debut de Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota en la capital provincial, que se concretó en la Asociación Española, hoy Polideportivo Municipal General Paz, en diciembre de 1987.

En ese show, la banda presentó oficialmente los discos que tenía publicados al momento (Gulp de 1985 y Oktubre de 1986) y adelantó varios temas de otro por venir: Un baión para el ojo idiota (1988), con producción amorosa de Duilio Di Bella y Fito Asencio, de cuyas cámaras nacieron dos de las tres fotos que resurgieron por estos días.

Los Redondos, en su paso por Córdoba en diciembre de 1987. Aquí, Semilla, Skay e Indio en La Cañada. (Archivo "Perro" Emaides)
Los Redondos, en su paso por Córdoba en diciembre de 1987. Aquí, Semilla, Skay e Indio en La Cañada. (Archivo "Perro" Emaides) (Archivo "Perro" Emaides)

Una de esas dos llevaba tiempo circulando, y es la que muestra a Indio, Skay (sentados sobre la murallita de piedra) y Semilla Bucciarelli (parado frente a ellos) a orillas de La Cañada. La otra fue tomada en los camarines de la Asociación Española, aparentemente antes de la presentación del proyecto que convulsionó todo en el rock argentino.

En esa toma se ven sonrientes y en plan buena onda a todos Los Redondos (además de los citados, al baterista Walter Sidotti y al saxofonista Sergio Dawi) junto a los cordobeses Eddie Cazón (guitarrista-cantante de Astroboy), Cuchu Pillado (bajista de Los Fugitivos del Fraude, a quien Skay siempre le agradeció el préstamo de equipos), Chacho Ruiz Guiñazú (percusionista de Tamboor), Phil Damicelli (baterista de Proceso a Ricutti) y Héctor “Perro” Emaides, por entonces sólo propietario de la disquería Mussnack.

Los Redondos, en su paso por Córdoba en diciembre de 1987. (Archivo "Perro" Emaides)
Los Redondos, en su paso por Córdoba en diciembre de 1987. (Archivo "Perro" Emaides) (Archivo "Perro" Emaides)

Este último nombre es clave, por cuanto de su archivo fueron rescatadas las citadas dos primeras tomas. “Las digitalicé yo”, asegura el músico Tokarly Medina, quien a su vez cuenta que llevó adelante ese proceso después de que Emaides destapara frente a sus ojos una caja repleta de material fotográfico y credenciales.

Medina también digitalizó una toma de Indio y Skay tomando copones de cerveza en Ojalá (frente a Patio Olmos) y otra del dúo líder en pleno show.

Los Redondos, en su paso por Córdoba en diciembre de 1987. Aquí, Skay e Indio, durante el show de Asociación Española.(Archivo "Perro" Emaides)
Los Redondos, en su paso por Córdoba en diciembre de 1987. Aquí, Skay e Indio, durante el show de Asociación Española.(Archivo "Perro" Emaides) (Archivo "Perro" Emaides)

Indio y "Quito" Mariani, filosofía de cocina

Para recrear el contexto de esas dos fotos, resulta valioso el testimonio de Pillado, quien recuerda que su contacto con la banda se inició a través de Chacho Ruiz Guiñazú, quien le solicitó una sala de ensayo y equipos para un grupo de Buenos Aires que resultaron ser Los Redondos.

A pedido de La Voz, el músico cuenta que puso a disposición su sala ubicada en “La Cripta”, un espacio que el cura (Guillermo “Quito”) Mariani, su padre adoptivo, le había acondicionado. Y suma que cuando la banda llegó a su casa se produjo un encuentro fascinante: mientras los músicos probaban el sonido, el Indio y Mariani se sentaron en la cocina a conversar sobre filosofía y religión. “Lamento no haber registrado ese encuentro alucinante… Si te fijás, en el audio del show de Española aparece Indio dedicándole algo ‘al Obispo de los ateos’. Eso fue para ‘Quito’”, señala Cuchu, e inmediatamente revela que el sacerdote incluyó más tarde fragmentos de las letras del Indio en sus homilías.

En cuanto al aspecto técnico, Pillado detalla que les prestó instrumentos y amplificadores clave, mencionando que Skay prefirió usar equipos de bajo para su guitarra por su sonido grave y que él mismo le facilitó una Gibson SG morada para la presentación. También relata haberle prestado un bajo Fender a Semilla Bucciarelli, instrumento que el bajista terminaría comprándole tiempo después.

Sobre la mítica noche en la Asociación Española, señala "que aunque solo se cortaron 100 entradas oficiales, había unas 300 personas" y que él se encargó personalmente de la técnica y el armado del escenario.

La relación entre Pillado y la banda se transformó en una amistad duradera que incluyó paseos por las sierras y comidas en La Cripta tras el debut. “Se quedaron tres días después. Los hicimos sentir muy cómodos, realmente”, puntualiza.

Este vínculo inicial permitió que, años después, Pillado fuera contratado como jefe técnico de Los Redondos para sus presentaciones masivas en estadios como Obras, Huracán y Racing, manteniendo una comunicación afectuosa con el Indio Solari hasta tiempos recientes.

Un casete inhallable

La tercera foto cordobesa rescatada fue expuesta en la influyente cuenta de Instagram @losredondos.enfotos. Se trata de la que Isabel Salerno les tomó a Solari y a los periodistas Eduardo Lacoste, Mariana Winocur y Kuroki Murúa, en situación de entrevista. Lugar: el comedor del Hotel de La Cañada. Fecha: probablemente el viernes 11 de diciembre de 1987, el día previo al debut de Los Redondos en Córdoba.

¿Qué habrá pasado con ese casete? “Vaya a saber a dónde fue a parar”, dice Lacoste al ser contactado por La Voz.

Indio Solari, entrevistado por periodistas cordobeses en el Hotel de La Cañada. (Archivo de Isabel Salerno)
Indio Solari, entrevistado por periodistas cordobeses en el Hotel de La Cañada. (Archivo de Isabel Salerno) (Archivo "Perro" Emaides)

“Han pasado casi 40 años, pero recuerdo que la nota fue muy buena, aunque no necesariamente de música. Con Charly (García) se podía hablar realmente de música, armonía, contrapunto, pero con el Indio fuimos por otro lado, por una cuestión de sociología e historia musical del rock”, apunta.

“Él veía al rock con una significancia y una identidad propia. No te olvides de que Solari había empezado con La Cofradía de la Flor Solar entre fines de los ’60 y primeros ’70. Me acuerdo de que coincidimos mucho en el gusto con Crucis, una banda fundamental, y en la relevancia cultural de The Who… Me dijo que le gustaba cómo cantaba Roger Daltrey, de hecho”, añade Lacoste, quien vuelve a enfatizar que, en rigor, “la charla fue por otro lado”.

“Solari mostró una lectura social aguda y citó a Rimbaud y a Baudelaire… Dio pautas de que era un hombre de lecturas profundas. Ya en ese entonces, él parecía tener claro que quería proyectar a Los Redondos como una banda de difusión masiva, tomando como referencia a los Grateful Dead de Estados Unidos”, asegura.

Lacoste también tuvo una “discordancia musical” con Solari: “Subestimó la música clásica, particularmente los cuartetos de cuerda de compositores como Béla Bartók o Beethoven… No estuve de acuerdo con él en ese punto”.

Por su parte, sobre esa entrevista con Solari, Mariana Winocur aclara que fue realizada para Radio Nacional, específicamente para el programa de jazz que conducía Kuroki Murúa. “Yo colaboraba con esa emisión mientras trabajaba en la sección de Espectáculos del ya desaparecido Diario Córdoba… La foto la hizo una compañera de esa época: Isabel Salerno”, cierra sobre una entrevista cuyo audio hoy tendría un valor testimonial inestimable.