Rock. Guasones brilló en la Plaza de la Música: con la casa en orden

La banda platense vive un gran presente y brindó un sólido concierto en su visita anual a Córdoba. Más de 3000 personas coparon la Plaza de la Música.

13 de junio de 2026 a las 02:29 p. m.
Guasones brilló en la Plaza de la Música: con la casa en orden
Guasones se presentó este viernes en la Plaza de la Música.

Este viernes Guasones volvió a tocar en la ciudad. No resulta sorpresivo el poder de convocatoria del que gozan, teniendo en cuenta los años de carrera que acumulan girando por el país y el exterior.

Además, el grupo cultivó una relación cercana con Córdoba, ciudad que visita con frecuencia (casi una vez por año) y que también suele tener la banda como uno de los números principales del Cosquín Rock.

Tras una renovación de integrantes y de modelo de gestión discográfica, hace pocos días oficializaron su vínculo con Universal.

Esta bocanada de aire fresco los encuentra atravesando uno de sus mejores momentos recientes. La banda suena afilada, ajustada y con una química que se percibe en cada arreglo.

Al frente, Facundo Soto exhibe una madurez interpretativa que le permite alternar el rol de frontman con intervenciones cada vez más frecuentes en la guitarra.

Lo que se vivió este viernes en la Plaza de la Música es consecuencia de ser una de las pocas bandas de rock and roll que siguen convocando y que, además, continúan mejorando.

Guasones se presentó este viernes en la Plaza de la Música.
Guasones se presentó este viernes en la Plaza de la Música. (Gentileza En Vivo Producciones. )

Con Guasones sucede algo que pocas bandas se pueden sostener después de más de tres décadas: el vivo reproduce con notable fidelidad el sonido de estudio, pero sin resignar potencia ni espontaneidad. Las guitarras encastran con precisión, la base rítmica empuja sin estridencias y la voz de Soto se posa exactamente donde debe.

A esto hay que agregarle que el público los poguea hasta las canciones que son baladas. Soto maneja como pocos la energía de su gente.

Con la casa en orden

La banda local Santo Vicio fue recibiendo a las más de 3.000 personas que dijeron presente en la Plaza de la Música.

Cuando Facundo Soto saludó a su público, destacó la posibilidad de compartir escenario con los cordobeses que abrieron la jornada.

De entrada se pudo apreciar una puesta sobria pero efectiva. Luces cálidas apuntaban a la banda sobre un telón que por momentos cambiaba de tonalidad. Desde las alturas caían haces de luz que generaban la sensación de encerrar al grupo en una suerte de círculo íntimo. Cada canción construía un clima distinto, aunque el hilo conductor fue siempre la calidez en medio de una estética predominantemente oscura.

Guasones se presentó este viernes en la Plaza de la Música.
Guasones se presentó este viernes en la Plaza de la Música. (Gentileza En Vivo Producciones. )

No hubo demasiado diálogo. El frontman estuvo concentrado en el desarrollo del show, marcando detalles y pinponeando con "Starsky" Celedón algunos arreglos. Esa atención permanente a los matices también explica por qué la banda suena tan ajustada. En el bajo ahora está Diego Reinholz, en reemplazo de "Pato" Monti, uno de los fundadores.

Por otro lado, Maxi Tym y Matías Sorokin dialogaron entre sí desde las guitarras, alternando riffs rockeros, fraseos y pequeñas respuestas melódicas que enriquecieron cada canción. La sensación era la de una banda aceitada, cómoda en escena y consciente de cada movimiento.

“Hemos sufrido un golpe duro en nuestra cultura. Que en paz descanse”, expresó Soto al recordar al Indio Solari.

El grupo repasó buena parte de su discografía con canciones de distintas épocas. Heaven or Hell (2011), Pobre tipo (2014), Me muero (2003), y Con la casa en orden (2001) formaron parte de un arranque furioso, con el sonido ya acomodado y una audiencia completamente entregada.

Guasones se presentó este viernes en la Plaza de la Música.
Guasones se presentó este viernes en la Plaza de la Música. (Gentileza En Vivo Producciones. )

Sin descanso, enlazaban canciones que calaban hondo en la gente que además de cantarlas, las gritaba. Me estás tratando mal, Todavía, Perdón y Canción para un amigo sirvieron para bajar las revoluciones y permitir que aflorara el costado más cancionero de Guasones.

Sin embargo, en el repertorio también aparecieron esos temas híbridos que la banda maneja especialmente bien: canciones de pulso rockero pero espíritu cancionero. Down, Tan Distintos, Estrellas y Pasan las Horas fueron recibidas con el mismo agite que los temas más eléctricos, una muestra de la conexión que existe entre el grupo y su público.

Soto recorrió el escenario de punta a punta sin perder intensidad y, por momentos, tomó la guitarra para aportar arreglos y solos, una faceta cada vez más presente en sus presentaciones. Maxi Tym, por su parte, volvió a exhibir su sello característico, deslizándose por los riffs con el slide y aportando textura al sonido general.

Yamil Salvador también tuvo un papel importante. Los teclados aportaron profundidad a la base rockera y ayudaron a construir la atmósfera de canciones como Desiré I y La Flaca Pili y el Negro Tomás.

El cierre fue espeso y arrollador. Farmacia, Infierno blanco, Reyes de la noche y Gracias terminaron de sacudir una noche en la que Guasones volvió a demostrar que atraviesa un presente envidiable.

Con un sonido robusto, un setlist equilibrado entre clásicos y gemas de catálogo, y una banda que disfruta cada momento en escena, los platenses dejaron la sensación de tener la casa en orden y todavía varios kilómetros por recorrer.