¿Te la esperabas? Abel Pintos celebró 30 años en la música: una noche de clásicos, emoción y pogo en Córdoba
Con un show de 31 canciones, el artista repasó su trayectoria en una noche especial donde no faltó el folklore, los hits románticos y una versión de Jijiji más explosiva que la que se vio en Cosquín Rock 2026 para cerrar bien arriba.
La noche de este miércoles en Córdoba estuvo marcada por el frío y la neblina, pero dentro de la Plaza de la Música, el calor lo puso Abel Pintos en el marco de los festejos por sus 30 años de carrera.
En un encuentro que se sintió como una reunión familiar para los y las "abeleras" más fieles, el jurado de Es mi sueño (el Trece) desplegó un repertorio generoso de 31 canciones que recorrieron cada etapa de su vida musical.

El escenario se presentó enmarcado en unas columbas de pantallas led angostas que parecían un gran portaretratos digital que iba mostrando los recuerdos de una noche que quedará para la historia.

El show comenzó puntual a las 21 con Aquí te espero, seguido de Ya estuve aquí, desatando la primera ola de emoción en una platea que lucía completa, mientras que el sector de campo se encontraba a la mitad de su capacidad, permitiendo mayor comodidad para el baile. La previa estuvo a cargo del cantautor cordobés Willy Easdale.

Un agradecimiento desde el corazón
Abel, siempre carismático y buscando la complicidad con su público a través de bailes y gestos sensuales que hacían gritar a sus fans, se tomó un momento para hablar con los presentes.

“Gracias Córdoba de todo corazón por estar esta noche. Por sobre todas las cosas, este es un concierto para celebrar este recorrido que ya lleva 30 años. La Capital fue esencial para construir este camino. Gracias por todos estos años de amor y amabilidad para conmigo. Esta noche trajimos muchos temas”, soltó el cantante visiblemente emocionado.
La velada transitó por diversos climas. Hubo espacio para sus lanzamientos más recientes como Hielo al vino y la colaboración con Roze en Esperando por ti, pero también para momentos de extrema intimidad.

Uno de los puntos más altos fue el segmento acústico junto a Ariel Pintos, su hermano mayor y guitarrista desde hace tres décadas, donde Abel demostró su potencia vocal con temas como Vas a verme llegar y Te voy a amar.
Raíces y fiesta
El folclore, género que lo vio nacer, tuvo su lugar central. Para ello, trajo al escenario cordobés Para cantar he nacido de Mercedes Sosa.

En este bloque, la conexión con Córdoba se hizo más profunda al recordar sus pasos por el Festival de Cosquín: "El folklore me abrazó en Córdoba y me dio una oportunidad". También entonó otros clásicos como Bailando con tu sombra y El alcatraz.
A medida que avanzaba el show, Abel interactuaba constantemente con los fans. Antes de interpretar Todo está en vos, se dirigió a la gente y lanzó con humor: “Tengo una pregunta sencilla: ¿la están pasando bien aquí en la platea parados y allá en la platea del fondo? Bueno, menos mal porque faltan muchas canciones”.

El inesperado pogo final
Tras un falso final y un tercer cambio de vestuario, Abel regresó para los bises. Explicó que la disposición del espacio, con plateas altas y bajas, fue pensada justamente para que la gente pudiera saltar y bailar.

“En Córdoba siempre pasan cosas especiales”, expresó con orgullo antes del gran cierre
Aunque muchos esperaban la aparición física de Luck Ra para Que me falte todo, el tema que tienen en conjunto, la gran sorpresa fue la repetición del "momento épico" que vivió en el Cosquín Rock: una potente versión de Jijiji de Los Redondos.

Con el público haciendo pogo y bajo una lluvia de papel picado improvisada por una fanática, Abel Pintos coronó una noche auténtica y genuina, demostrando por qué, sin importar cuántas veces se lo vea en el año, su talento sigue hipnotizando a Córdoba.


