La rompió. Es mi sueño: una cordobesa arrasó y sorprendió al cantar con su hermana y Abel Pintos
Bernardita Sonzini cautivó al jurado con una versión íntima de "Knockin' on Heaven's Door" y terminó compartiendo escenario con el artista y con su hermana.
La televisión nacional fue testigo de un momento de alta sensibilidad artística cuando Bernardita Sonzini, una cantante y abogada cordobesa, oriunda del barrio Nueva Córdoba, se presentó en Es mi sueño.
Su participación no solo destacó por su calidad vocal, sino por la atmósfera íntima que logró generar en el estudio.
Sonzini (quien en 2022 también participó del reality La Voz Argentina) decidió apostar por un formato despojado y, acompañada únicamente por su guitarra, interpretó una versión acústica del clásico Knockin' on Heaven's Door, canción de Guns N' Roses, que conmovió a los presentes.
Un clima de intimidad en el estudio
Tras su presentación, la devolución del jurado fue unánime respecto al impacto emocional de la propuesta. Abel Pintos, visiblemente emocionado, calificó la interpretación como "una de las cosas más lindas" que escuchó en su vida, resaltando el riesgo de tocar en vivo.
La participante admitió haber sentido temor al decidir presentarse con su instrumento en un estudio de televisión. "Tenía mucho miedo porque es la primera vez que digo 'voy a traer la guitarra conmigo', por el riesgo de no escucharse bien", confesó la joven cordobesa.
La Mona, en tanto, destacó que la artista logró meter a todos los presentes "en un viaje distinto", logrando un silencio respetuoso y una conexión profunda. Según el artista, la dulzura de la voz de Sonzini generó la sensación de estar "volando" durante toda la canción.
Presencia cordobesa y legado familiar
Otro momento destacado de su presentación fue cuando cuando Bernardita presentó a su hermana, quien también es cantante, y estaba presente en el estudio. Ambas comparten el vínculo con la música desde la infancia, y la joven no dudó en definirla como su "compañera de música" y un regalo enorme para su carrera.
En un desafío improvisado, la hermanas terminaron cantando una canción de Abel Pintos y el jurado se sumó a ellas.
Juntos interpretaron Eternidad. El momento, que incluyó armonías vocales improvisadas, fue celebrado por todo el estudio y selló el destino de la cordobesa en la competencia: pasa a la siguiente ronda.

