Entrevista. Pim Pau vuelve a Córdoba: “Compartir un show en familia es un acto de resistencia frente a la virtualidad”
El proyecto argentino-brasileño que revoluciona el arte y la educación regresa a Córdoba con una gira que recorrerá Villa María, San Francisco y la Capital. En una charla profunda, la artista Eva Harvez reflexiona sobre el cuerpo como herramienta, el desafío de las pantallas y la importancia del afecto en el aprendizaje.
Desde su nacimiento en 2014, Pim Pau dejó de ser simplemente un grupo de música para transformarse en una plataforma integral de arte, música y educación que resuena en toda Latinoamérica y España.
Integrado por Eva Harvez, Cássio Carvalho y Lucho Milocco, el proyecto logró posicionarse como una de las propuestas más convocantes para las infancias, basándose en una premisa que parece simple, pero es profundamente política: el cuerpo como instrumento y el juego como motor de vínculo.

Este fin de semana largo, el trío regresa a tierras cordobesas para actualizar un vínculo que lleva ocho años de construcción.
La gira comenzará el 1 de mayo en el Teatro Verdi de Villa María; continuará el 2 de mayo en el Teatro Mayo de San Francisco y culminará el 3 de mayo en el Teatro Quality de Córdoba Capital.
Un vínculo vibrante con Córdoba
En diálogo con La Voz, Eva Harvez dice que este regreso no es uno más. “Estamos muy contentos. Siempre es un privilegio y una emoción grande reencontrarnos con el público cordobés”, asegura.
En casi una década, el grupo consolidó una relación muy linda con la provincia, no solo con sus espectáculos, sino también en diferentes formaciones pedagógicas.

“Es un placer verlos porque es un público muy vibrante, con mucha capacidad de interactuar, de jugar, todas las propuestas que generalmente realizamos son súper bien recibidas por todas las familias”, añade la artista.
El juego como acto de resistencia
En una era dominada por el consumo excesivo de tecnología y la saturación de estímulos digitales, la propuesta de Pim Pau se erige como una alternativa que invita a volver a lo primitivo.
Si bien el proyecto nació con una fuerte impronta en YouTube, donde cuentan con más de 2 millones de suscriptores y 1100 millones de vistas, el objetivo siempre fue trascender la pantalla.
“Ir a compartir un show en familia, tener la posibilidad de encontrarse presencialmente en diferentes espacios, es un acto de resistencia frente a todo lo que tiene que ver con el consumo de los dispositivos, de la virtualidad, de lo digital. Buscamos generar un contenido que invite a despertar el cuerpo, a encontrarse con el otro y a que la imaginación se potencie”, expresa Harvez.

La clave, según explica, radica en cómo se genera ese contenido: “Queremos que lo que se vea en la pantalla sean tres adultos disponibles al juego, haciendo música con seriedad y con calidad, con una actitud lúdica y no saturando de estímulos para que en las casas la gente que lo vea sienta que es un contenido cercano y sienta que inclusive puede prescindir de la pantalla”.
Menos estímulo, más movimiento
Esta búsqueda de mermar los estímulos es una decisión estética e ideológica consciente: "Es una problemática que viene desde arriba hacia abajo. Es necesario ver cómo estamos las personas adultas inmersas en lo digital y cómo eso va bajando hacia las infancias".
A diferencia de otras producciones infantiles de colores estridentes y ritmos hipnóticos (como las de youtubers como Alejo Igoa o MrBeast), Pim Pau opta por paletas de colores pasteles y un enfoque centrado en el movimiento.

"Obviamente, eso lo hace más exigente porque lo que vos compartas a nivel expresivo tiene que estar bien ejecutado. Si ponés un montón de color, música estridente y un vestuario super llamativo, eso hipnotiza y magnetiza. En cambio, cuando elegís algo desaturado, tenés que ejecutarlo con mucha efectividad", remarca.
Y luego agrega: "Esos son los desafíos que nos ponemos a nosotros mismos, porque honestamente tiene que ver con lo que creemos y lo que pensamos. No podríamos ofrecer algo que no sea genuino y verdadero para nosotros".
El arte como refugio ante la crisis
La difícil realidad social y económica de Argentina y el desfinanciamiento de la cultura también repercute en Pim Pau.
Harvez reconoce que, en un contexto de políticas culturales reducidas y crisis económica, la autogestión se vuelve fundamental.
“Es un contexto muy austero y hostil para toda la comunidad y para una familia es un gran esfuerzo ir a ver un espectáculo. Nosotros igual decidimos seguir moviéndonos y seguir encontrándonos como se pueda para no perder el vínculo con las infancias”, afirma.
Para el grupo, el arte no es solo entretenimiento, sino una herramienta para sanar un tejido social que perciben roto: "Está durísimo. Cuando la violencia está habilitada desde las esferas más altas, se da un efecto derrame".
La violencia en las escuelas
Las situaciones de violencia en las escuelas y el maltrato promulgado de los altos mandos públicos son temas que Pim Pau aborda en sus encuentros con docentes.
“Las escuelas son micro sociedades y ahí estamos todos involucrados. Es muy importante generar espacios para que las familias puedan compartir qué es lo que les pasa. La escuela la hacemos todos. Cuando hay situaciones de violencia, que son un reflejo de lo que pasa, merecemos mucha conversación, generar redes de sostén y contener a los pibes”, reflexiona.
Su pedagogía se resume en una frase que Eva repite como un mantra: “Si uno no construye vínculo, no hay manera de que se dé un ambiente de aprendizaje. Sin vínculo no hay aprendizaje. Sin afecto no hay aprendizaje”.
Para la artista, los lenguajes artísticos son los que permiten construir ambientes de diálogo y expresión necesarios para abordar las problemáticas actuales de los hogares argentinos.
Un universo en expansión
A pesar de las dificultades del contexto, Pim Pau no se detiene. Además de su gira, el proyecto sigue creciendo a través de su editorial, Umacapiruá Ediciones, con la que ya han publicado libros pedagógicos como Arte y Educación en las infancias (declarado de interés para la educación y la cultura en Buenos Aires) y colecciones para primeros lectores como Pipoca y Punta pié.
En 2025, el grupo fue nominado nuevamente a los Premios Gardel por su álbum Cumpleaños y recibió el prestigioso Premio Konex en la categoría Música Infantil.
También adelantaron que están trabajando en una nueva serie de podcasts centrados en la importancia del relato y la historia.
“Vivimos en una sociedad que está muy rota, donde las familias están estresadísimas para poder llegar a fin de mes e inclusive en algunos hogares hay violencia. Me parece que es donde más tenemos que volver a reconstruir esas tramas comunitarias y colaborativas para poder sostenernos”, concluye Eva.
Para ver
Este fin de semana, Pim Pau se presentará en tres locaciones cordobesas:
- 1 de mayo a las 17 en Teatro Verdi (Av. Hipólito Yrigoyen 329, Villa María). Entradas disponibles en la web del teatro desde $38.500 (más cargo por servicio).
- 2 de mayo a las 17 en Teatro Mayo (Garibaldi 38, San Francisco). Entradas disponibles en la web de TuEntrada desde $35 mil (más cargo por servicio).
- 3 de mayo: Teatro Quality, Córdoba Capital. Entradas disponibles en la web del teatro desde $25 mil (más cargo por servicio).

