Entrevista. Martín “Trinche” Dardik en Córdoba: “Vivo más tranquilo pensando que no me conocen”
El comediante se presentará el viernes 17 de abril con el show Probando Gambetas, que propone una deconstrucción de toda su estructura conocida hasta ahora.
Martín Dardik no siempre fue el Trinche y ahora está comenzando a desarmar todas las ideas previas que cargaba a la hora de hacer humor. Sin embargo, mantiene sus rituales cordobeses aunque sea porteño de pura cepa. También sigue siendo gracioso e hincha de Boca.
Por ahora, el Trinche llega a la ciudad con su nuevo show Probando Gambetas. Tal vez, algún día su rutina le falle y termine viendo un partido del Xeneize en Córdoba.
−Vas a venir a Córdoba, ¿lo disfrutás?
−Me encanta. Recontra disfruto. Me siento muy querido por el público cordobés. Normalmente suelen ser viajes muy exprés, muy cortos. Pero así y todo voy armando mis rituales.
−Hablaste de rituales, ¿cuáles son?
−Los rituales son: paro siempre en el mismo hotel, voy a comer en los mismos lugares. Voy marcando los lugares a los que quiero volver. Soy muy ritualista con eso. Encuentro tranquilidad en la repetición de cosas.

−¿Cómo te llevás con la rutina de streaming a la mañana y stand-up a la noche?
−La rutina está bien. Es, dentro de todo, combinable, porque el teatro lo suelo hacer los fines de semana, y el programa durante la semana. A veces te queda el día partido, pero se recontra adapta un proyecto con el otro. Se retroalimenta. A veces estás cansado porque trabajaste toda la semana y capaz tuviste función el viernes, el sábado y el domingo, pero ya está. La alarma suena, uno se despierta y pasa.
−¿Qué hay de nuevo en “Probando gambetas”?
−Es un show con otra impronta, porque busco desatarme de la estructura. Yo soy muy estructurado y, a veces, me quedo muy atado a mis ideas y a las cosas que voy haciendo. Este show busca desarmar todo. Cada función es diferente a las otras, tanto en las giras, como también en capital. Siempre digo que si uno va a verme con una semana de diferencia y después pone en común lo que más les gustó del show, capaz hablan de dos espectáculos distintos. También me parece muy auténtico darle protagonismo especial al público del lugar a donde uno va. Cuando voy a Córdoba sé que hay ciertos tópicos que vamos a hablar en la función, y son cosas que sólo las hago ahí.
−¿Alguna vez pasó algo que te descoloque en un show?
−Cuando alguien cuenta una historia que el show propone, yo le pongo humor. Pero capaz eso que cuenta es más del terreno de lo emocional o del terreno de lo tabú, porque es un tema delicado. Pero también me parece que todo es remable. Pocas veces me pasó que alguien cuente algo y no le pueda sacar una cuotita de humor. También creo que a veces está bueno que, si alguien cuenta algo que es muy delicado, y a mí no se me ocurre algo que sea extremadamente gracioso, lo trato con respeto y lo cierro. Es superválido. Soy muy consciente del lugar que ocupo y entiendo que hay mucha gente que viene al show y quiere llevarse otra cosa.

−Hay un debate infinito sobre si se puede hacer humor con cualquier cosa. ¿Qué opinás?
−Como humorista no me voy a poner un límite y decir “no se puede hacer humor con todo”. Siento que como comediante debería poder encontrarle algo gracioso a todo. Yo siento que ante temas más delicados y “polémicos” mejor debe ser el chiste. Tengo un ejemplo que es muy nerd y muy geek con los gráficos cartesianos de eje Y y eje X. El eje vertical sería el tópico del chiste y el eje horizontal son los puntajes de tu chiste del 1 al 10. Si se me ocurre un chiste sobre un tópico polémico, más vale que sea bueno y gracioso.
−¿Cómo te llevás con el título de "ser gracioso"?
−Ya me amigué con la idea de venderme hacia el resto como comediante. Que me digan comediante, me pone contento. Ahora, gracioso en cuanto a personalidad, sí lo soy para mi entorno, mis amigos, mi familia y mi novia. Pero me considero más tímido que gracioso. La persona que me conoce y que entra en confianza sabe que soy divertido. Pero yo soy bastante perfil bajo en la cotidianeidad, no me robo nunca el protagonismo donde soy nuevo. Me cuesta un poco asimilar que alguien me puede llegar a conocer. Vivo mucho más tranquilo pensando que el otro no te conoce, es la mejor forma de vivir.
−Hay un video muy viral de cuando eras chico arriba de un escenario…
−Esa primera vez fue la muestra de un taller. Estaba re nervioso, cagado hasta las patas. Éramos 23 los que teníamos que pasar y yo era el 23. Estuve una hora y cuarto nerviosísimo porque no pasaba más el momento. En el taller, yo estaba muy cabeza gacha, que es la manera en la que me muevo hoy. Mi pasión por los chistes trae más años. Desde chiquito me gustaba memorizarlos y hacer reír a mis hermanos más grandes. Esa primera vez en el escenario fue una linda prueba. Salí fascinado y dije: “Puta madre, yo quiero hacer esto todas las veces que pueda”.
−¿En esa época ya eras "Trinche"?
−“Trinche” apareció en la pandemia, en TikTok. Mis hermanos más grandes me decían Tincho cuando era chiquito y toda la vida fui Tincho. Mi sobrina escuchaba a mi hermano decir Tincho, pero no le salía. “Trinche” es una malformación de apodo de mi sobrina, un error de pronunciación. Lo puse en TikTok y ahí se empezó a sumar más gente. Ponían en los comentarios que se sumaban a la “Trincheneta”, aparentemente algo se estaba armando.

−Sos muy bostero y una de las veces que viniste a Córdoba, Boca jugaba la final de la Libertadores...
−Siempre me pasa. Puedo registrar fácil cinco funciones en Córdoba que el mismo fin de semana ocurrían partidos trascendentales para Boca. El 3 de noviembre de 2023, que al otro día fue la final contra Fluminense. Seguramente me notaste tenso porque tenía mucho miedo del vuelo del día siguiente, de llegar a ver el partido a tiempo. Me encantó la función, la recuerdo con mucho cariño, pero muy probablemente la mitad de mi cerebro estuvo en la función y la otra mitad estaba diciendo: “Por el amor de Dios, ganemos esa maldita copa, por favor”. Ahora que vuelvo me toca el Superclásico. No me molesta, nada podrá distraerme.
Para ir a Probando Gambetas
Martín "Trinche" Dardik se presenta el viernes 17 de abril en el teatro La Cañada (avenida Marcelo T. de Alvear 580) a las 21 horas.
Las entradas oscilan entre los $ 33 mil y los $ 40 mil más cargo por servicio, y se consiguen a través de Eden entradas.

