Entrevista. Luli Pampín llega a Córdoba con su éxito mundial: No sabía dónde iba a llegar, pero sabía que lo hacía con amor
Con más de 21 mil millones de visualizaciones en YouTube, la mendocina Lucía Pérez Gerardi regresa al Quality Arena con su nueva obra El libro musical. En una charla íntima, habla de su pasado en el Ejército, su fanatismo por La Renga y cómo la maternidad la transformó en un ícono infantil.
El fenómeno de Luli Pampín es, quizás, uno de los casos más singulares y exitosos del entretenimiento infantil argentino en la era digital.
Detrás de la peluca rosada, el traje de superheroína y las coreografías que gustan a miles de chicos y chicas en todo el mundo, está Lucía Pérez Gerardi, una mendocina que a los 12 años emigró a España y que hoy, consolidada como una de las artistas infantiles más convocantes del mundo hispanohablante, se prepara para un esperado reencuentro con su público cordobés.
La cita será el próximo 16 de julio en el Quality Arena, donde presentará El libro musical, un espectáculo que combina música, aventura y un mensaje profundo sobre el valor de la imaginación en una época dominada por las pantallas.

La historia de Lucía es una de transformaciones radicales y valentía. Antes de convertirse en una ídola para las infancias, pasó una década sirviendo como soldado en el ejército español, un entorno de disciplina y rudeza que parece estar en las antípodas de su presente artístico.
Una superheroína de manga
En diálogo con La Voz, Luli señala que fue precisamente la maternidad, tras el nacimiento del primero de sus dos hijos a los 25 años, lo que actuó como la "mecha" para que la artista decidiera colgar el uniforme y enfrentarse a su mayor desafío: el escenario.
Lo que comenzó en 2016 como videos caseros grabados con sus ahorros, hoy es un imperio cultural con más de 21 mil millones de visitas en YouTube y récords de audiencia que la posicionan como la solista infantil número uno en España y Latinoamérica.

En su evolución estética, Luli Pampín también recorrió un camino de empoderamiento. Inicialmente concebida como una muñeca monocromática rosada, el personaje mutó hacia una superheroína inspirada en su amor por Sailor Moon.
"Al principio era todo rosa porque quería encontrarme con mi yo más sensible o vulnerable así que lo hice súper delicado. Cuando fue pasando el tiempo, me di cuenta que no me sentía una persona delicada y tampoco quería enseñarle a los niños que todo tiene que ser tan pulcro, porque la vida no es así", cuenta.
–¿Qué es la vida para Luli Pampín?
–La vida es afrontar cosas. Tenés que ser más guerrero, mantener tu fortaleza, pero también tener tu vulnerabilidad. Así fue mutando el personaje. De esa cajita de muñecas a superheroína, tirando a Sailor Moon, que soy superfan.
–¿Qué mensaje querés transmitir en tu nueva obra?
–El libro musical nace con la misión de hacer que los niños se fueran a sus casas con ganas de leer. Inventé un personaje que se llama Polvoso, que viene del polvo que se acumula en los libros que pasan mucho tiempo sin ser leídos, a partir de lo que me pasó. Cuando parí a mi bebé, tenía un montón de libros seleccionados para leer durante el puerperio y no lo hice. Estaba con la niña a tope y vi a los pobres libros llenándose de polvo. Ahí surgió Polvoso, que aparece en el show intentando evitar que yo llene mi libro musical y los niños me tienen que ayudar a combatirlo.

–Qué loco, es un tema que lo tratás en infancias, pero les pasa más a los adultos...
–Vivimos en una era tan digital y de tanta vorágine que a veces le quitamos el tiempo a las cosas importantes como la lectura. Duele dejar de lado lo que hacíamos de chiquitos, jugar en la calle o leer libros, y está bueno recuperarlo e incentivarlo en la infancia.
–¿En qué se diferencia este show con "Millones de gracias", el que presentás en tus dos fechas del Movistar Arena?
–Millones de gracias es una gran celebración por mis 10 años de carrera; los 21 millones de suscriptores; las 21 mil millones de visitas; de tener el récord de ser la primera artista infantil solista de España y de Latinoamérica, en conseguirlo... Es mi manera de agradecerles a todas las familias que me eligen y a todos esos niños que crecieron conmigo. Es como una fiesta muy emocional donde también les quiero enseñar cómo nació este personaje, de esta mamá que se llama Lucía y que soñaba con ser Luli Pampín, para que vean cómo nace un sueño, cómo se trabaja y cómo se crece.

–¿Cuál es tu visión o desafío a la hora de crear productos infantiles en YouTube?
–No dejarme llevar por lo que está de moda, sino seguir siendo fiel a lo que es creado por y para niños, aunque no vaya a ser lo más viral. Mi desafío es hablar de temas que a lo mejor no parecen ser tan interesantes para un niño, pero que aún así dejen un mensaje para cuando sean adultos: la importancia de la imaginación, el amor propio, los libros, el bullying, etcétera. A veces, son temas delicados, pero hay que ver cómo enfocarlos y hablarlo con ellos aunque no sea fácil.
–¿Qué pensás de creadores de contenido cuyos videos son muy adictivos y hacen que las infancias se queden prendidas a la pantalla?
–Creo que no es cuestión de que sea peligroso por quién hace el contenido, sino el cuidado que tenemos que tener papás, mamás, tíos, abuelas, abuelos o quien esté a cargo del niño, sobre el tiempo de exposición o el tipo de contenido que lo dejan ver. No podemos tirarle esa bola al que hace el contenido, sino al que en casa es responsable del menor. Con mis hijos salimos a jugar afuera, leemos un libro y también vemos un video y yo sé lo que le voy a poner y cuánto tiempo vamos a estar detrás de la pantalla. Yo soy la responsable.

–¿Extrañás Argentina?
–Muchísimo. ¿Cómo no voy a extrañar Argentina? Extraño tantas cosas... Allí tengo a mis amistades de cuando iba al colegio y casi toda mi familia sigue estando en el país.
–Tu familia emigró por la crisis de 2001. ¿Hablaron alguna vez sobre qué hubiera pasado si se quedaban?
–Es la realidad que me tocó vivir. Tuve que adaptarme y avanzar. No puede uno pensar en lo que "hubiera sido si" porque nunca lo vamos a saber. Yo agradezco el esfuerzo que hicieron mis padres aunque de pequeño no lo valorás, hasta que sos adulto, te toca enfrentarte a ciertas situaciones y entiende cuál fue la situación.

–Sobre tu pasado en las Fuerzas Armadas Españolas, ¿cómo fue ese momento en el que dijiste "voy a ser artista infantil"?
–Fue un cúmulo de muchas cosas. Yo empecé en el ejército a los 17. Después de 10 años uno va cumpliendo etapas, pero llega un punto que no hay más nada que aprender o algo que antes te llenaba ya no lo hace. En ese sentido, a mí lo que más me cambió fue la maternidad. Al encontrarme con eso, me di cuenta que no era compatible con la vida que llevaba (en especial por los horarios) y que era momento de hacer algo que de verdad me hiciera feliz. Desde que tengo uso de razón, lo que más me hacía feliz era cantar y bailar, pero me daba mucha vergüenza hacerlo delante de la gente. Fue mi hijo quien me dio el impulso.

–Hace poco conociste a La Renga. ¿Casualidad, deseo o ganas de hacer algo con ellos?
–Lo de La Renga fue un sueño cumplido. Vinieron a Barcelona hace poco y pude conocerlos en persona y hasta cantar con ellos. Cuando era más chica, tuve la oportunidad de verlos en vivo, pero esta vez canté a todo pulmón con mis hermanos. Fue maravilloso.
–Muy loca esa combinación: fan de Sailor Moon y seguidora de La Renga
–¿Viste? Estuvo en el ejército y es Luli Pampín. A veces las cosas parecen muy distantes, pero tienen mucho que ver.

Para ver
Luli Pampín presenta su obra El libro mágico el jueves 16 de julio a las 19 en Quality Arena (avenida Cruz Roja 200). Las entradas se puede adquirir en boletería del espacio o por la web desde $ 25 mil (más cargo por servicio). Se abona el valor completo del ticket a partir de los 24 meses cumplidos. Menores de 2 años solo pagan el seguro al menor de $ 15 mil.

