Filosofía. Florencia Sichel presenta Todas las exigencias del mundo, un unipersonal basado en su libro: Milito la angustia
La filósofa e influencer analiza los mandatos de la adultez y dialoga con los cambios que atravesó la sociedad para adaptarse a la actualidad atravesada por la hiperconectividad.
Florencia Sichel es filósofa y divulgadora, autora de cuatro libros e influencer. En su perfil de Instagram hay rastros de toda su actividad profesional, en la que enlaza sus reflexiones como filósofa en su vida cotidiana y la divulgación que hizo y hace en distintos programas, ya sea de radio, TV o streaming.
En donde pueda esparcir su mensaje, allí aparece Florencia con su claridad oratoria y conceptos que calan hondo en una sociedad adulta que atraviesa los problemas diarios de vivir buscando el exito, el amor y el trabajo de los sueños, todos mandatos que se nos han predefinido históricamente.
De su último libro, titulado Todas las exigencias del mundo, la autora desprendió unipersonal para dialogar con públicos en salas de teatro.
En diálogo con La Voz, Florencia cuenta de qué va su trabajo que presentará el próximo sábado 9 de mayo en Studio Theater. "Todas las exigencias del mundo es el unipersonal que venimos haciendo hace un año en el Paseo de la Plaza con localidades agotadas", cuenta
Y añade: "Está buenísimo lo que pasa porque es como un standup filosófico, algo que no estamos muy acostumbrados a ver porque tiene mucho humor, pero no deja de tener su costado filosófico fuerte porque soy filósofa, no actriz. Me río sobre algunas exigencias de esta época en torno a tres mandatos: la felicidad, el éxito y el amor Disney", introduce.
–Vino primero el libro y ahí basaste tu unipersonal, ¿es así?
–Tal cual. Estaba terminando de escribir el libro para Planeta cuando me llamaron de la revista Orsai porque estaban abriendo un espacio en el Paseo de la Plaza. Al principio me dio miedo, pero llamé a Marcela Pedro para que me ayudara en la dramaturgia. Fue un proceso simultáneo, aunque el libro salió publicado después por los tiempos editoriales.
–Me llama la atención cómo se dio tu recorrido profesional: hay fuerte trabajo en Instagram, newsletters, filosofía en ejemplos cotidianos... ¿Fue orgánico o planeado?
–Me gusta que preguntes eso. Yo estudié en la UBA y nunca me formé para la divulgación. Me especialicé en filosofía con niños y niñas, lo cual me aportó para toda la vida la idea de que lo importante no es tanto el autor, sino filosofar. Busco devolverle a la filosofía un costado lúdico, que sea accesible sin perder el rigor.
–Con el pluriempleo y el smartphone, ¿en qué momento podemos sentarnos una hora a leer o filosofar?
–Para que eso pase se tiene que cortar la luz prácticamente (risas). Yo padezco la misma pregunta; me cuesta leer aunque sea mi trabajo. Por un lado está el pluriempleo que nos hace sentir que no podemos frenar, pero por otro lado pasamos dos horas scrolleando en TikTok y no somos capaces de ver una película de una hora. Ahí tenemos una responsabilidad como adultos en cuidar nuestra atención y obligarnos a recuperar hábitos si consideramos que son valiosos.
Según comenta la escritora, en el libro hay cuatro capítulos con ejes temáticos a abordar: felicidad, trabajo, cuidados y amor. "Sobre la felicidad, no es una pregunta original de la filosofía, pero hoy está impulsada por las redes sociales. Estamos todo el tiempo consumiendo vidas ajenas y sintiendo envidia, no del vecino, sino de desconocidos. Las redes transmiten una cercanía falsa con influencers que genera mucha angustia porque nos comparamos con varas ajenas en una sociedad de mucha desigualdad", apunta.
–¿Filosofar es angustiarse?
–Para mí sí. Yo "milito la angustia", pero aclaro que no es depresión ni tristeza, sino una condición que permite pensar nuestra existencia. La mayoría de los adultos vivimos en automático y la filosofía viene a cuestionar lo que uno naturaliza. Eso genera movimiento.
–Con el discurso libertario actual, ¿cómo se para la filosofía ante la idea de que si no tenés "valor de mercado" no le servís a la sociedad?
–Históricamente la filosofía ha ocupado un lugar marginal. Pero yo creo que en contextos de emergencia y crisis como el actual, la filosofía es una necesidad. Incluso con la inteligencia artificial, lo que más necesitamos es habilitar el pensamiento crítico y el encuentro con el otro mediante la pregunta. Hay filosofías para todas las ideologías, pero a mí lo que más me interesa es la búsqueda socrática: el diálogo y pensar un futuro posible.
–¿Qué pasa en el ida y vuelta con el público en el unipersonal?
–Se genera mucha identificación. Me río de las miserias de esta vida sin pararme en un pedestal, exponiendo mis propias miserias. Después de la obra me quedo a charlar con la gente y se produce una sensación de alivio y pertenencia al ver que al final nos pasa a todos lo mismo.
Para ir
Florencia Sichel presenta el unipersonal Todas las exigencias del mundo el próximo sábado 9 de mayo a las 21 en Studio Theater (Rosario de Santa Fe 272). Entradas desde los $27.000 en atrapalo.com.

