En fotos. Así es por dentro la casa con decoración vintage de Andrea del Boca
Lejos de los flashes pero rodeada de historia, la icónica actriz habita una residencia donde los muebles de estilo, el terciopelo y los retratos familiares conviven en perfecta armonía.
Andrea del Boca no solo es una de las figuras destacadas de Gran Hermano, sino también una mujer que supo construir un hogar que funciona como un fiel reflejo de su linaje y su carrera. Tras atravesar años marcados por la exposición mediática y complejos procesos judiciales, la actriz encontró en su residencia un santuario de absoluta privacidad.
Este espacio, que comparte con su hija Anna Chiara del Boca, se aleja de las frías tendencias modernas para abrazar una decoración vintage y clásica que celebra la historia familiar.
Las fotos del hogar de Andrea del Boca
Al ingresar a la sala principal, lo primero que destaca es una atmósfera que evoca la sofisticación de las grandes divas del espectáculo. La estancia está dominada por muebles de maderas nobles, como el roble y el nogal, con terminaciones talladas que denotan una factura artesanal de otra época.
Los sillones, tapizados en géneros pesados como el terciopelo en tonos bordó y ocre, invitan a la charla pausada, creando un ambiente acogedor que contrasta con la vorágine del mundo exterior.

Las paredes funcionan como una galería personal de éxitos y afectos. Decenas de portarretratos de plata y marcos dorados exhiben momentos icónicos de la carrera de Andrea y, fundamentalmente, imágenes de su padre, el recordado director Nicolás del Boca.
Como hemos analizado en nuestra conversación previa, el vínculo con su progenitor sigue siendo un pilar fundamental, y su presencia se siente en cada rincón a través de premios, guiones encuadernados y fotografías de rodajes históricos.

Lámparas de mesa con pantallas de seda, arañas de cristal que penden de techos altos y alfombras de estilo persa que visten los suelos de parqué. Cada objeto parece haber sido elegido con un sentido emocional: desde antiguos relojes de pared hasta figuras de porcelana que han pertenecido a la familia por generaciones.
En este entorno, Anna Chiara, quien recientemente cumplió 25 años, ha sabido encontrar su propio lugar. Aunque la joven mantiene un perfil ecléctico y artístico en sus redes sociales, su habitación y sus espacios comunes dentro de la casa integran elementos de su propia estética más bohemia con el entorno clásico heredado.
La cocina mantiene ese aire de "casa de familia" de antaño, con amplias alacenas de madera y una mesa central que funciona como el corazón de la vivienda. Es allí donde, lejos de las cámaras, madre e hija comparten la cotidianidad, reforzando ese vínculo inquebrantable que las ha mantenido unidas frente a las adversidades del pasado.


