Muy esperada. Se estrenó El día de la revelación, de Steven Spielberg: no estamos solos

El filme no alcanza la altura de sus mejores obras, pero nos recuerda por qué el director sigue siendo uno de los grandes narradores del cine estadounidense. Calificación: buena.

12 de junio de 2026 a las 06:24 p. m.
Se estrenó El día de la revelación, de Steven Spielberg: no estamos solos
Pasaje de "Día de la revelación", el nuevo filme de Steven Spielberg. (AP)

Una nueva película de Steven Spielberg siempre es motivo de celebración. El director de 79 años cambió el rumbo de la historia del cine en la década de 1970 y se ganó la reverencia cinéfila con títulos como Tiburón, Encuentros cercanos del tercer tipo, E.T. El extraterrestre, Indiana Jones, Jurassic Park y Minority Report: Sentencia previa, entre otros, películas que hicieron de la espectacularidad y el entretenimiento una marca de autor sin sacrificar jamás la calidad cinematográfica.

Ahora vuelve a uno de sus terrenos preferidos con El día de la revelación: la ciencia ficción con extraterrestres, en una historia protagonizada por Emily Blunt y Josh O’Connor en la que deberán revelarle al mundo uno de los secretos mejor guardados del gobierno de Estados Unidos. Es decir, de entrada nomás la película eleva las expectativas.

Sin embargo, la película escrita por David Koepp (con quien el director ya trabajó en Jurassic Park, Guerra de los mundos e Indiana Jones y el reino de la calavera de cristal) se siente por momentos un poco débil, como si no terminara de decidir el camino que quiere tomar, tardando bastante en encontrar su argumento principal.

Comienza con una trama de espionaje cuando Daniel Keller (O’Connor), un experto en ciberseguridad, roba información secreta de la corporación Wardex/Dexno y es perseguido porque, si la da a conocer al mundo, la gente entrará en pánico y todo colapsará de inmediato. Pero cuando entra en escena Margaret Fairchild (Emily Blunt), una presentadora del clima de un canal de televisión de Kansas City que canaliza los mensajes extraterrestres, la película vuelve a su cauce habitual.

Es entonces cuando aparecen la adrenalina y las persecuciones, después de que Noah Scanlon (Colin Firth), líder de la poderosa corporación, ordena capturar tanto a Fairchild como a Keller.

A todo esto, Noah ya posee una tecnología alienígena que le permite vigilar y rastrear a sus objetivos en tiempo real, además de desplazarse de manera casi instantánea y comunicarse con ellos como si lo hiciera telepáticamente. Entre los perseguidos se encuentra Jane (Eve Hewson), la novia de Daniel, una exnovicia a quien Noah amenaza para que entregue a Daniel.

Y acá surge lo más interesante de la película, cuando Spielberg vuelve sobre una idea tan evidente como necesaria: el ocultamiento de la verdad por parte de los organismos de inteligencia de Estados Unidos y su empeño en mantener en secreto aquello que podría cambiar nuestra visión de la realidad y del universo.

También resulta atractiva la veta religiosa que atraviesa el relato, como si la lucha de los protagonistas fuera por el derecho a creer frente a un poder decidido a negarles esa posibilidad.

Pero el filme nunca logra ir más allá de los lugares comunes de la ciencia ficción, algo impropio del mejor Spielberg, que ya había abordado el mismo tema con mucha más inspiración en Encuentros cercanos del tercer tipo.

Allí la administración de la información, el suspenso, los personajes y la capacidad de asombro funcionaban de manera ejemplar. Acá, en cambio, la historia se vuelve dispersa, algo ingenua y hasta anacrónica, sin terminar de encontrar una narración verdaderamente compacta, más allá de algunas secuencias de acción en las que sí reaparecen su mano y su genio.

A eso se suma una fotografía gris que le resta impacto visual, una banda sonora de John Williams redundante y unos diálogos tan débiles que terminan convirtiéndose en uno de sus mayores problemas.

Por momentos, Spielberg parece actuar como un divulgador de los relatos conspiranoicos con los que Estados Unidos construye sus propios mitos, preparando al espectador para aceptar como posible aquello que mañana podría presentarse como verdad.

Su mérito consiste en devolver a Spielberg al terreno de la ciencia ficción con extraterrestres y hacerlo con una convicción poco frecuente en el cine contemporáneo, apostando sin ironías por la fe en la magia y en lo extraordinario. No alcanza la altura de sus mejores obras, pero nos recuerda por qué sigue siendo uno de los grandes narradores del cine estadounidense.

Para ver El día de la revelación

Disclosure Day, Estados Unidos, 2026. Ciencia ficción. Dirección: Steven Spielberg. Guion: David Koepp. Elenco: Emily Blunt, Josh O’Connor, Colin Firth, Eve Hewson, Colman Domingo, Wyatt Russell, Henry Lloyd-Hughes, Elizabeth Marvel, Hettienne Park, Tommy Martinez, Gabby Beans y Jeremy Shamos. Fotografía: Patrick Capone y Janusz Kaminski. Música: John Williams. Duración: 145 minutos. Supervisión parental sugerida. En cines.