Opinión. Apuestas online, famosos y ludopatía: el negocio que se disfrazó de juego

Cómo el aparato mediático legitimó a una industria que destruye vidas, mientras repite, casi de costado, que los menores no deberían participar.

18 de julio de 2026 a las 02:50 p. m.
Apuestas online, famosos y ludopatía: el negocio que se disfrazó de juego
Zaira Nara es una de las caras más reconocidas de la publicidad de un casino online.

Hace unos años, las apuestas online aparecían en las redes sociales. Una historia rápida, un link en bio, un influencer que mostraba supuestas ganancias con cara de quien acaba de descubrir el secreto del universo. Era evidente lo que estaba pasando, pero todavía tenía la escala de algo incipiente, algo que podría haberse frenado a tiempo si alguien hubiera tomado cartas en el asunto con la urgencia que merecía. Pero nadie lo hizo... y el monstruo siguió creciendo.

Hoy las apuestas no están sólo en las redes sociales. Están en la televisión, en los medios, en las camisetas de los clubes de fútbol, en la voz de deportistas reconocidos, y en la imagen de famosos y personalidades con millones de seguidores.

"Dibu" Martínez, uno de los jugadores de fútbol que promociona sitios de apuestas online.
"Dibu" Martínez, uno de los jugadores de fútbol que promociona sitios de apuestas online. (web)

Lo que empezó como publicidad de nicho se convirtió en una industria completamente legitimada por el aparato mediático, con el único resguardo de una advertencia que aparece al final del aviso, casi como al pasar: "Si sos menor de 18 años, no apuestes".

¿Realmente alguien cree que eso alcanza?

El "disclaimer" no protege a nadie

Está claro que esta advertencia no es una herramienta de prevención: es un resguardo legal, una cobertura mínima que permite que el negocio siga funcionando con la conciencia tranquila. Preguntarse si un adolescente de 15 años, que vive la vida en la rebeldía propia de su edad y que tiene acceso irrestricto a plataformas digitales, puede ser frenado por una línea de texto al final de un video de 30 segundos es casi una pregunta retórica.

Los datos son contundentes. Según Unicef, la ludopatía vinculada a las apuestas online es una crisis de salud mental en Argentina que afecta principalmente a jóvenes de entre 15 y 25 años, con iniciaciones que en muchos casos ocurren alrededor de los 13. En ciertos sectores, hasta ocho de cada 10 jóvenes han realizado apuestas. Claramente no se trata de un problema emergente ni una señal de alerta temprana, sino más bien de una crisis instalada, que el sistema mediático alimentó durante años sin demasiada incomodidad.

Una parte importante de ese sistema tiene nombre y apellido. Wanda Nara, su hermana Zaira, L-Gante, Flor Vigna, Juliana "Furia" Scaglione, Morena Rial, Flavio Azzaro, entre otros, publicitaron en sus redes plataformas de apuestas, en su mayoría casinos online clandestinos, sin licencias oficiales. El Ministerio Público Fiscal de la Ciudad de Buenos Aires los imputó por infringir el artículo 301 bis del Código Penal. El desenlace fue un acuerdo de reparación que los obligó a grabar y difundir en sus propias cuentas videos de concientización contra la ludopatía.

Flor Vigna, Wanda Nara, L-Gante y otros influencers a los que el Ministerio Público Fiscal obligó a realizar videos de prevención como consecuencia de promocionar casinos online.
Flor Vigna, Wanda Nara, L-Gante y otros influencers a los que el Ministerio Público Fiscal obligó a realizar videos de prevención como consecuencia de promocionar casinos online. (captura de pantalla)

La ironía es demasiado gruesa para ignorarla: las mismas personas que pusieron su cara para promocionar ahora tienen que poner su cara para advertir sobre sus consecuencias. En el mejor de los casos, es un reconocimiento tardío. En el peor, es exactamente el mismo mecanismo de antes: usar la plataforma para decir lo que conviene en cada momento.

La palabra que lo cambia todo

Hay algo en el lenguaje de esta industria que merece atención. Las plataformas no hablan de "apuestas": hablan de "juego". Es una palabra inocente, liviana, asociada al entretenimiento y al placer. "Jugá y ganá", "Es fácil, es rápido, es divertido". El uso deliberado de ese vocabulario para describir una actividad que en casos extremos destruye familias enteras, no es un accidente.

Diego Maradona recreado por IA en la publicidad de Bet Warrior.
Diego Maradona recreado por IA en la publicidad de Bet Warrior. (Captura. )

A eso se sumó, en los últimos años, la inteligencia artificial y el uso de figuras históricas. La imagen de Maradona que apareció en publicidades de casinos es uno de los ejemplos más perturbadores de hasta dónde puede llegar esta industria cuando no encuentra frenos reales. Usar para promocionar apuestas la imagen de un ídolo fallecido, que además tuvo problemas documentados con las adicciones, habla de un nivel de irresponsabilidad que va bastante más allá de lo incómodo.

Qué pasa en lo legal

En la actualidad, el Congreso argentino debate dos proyectos con enfoques radicalmente distintos. Uno, con media sanción de la oposición, propone la prohibición total de publicidad en medios, redes y camisetas; restricción de medios de pago como tarjetas de crédito y planes Anses, y verificación de edad biométrica obligatoria.

El otro, impulsado por el Ejecutivo, permite la publicidad con restricciones de contenido y delega en las provincias la regulación de los métodos de pago, con foco en el combate al juego clandestino antes que en la prevención.

La diferencia entre ambas propuestas resume el debate de fondo: si el problema es el juego ilegal o si el problema es el juego. Porque una cosa es regular la clandestinidad y otra es asumir que la industria legal, con toda su maquinaria publicitaria apuntando a los sectores más vulnerables, no genera el mismo daño.

La responsabilidad

Celebrities y deportistas como "el Dibu" Martínez, que pusieron su imagen al servicio de esta industria, lo hicieron dentro de un ecosistema que lo permitió, que lo pagó bien y que tardó demasiado en señalarlo como un problema. El dilema moral que enfrentan los influencers y los famosos frente a este tipo de contratos es real, y la respuesta de muchos fue simple: por suficiente dinero, cualquier cosa.

Según Unicef, la ludopatía vinculada a las apuestas online afecta principalmente a jóvenes de entre 15 y 25 años.
Según Unicef, la ludopatía vinculada a las apuestas online afecta principalmente a jóvenes de entre 15 y 25 años. (web)

Esa lógica tiene consecuencias concretas: adolescentes de 13 años que se inician en plataformas de apuestas porque alguien a quien admiran les mostró que es fácil, que es divertido, que se gana plata rápido. Y claro está que la advertencia al final del video no los protege; nunca lo hizo.