Angulo recordó el clima de temor que vivieron los abogados de presos políticos
Dijo que Otero Álvarez fue quien le comunicó que no podía seguir asistiendo a presos políticos. Luego declara Garzón de Lascano.
El ministro de Justicia provincial, Luis Angulo, recordó hoy en el juicio a Videla que el ahora ex juez Carlos Otero Álvarez, por entonces secretario penal, fue quien durante la dictadura le comunicó que ya no iba a poder defender presos políticos por orden de las Fuerzas Armadas. Fue la punta del iceberg de un relato en el que rememoró el clima de temor que tenían los abogados de presos políticos.
Angulo es el primer testigo de esta trigésimo octava audiencia en la que también está prevista la presentación como testigo de la ex jueza federal Cristina Garzón de Lascano (ver Garzón de Lascano, de jueza a testigo).
El ministro fue abogado de presos políticos, entre ellos Marta Juana González de Baronetto (una de las víctimas de este juicio) y Miguel Baronetto, actual secretario de Derechos Humanos de la Municipalidad de Córdoba.
"Me atiende Otero Álvarez y me comunicaca que por decisión de las FFAA yo no iba a poder serguir defendiendo a Baronetto y lo iba a hacer la defensa oficial. Se me revocó el poder y lo comenzó a hacer el defensor Molina", declaró Angulo.
Otero Álvarez era entonces secretario penal del juez Adolfo Zamboni Ledesma. Ambos fueron señalados por diferentes testigos como funcionales a la dictadura.
Cambio de Cámara Federal. Angulo destacó la labor del camarista Daniel Pablo Carreras, junto a sus colegas (Osvaldo) Santechia y (Francisco) Luperi llegaron a revocar procesamientos como el de su defendido Miguel Ángel Rodríguez, quien había sido detenido ilegalmente y a quien se le habían plantado pruebas.
Según recordó Angulo, la composición de esa cámara cambió luego, según escuchó de familiares de los presos, por "problemas con (Luciano Benjamín) Menéndez.
Recuerdo imborrable. En su declaración, Angulo también recordó cómo le habían comentado sus defendidos que eran torturados y recordó que no se le permitía el ingreso a las cárceles.
Además, dijo que guardaba un especial recuerdo de Marta Juana González, asesinada en un simulacro de fuga. "Recuerdo su juventud y su figura...Todavía llevo en mi memoria ese rostro porque tomé conocimiento lo que en ese momento ya se le denominaba la ley de fuga, que había sido ya fusilada", señaló.
El temor de los defensores. Angulo recordó que durante la dictadura era muy complicada la tarea de los defensores de presos políticos. "Las circunstancias eran muy difíciles en el país y también era muy difícil ejercer la defensa. Lo he sentido cuando yo ingresaba al edificio, que funcionaba al frente del Arzobispado. Sentía que estaba entrando al lugar equivocado. Era una situacón muy difícil", declaró.
Desazón, angustia, temor. Con esos términos se refirió el ministro a las sensaciones que enfrentaba en esa época, mientras algunos abogados sufrían represalias por su actividad, como Carlos Altamira, quien fue asesinado y hasta el día de hoy permanece desaparecido.
También mencionó a otros abogados que tuvieron que exiliarse, como Rodolfo Moreno, con quien había codefendido a Baronetto. "A la esposa del doctor Moreno la detuvieron en el año 75, con violencia. Le pusieron una pistola en la cabeza a la hija de 5, 6 años. Cuando su esposa quedó en libertad tomaron la decisión de exiliarse en Venezuela", señaló.
Además, recordó que el abogado Hugo Leonelli tuvo que exiliarse en Bolivia.

