El color del Bicentenario
La edición de La Voz del Interior de 1910.
La Voz del Interior tenía apenas seis años y dos meses cuando se celebró el Centenario de la Revolución de Mayo en 1910 (Bajá el PDF de la edición del 25 de Mayo de 1910).Sin embargo, ya mostraba su inquietud innovadora. El 25 de mayo de aquel año sorprendió a sus lectores con una edición de 28 páginas –tapa y contratapa en colores– dedicada exclusivamente al magno acontecimiento.La ilustración de la portada está firmada por L. Pardo. Luis Pardo era un inquieto periodista del diario que también trabajó en otros medios y fundó dos semanarios: Córdoba Selecta y Chantecler. Murió en Ribadeo (España) en 1914, como lo registra una necrológica publicada en la edición del 15 de marzo de ese año, 10° aniversario del diario. Aunque no fue posible alcanzar una certeza, se presume que tanto la ilustración como el texto de la tapa le pertenecen.La contratapa es un aviso de la Cervecería Río Segundo.La edición dedica casi todas sus páginas pares a la publicidad. Los avisos son especialmente atractivos, diagramados con fotografías grandes y numerosas, y tipografía que recuerda los titulares de las actuales noticias, mientras que los textos se ubican en las impares, con subtítulos más pequeños, como si el periodismo se refugiara en una discreta actitud no exhibicionista. Valiosísimo material histórico y literario. Documentos de la gesta de 1810, como el discurso de Antonio Berutti ante el Cabildo del 25 de Mayo, el acta capitular de la instalación de la Primera Junta y su primera proclama dirigida al pueblo; artículos históricos referidos a Córdoba, a cargo de Ignacio Garzón, y textos extraídos del archivo de José María Vélez, entre los que se destaca una columna firmada por José Manuel Estrada; literatura de época y análisis literario a cargo, entre otros, de Juan María Gutiérrez, etcétera.Una curiosidad. En una de las páginas interiores, bajo el título "Nuestro diario", se anuncia que éste no saldrá hasta el 31 de mayo, por haber accedido a un pedido de asueto del personal "invocando sentimientos patrióticos que consideramos un deber de argentinos complacer".En el texto de tapa campea el optimismo característico de esos tiempos. Se destaca un párrafo que revela el peso de los inmigrantes: "Y en el día solemne, mientras la bandera de Belgrano, a los vientos de la gloria, se abre ampliamente en un sonoro aletazo de orgullo, estrechemos en un abrazo efusivo, en un franco abrazo de cariño, al hombre extranjero que, bajo el amparo de la enseña azul y blanca, puso las valiosas energías de su actividad, de su inteligencia y de su labor al servicio del país, para contribuir tan eficazmente a su adelanto y a sus progresos…".

