Desafíos sanitarios en un país que envejece
Especialistas españoles apuntan a la atención primaria de ancianos, para prevenir las patologías graves que saturan todo el sistema.
La población mundial envejece. Y esta es una realidad que los sistemas sanitarios deben abordar con urgencia, ya que cada vez hay más personas que viven más tiempo y usan la mayor cantidad de los recursos. Se calcula que en 2050 la cantidad de mayores de 60 años representará el 30 por ciento de la población mundial. En Argentina, la esperanza de vida actual es de 75,6 años y se especula que para 2030 será de 83 años.Este tema fue el eje del 26° Seminario Internacional Nuevas Problemáticas que Plantea el Envejecimiento Poblacional, organizado por la Fundación Osde y las facultades de Medicina de las Universidades de Córdoba, La Plata, Tucumán, de Cuyo, por la Universidad Católica de Córdoba y la Universidad Maimónides de Buenos Aires.El seminario, que se llevó a cabo en junio, contó con la presencia de Ramón Cullinera Graño, Josep Abello Padró y José García Navarro, directivos del Consorci de Salut de Catalunya, una organización sin fines de lucro que defiende los intereses de diversas municipalidades catalanas y centros de servicios de salud en general, pero también de los adultos mayores.España es el segundo país más envejecido del mundo después de Japón, y desde hace de 20 años trabaja para adaptar su sistema de salud a la atención de personas de la tercera edad. Atención primaria. "Se calcula que el 20 por ciento de la población consume el 80 por ciento de los servicios. En España, el 70 por ciento de las camas de hospitales están ocupadas por personas mayores a los 70 años. Los ancianos son, durante mucho tiempo, grandes consumidores de recursos. Además, no producen y necesitan ayuda de la población activa. Todo esto tensiona el sistema", dijo Abello Padró. Ante la consulta acerca de cómo se resuelve este problema, Cullinera Graño explicó que en España el sistema apunta atender a la mayor cantidad de ancianos con problemas menores, y lograr que sólo un pequeño porcentaje requiera atención de complejidad.Siguiendo este objetivo, España desarrolló un sistema muy fuerte de atención primaria, cuyo objetivo es prevenir patologías graves. Además, forma profesionales y recursos para atención de complejidad. "Nos ha costado 20 años llegar a tener una buena cantidad de profesionales. Hoy tenemos muchos médicos especializados en tercera edad y desde hace un año estamos trabajando en la capacitación de enfermería geriátrica", explicó García Navarro.Y agregó: "Para encarar un cambio como éste, lo primero que se necesita es que todos los profesionales sepan cómo y cuáles son las patologías de la gente que envejece o, para decirlo de otra manera, cómo se envejece enfermando". En el hogar es mejor. Según estos especialistas, la idea de incrementar la cantidad de geriátricos y centros de internación para adultos mayores no es lo más recomendable. "Lo que hemos empezado a hacer desde el ámbito público es acercar mucho más el servicio a domicilio para que los ancianos conserven la mayoría del tiempo en su estancia domiciliaria. Si no, lo que ocurre es que entran en una etapa de desorientación que produce más cantidad de nuevas patologías. Por eso, es mejor que estén en su casa", indicó Cullinera Graño."Para solucionarle un poco el tema a la familia, tenemos centros de día que permiten que un anciano vaya durante todo el día a hacer rehabilitación, a comer, a tomar la medicación, a socializarse con otros ancianos. Esto ocurre todos los días laborables, con lo cual la familia puede seguir trabajando sin ninguna distorsión y tener al adulto mayor durante la noche", agregó.

