Una designación polémica
El nombramiento en el Directorio de la Lotería de la Provincia de Córdoba de Claudia Rucci, compañera de fórmula de De la Sota en las Paso, sólo puede ser explicado como un favor político.
Los gobiernos en retirada suelen echar mano a la vieja maña de garantizar la continuidad en cargos públicos de amigos, familiares y punteros políticos, pese a que muchos de ellos exhiben escasos antecedentes de capacidad e idoneidad para la tarea que desempeñan. Es una forma de pagar favores políticos por servicios prestados de distinta naturaleza, y de la que también son responsables muchos funcionarios de menor jerarquía.Los fines de ciclo agitan las designaciones por acomodo, ya sea a través de concursos públicos amañados o directamente violando elementales reglas administrativas.Sin embargo, hay casos que, por su relevancia, toman estado público y rozan el escándalo. Uno de ellos es el reciente nombramiento de Claudia Rucci en el Directorio de la Lotería de la Provincia de Córdoba, por tres años.Rucci secundó en la fórmula a José Manuel de la Sota en su intento por alcanzar la presidencia del país, que no logró pasar el filtro de las elecciones primarias del pasado 9 de agosto.Primer interrogante: ¿esa efímera participación electoral es una cualidad imperativa para que Rucci sea premiada con un cargo de tamaña jerarquía en la sociedad estatal que maneja los juegos de azar en la Provincia de Córdoba?La polémica se disparó cuando se supo que en la edición del 9 de octubre del Boletín Oficial de la Provincia se publicó que la dirigente fue nombrada con carácter retroactivo al 8 de agosto; es decir, un día antes de las primarias abiertas, simultáneas y obligatorias (Paso) que sellaron la derrota del binomio De la Sota-Rucci.En medio de las críticas de la mayoría del arco político opositor de Córdoba (como así también del sindicato que nuclea a los trabajadores bancarios y de la Lotería), las explicaciones para aclarar la situación no fueron felices.El ministro de Comunicación provincial, Jorge Lawson, dijo que la exdiputada bonaerense será la representante oficial ante la Asociación de Loterías Estatales de la Argentina y que su oficina estará en la Casa de Córdoba en Buenos Aires. Pero ante la pregunta crucial acerca de los antecedentes que se tuvieron en cuenta para seleccionar a Rucci, Lawson argumentó que el gobernador "necesitaba una persona de confianza" para desarrollar esa actividad.Otro interrogante: ¿el mandatario carece de personas de su confianza, al punto de tener que acudir a una dirigente lejana con quien compartió unos meses de proselitismo y que ahora pasará a cobrar una jugosa remuneración estatal? ¿No debió dejar la designación en manos del próximo gobernador, ya elegido?Las explicaciones no despejaron las dudas del acomodo, una práctica que se refleja en gigantescas estructuras de empleos públicos estimuladas por gobernantes que han hecho de la prebenda constante un modo de edificar poder.

