La Justicia debe ser independiente
Las declaraciones del titular de la Corte Suprema de Justicia acerca de que ese poder debe poner límites al gobierno de turno reafirman los principios de la Constitución Nacional.
El presidente de la Corte Suprema de Justicia de la Nación, Ricardo Lorenzetti, ha reafirmado –en declaraciones periodísticas a este diario– verdades y valores de la República Argentina, que merecen ser destacados. Hay principios que deberían ser indiscutibles, como que los jueces no gobiernan, pero deben poner límites a los funcionarios y a los sectores económicos dominantes, y que el narcotráfico y la impunidad son flagelos preocupantes."La gente tiene razón al pensar que la inseguridad se ha agravado. Pero ese problema se debe afrontar con políticas de Estado continuas de todos los poderes nacionales y provinciales. El narcotráfico también es un flagelo preocupante, junto con la impunidad", recordó Lorenzetti. Y agregó: "Los jueces estamos para poner límites. A otros poderes del Estado y también al poder empresario".Esos conceptos –que fueron plasmados en la Constitución Nacional– no son hoy respetados por una minoría política y judicial. Esta, con la participación de jueces y magistrados, integra una corriente ilegítima en su concepto al afirmar que el Poder Judicial debe someter sus decisiones a la orientación que fije el Poder Ejecutivo.Parte de esa tergiversación volvió a ser expuesta por la presidenta Cristina Fernández a través de cadena nacional. Sostuvo que la lucha contra el narcotráfico sería más eficaz si la Corte Suprema dotara de recursos humanos y económicos a los tribunales que deben entender en esas causas. Olvidó así que la primera línea de batalla contra un fenómeno que creció en la Argentina en los últimos años corresponde a las fuerzas de seguridad y a los servicios de información.La jefa del Estado inició el año con una campaña contra el Poder Judicial, al que achacó, inclusive, estar detrás de maniobras desestabilizadoras en complicidad con grupos del poder económico y medios de comunicación, por lo que lo identificó como el "partido judicial". Llegó a sostener que algunos magistrados pretendían convertirse en un poder supremo del país.Esas infundadas acusaciones resultaron patéticas cuando tales hechos no sucedieron y, por contrapartida, varios jueces y fiscales fallaron a favor de las posiciones del Gobierno y de funcionarios kirchneristas.La Presidenta, que reclama mayor celeridad de la Justicia, es la misma persona que a través de sus defensores o familiares ha puesto múltiples trabas para que no se investigue cómo se produjo su crecimiento patrimonial.Los tribunales deben ser independientes de los gobiernos, como una forma de limitar los abusos de los otros poderes sobre las personas y las instituciones. La sociedad debe entender que no puede existir un Corte adicta.Lorenzetti recordó que esos elementos desnaturalizan el concepto de justicia e igualdad ante la ley.

