Injustificable desinterés
La propuesta de bajar sólo un 15 por ciento hasta 2030 las emisiones de gases que provocan el cambio climático es un ejemplo más del escaso compromiso del país para afrontar un problema tan grave.
La Secretaría de Ambiente de la Nación presentó el borrador del documento que elevará a Naciones Unidas con el plan para disminuir las emisiones de gases que provocan el temido cambio climático. La meta fijada es demasiado baja y el proyecto se estructura sobre la base de obras que están en marcha –y que no necesariamente tendrán un alto impacto en la emisión de gases contaminantes, como la construcción de nuevas represas y de una nueva planta de energía nuclear–, al mismo tiempo que deja en un muy segundo plano la promoción de las energías alternativas y de la reforestación.Lo hemos dicho en varias oportunidades: hasta aquí, el Gobierno nacional, cada vez que se le preguntaba sobre el tema, respondía con generalidades que demostraban, a un mismo tiempo, desconocimiento y desinterés. El esquema presentado lo confirma.La propuesta es que Argentina se comprometerá a reducir en un 15 por ciento sus emisiones para 2030. Eso sí: no se precisa el año que se tomará como punto de comparación, lo cual es imprescindible.La Secretaría de Ambiente de la Nación, a comienzos de julio, dio a conocer un informe vital para encarar el problema: el país, en 2012, produjo unas ocho toneladas de dióxido de carbono (CO2) por habitante. En 2000, producíamos un 20 por ciento menos. Y, de seguir la tendencia actual, en 2020 produciríamos un 20 por ciento más.Muchos países se han comprometido a reducir para 2030 sus emisiones entre un 30 y un 40 por ciento: Canadá, Rusia, Islandia, Noruega, Unión Europea. El año que toman como punto de comparación es 1990. Supongamos que Argentina hiciese algo semejante: en 1990, emitíamos el 50 por ciento de los gases que emitimos en 2012.La propuesta oficial, entonces, es insuficiente: la reducción tiene que ser mayor a un 15 por ciento. Pero, además, es incoherente: debe precisar con exactitud cuál es el año que se tomará como parámetro para medir las reducciones a futuro.Con todo, vale subrayar que la dirigencia política en su conjunto no ha tomado conciencia de lo que implica el cambio climático. La propuesta a presentar ante Naciones Unidas, de cara a la reunión internacional de diciembre en París, le corresponde al Gobierno nacional.Pero una investigación de este diario reveló que, desde 2008, en municipalidades y comunas de la provincia circulan propuestas científicas que contienen medidas básicas que habría que tomar para mitigar y adaptarse al cambio climático, y siete años después sus autores siguen sin recibir la más mínima respuesta.Por si no queda claro, no hay nivel de gobierno que pueda eludir su responsabilidad en este tema. Y la respuesta no puede ser superficial. Tengamos en cuenta que la humanidad se juega su futuro.

