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El fútbol, herido de muerte

Hoy la AFA no tiene capacidad económica ni para honrar deudas básicas, como el sueldo de sus empleados. Alguien debería dar explicaciones.

10 de julio de 2016 a las 12:51 a. m.
El fútbol, herido de muerte

La Asociación del Fútbol Argentino (AFA) ha desbarrancado en una crisis de conducción sin precedentes que costará revertir. Sin embargo, a la luz de los desatinos que en los últimos tiempos tuvieron como protagonistas a dirigentes oportunistas, la caída en desgracia no debería sorprender. El abismo estaba a sólo un paso. La crisis económica y de representatividad que estalló en la AFA venía madurando desde que se cerró el grifo de dinero que la Nación dilapidaba en programas proclives a los negocios turbios, como Futbol para todos. No podía asombrar la agonía si el propio titular de la AFA, Luis Segura, fue imputado por presuntos ilícitos en la administración de dineros públicos volcados a la televisación de los partidos de fútbol.Como un reflejo de la connivencia del anterior gobierno con estos presuntos hechos de corrupción, también han quedado imputados los exjefes de Gabinete Juan Abal Medina, Jorge Capitanich y Aníbal Fernández.Hay situaciones terminales que no deberían llamar a confusión: es cierto que las renuncias de Lionel Messi a integrar la selección nacional y la de Gerardo Martino como director técnico del equipo apuraron el desenlace, pero de ningún modo fueron los detonantes de semejante descalabro.Es vergonzoso que por estos desaciertos todavía no haya un diagrama preciso respecto de cómo se disputarán los torneos de Primera División y del ascenso a nivel local, mientras a diario se ahondan las diferencias y las conductas conspirativas entre los propios directivos.La Justicia debe acelerar la investigación sobre los responsables de un desquicio de años y que se potenció tras la muerte de Julio Grondona, quien ostentó un poder omnímodo como jefe de la AFA, pero que se respaldó en colaboradores de dudosa transparencia e idoneidad, hoy vigentes.La crisis en la AFA –que por estos días tuvo repercusión internacional– es achacable también a muchos dirigentes que fundieron clubes prestigiosos, o que los dejaron con deudas impagables.El más popular de los deportes en el país ha quedado malherido por los recurrentes estropicios de una clase dirigente que no estuvo (ni parece estar) capacitada para resguardar la historia y la jerarquía de una institución que supo ser reconocida en el universo futbolístico mundial.La comisión normalizadora en ciernes tendrá la tarea homérica no sólo de rescatar a la AFA del abismo, sino también de diligenciar los procedimientos legales que llevan a los tribunales a los responsables de haber vaciado la entidad. Hoy la AFA no tiene capacidad económica ni para honrar deudas básicas, como el sueldo de sus empleados. Alguien debería dar explicaciones.