Temas del día:

El ajuste inflacionario

El Gobierno está cometiendo el desatino de impulsar el ajuste inflacionario, sin advertir que éste puede ser más peligroso y brutal que el ajuste fiscal clásico, como aplican ahora España y Grecia.

20 de mayo de 2010 a las 12:01 a. m.
El ajuste inflacionario

E l fuerte ajuste fiscal que están aplicando España, Grecia y otros países europeos, e incluso Estados Unidos, reavivó el debate sobre este tipo de medidas, que generalmente se adoptan cuando arrecian las crisis financieras que tienen un impacto muy grande sobre la economía real, y por ende sobre el empleo y el nivel de vida de la gente. Se entiende por ajuste fiscal, básicamente, la reducción del gasto público, los recortes de salarios y jubilaciones que paga el Estado y, eventualmente, mayores impuestos a las grandes rentas, como anuncia España.

Pero hay otra clase de recorte, el llamado "ajuste inflacionario", que puede ser más peligroso y brutal si supera los límites razonables de la inflación y licua o supera los aumentos salariales y de jubilaciones. Para los argentinos, este segundo tipo de ajuste es bien conocido, ya que el país pasó varias crisis inflacionarias e, incluso, hiperinflacionarias.

Recientemente, estuvo en Córdoba el diputado nacional de Proyecto Sur y economista Claudio Lozano, cuyas opiniones son de mucho interés por dos razones: primero, porque su palabra sobre cuestiones económicas es siempre fundada y valorada y, segundo, porque pertenece a una formación política que está incluida en lo que se denomina "campo progresista", de modo que el Gobierno no lo puede catalogar como de la "oposición mediática" ni atribuirle intenciones desestabilizadoras o "destituyentes".

Lozano dijo que "la inflación en la Argentina es criminal" y acusó a la gestión de Cristina Fernández de Kirchner de ocultar el problema y de promover el ajuste por inflación, en contraposición con el ajuste ortodoxo o fiscal. Auguró, además, "un panorama preocupante" para los próximos dos años si la inflación supera el 30 por ciento anual, como proyectan otros analistas.

En este punto, se plantea la controversia sobre los verdaderos índices de inflación, ya que mientras en el presupuesto nacional ha previsto seis por ciento para 2010, la mayoría de las consultoras privadas y la oposición sostienen que esa cifra ya ha sido superada con creces y que la inflación podría llegar para todo el período entre 20 y 25 por ciento. O sea que Claudio Lozano, al señalar como preocupante una cifra del 30 por ciento, no está muy lejos de las estimaciones consignadas. Sucede que una inflación del 25 por ciento anual o más se "tragaría" los aumentos logrados en paritarias, y tiraría por el piso a las jubilaciones.

El economista y diputado por Proyecto Sur fue muy duro al decir que cuando el Gobierno cometió "la torpeza de tocar el Índice de Precios al Consumidor (IPC)", reveló su intención de ocultar la inflación, y así lo entiende una buena parte de la población, que, al advertir las subas en los productos de la canasta alimentaria, tiene una idea muy clara de la verdadera inflación. Este tema sigue siendo, en efecto, uno de los que impacta más negativamente en la sociedad.