Historia entre continentes. Fue técnico de Belgrano y Talleres y era hijo de un caboverdiano

Hijo de un inmigrante de Santo Antão, José Manuel Ramos Delgado dejó su huella en nuestro fútbol. Fue capitán de la selección argentina, jugó con Pelé y luego dirigió a la “B” y la “T”.

02 de julio de 2026 a las 10:29 a. m.
Fue técnico de Belgrano y Talleres y era hijo de un caboverdiano
Ramos Delgado es hjo de un caboverdiano. En Córdoba dejó su huella en Belgrano y Talleres.

Argentina y Cabo Verde escribirán este viernes un nuevo capítulo de sus historias cuando se enfrenten desde las 19 por un lugar en los octavos de final del Mundial. Será un duelo inédito en una Copa del Mundo, pero hay un nombre que hace décadas tendió un puente entre ambos países. Y, curiosamente, también dejó su huella en Córdoba.

Se trata de José Manuel Ramos Delgado, uno de los grandes defensores del fútbol argentino de los años 60, dos veces mundialista con la Albiceleste e hijo de un inmigrante caboverdiano. Su historia vuelve a cobrar fuerza justo cuando el seleccionado nacional tendrá enfrente al país donde nació su padre.

Faustino Ramos Delgado era oriundo de Santo Antão, una de las islas más importantes del archipiélago africano. Llegó siendo muy joven a Buenos Aires a bordo de un barco mercante, como tantos caboverdianos que emigraron durante la primera mitad del siglo XX en busca de nuevas oportunidades. En Argentina conoció a una mujer de ascendencia siciliana y juntos formaron la familia de la que nacería José Manuel.

Años después, aquel hijo de un inmigrante africano terminaría escribiendo páginas importantes con la camiseta celeste y blanca.

Ramos Delgado intenta el cierre ante Osvaldo Fernández, de Vélez, en 1964.
Ramos Delgado intenta el cierre ante Osvaldo Fernández, de Vélez, en 1964. (Archivo Gustavo Farías. )

Un capitán para la Selección

Ramos Delgado construyó una carrera de primer nivel. Debutó en Lanús, brilló en River y disputó los Mundiales de Suecia 1958 y Chile 1962.

Pero uno de sus momentos más importantes llegó en 1964, cuando fue el capitán de la selección argentina que conquistó la histórica Copa de las Naciones, un torneo que reunió a Brasil, Portugal y Noruega y que quedó como uno de los grandes logros internacionales de aquella época.

Más adelante decidió dejar River para jugar en Banfield y desde allí dio un salto inesperado: fichó por el Santos de Pelé, considerado por entonces el mejor equipo del planeta.

Una historia que también pasó por Córdoba

Su vínculo con Córdoba no quedó solamente en aquel Santos repleto de estrellas que enfrentó a Talleres en barrio Jardín en enero de 1970.

Ya retirado, Ramos Delgado regresó al país para iniciar su carrera como entrenador y tuvo una particularidad que pocos pueden exhibir: dirigió a los dos gigantes de la ciudad.

En 1978 asumió en Belgrano, donde reemplazó a Hipólito Arraigada. Debutó con un empate ante Juniors y llevó al Pirata hasta las instancias decisivas de la Liga Cordobesa, aunque quedó eliminado justamente frente a Talleres en semifinales.

El destino quiso que años más tarde también se sentara en el banco albiazul. En la temporada 1993/94 tomó las riendas de Talleres en el Nacional B y realizó una campaña muy sólida: consiguió ocho victorias, nueve empates y apenas dos derrotas. Luego dejó el cargo y fue Daniel Willington quien completó el camino hacia el ascenso.

Un puente entre Argentina y Cabo Verde

José Manuel Ramos Delgado falleció en 2010, a los 75 años. Sin embargo, su historia vuelve a escena justo cuando Argentina se prepara para enfrentar a Cabo Verde por un boleto a los octavos de final del Mundial.

Hijo de un caboverdiano, capitán de la Selección, compañero de Pelé en el Santos y entrenador de Belgrano y Talleres, su recorrido es uno de esos cruces que solo el fútbol puede regalar.

Este viernes habrá noventa minutos para definir quién sigue en carrera en la Copa del Mundo. Pero mucho antes de este cruce, un hombre con sangre argentina y raíces africanas ya había unido para siempre los caminos de ambos países. Y, de paso, también había dejado una marca en la historia grande del fútbol cordobés.