Mundial 2026. En Suiza creen que llegó el partido de sus vidas: "Podemos eliminar a Argentina"

El plantel de Suiza entrenó de cara al partido con Argentina por los cuartos de final del Mundial 2026.

09 de julio de 2026 a las 08:03 p. m.
Sebastián Roggero
Sebastián Roggero
Enviado especial a EE.UU.
En Suiza creen que llegó el partido de sus vidas: "Podemos eliminar a Argentina"
Suiza le ganó a Colombia en los penales y jugará con Argentina en los cuartos de final del Mundial. (AP)

El Argentina-Suiza va tomando calor. Se va poniendo lindo. Y eso que faltan días para el duelo del sábado a las 22 en Kansas City por los cuartos de final. En Suiza saben que enfrente estará el campeón del mundo. También saben que enfrente estará Lionel Messi. Pero, a diferencia de lo que podría suponerse, no llegan resignados. Llegan convencidos de que éste puede ser el partido más importante de la historia de su selección y de que, si todo sale perfecto, el golpe es posible.

Esa mezcla de respeto, admiración y esperanza aparece en cada charla con los periodistas suizos que ya desembarcaron en Kansas City para cubrir el cruce de cuartos de final del Mundial 2026. El Arrowhead Stadium será escenario de un duelo que la Scaloneta afronta con la chapa de candidata, pero que del otro lado se vive como una oportunidad única.

En Suiza creen que llegó el partido de sus vidas: "Podemos eliminar a Argentina".
En Suiza creen que llegó el partido de sus vidas: "Podemos eliminar a Argentina". (La Voz)

"No va a ser un partido fácil para Suiza. Por el calor, por el rival, porque Argentina es el campeón del mundo y tiene a Messi", resume Florian Gnaedi, periodista del diario 20 Minuten, en un español que sorprende por su fluidez. Sin embargo, enseguida cambia el tono. "Todo el mundo está muy ilusionado porque es el partido más grande de la historia del fútbol suizo".

La frase no parece exagerada. Suiza nunca levantó una Copa del Mundo y jamás eliminó a un campeón defensor en una instancia tan decisiva. Enfrente tendrá a una Argentina que viene de sobrevivir a otra batalla inolvidable, el 3-2 frente a Egipto en Atlanta, donde volvió a demostrar que este equipo tiene algo más que fútbol: tiene una capacidad inagotable para levantarse cuando parece contra las cuerdas.

Por eso resulta llamativo que, aun reconociendo el enorme momento argentino, los suizos no crean que la historia ya está escrita.

"Sí, creo que podemos dar el golpe. Argentina no está en un nivel donde nadie pueda ganarle. Es muy difícil, claro, pero es posible", asegura Florian. No hay soberbia. Tampoco ingenuidad. Hay confianza en un equipo que construyó su camino desde el orden, la disciplina táctica y una defensa que casi no concede ventajas.

Cuando se le pregunta por las figuras de Suiza, la respuesta llega enseguida. "Granit Xhaka. Es nuestro capitán y, para mí, el mejor futbolista de la historia de Suiza".

El mediocampista vuelve a ser el gran símbolo de una generación que lleva años compitiendo al máximo nivel europeo. A su alrededor aparece otra preocupación: la recuperación de Manzambi, una de las piezas ofensivas del equipo, que llega entre algodones y cuya presencia todavía genera dudas.

Pero la charla cambia por completo cuando aparece Messi. El segundo periodista ni siquiera intenta ocultarlo. "Soy un gran fan de Messi".

Y desarrolla una idea que, curiosamente, se escucha cada vez más entre colegas extranjeros durante este Mundial. "Nunca pensé que a los 39 años pudiera jugar así. Imaginaba que iba a seguir siendo bueno, pero no tan bueno. Para mí sigue siendo el mejor jugador del mundo".

No habla un hincha argentino. Lo dice un periodista suizo que cubrirá el partido desde la tribuna de prensa y que, como tantos otros colegas de distintas partes del planeta, siente que está presenciando algo irrepetible.

Entonces aparece una comparación que ayuda a entender cómo viven los suizos este momento.

Cuando escucha que en Argentina existe una enorme admiración por Roger Federer, sonríe enseguida. "Federer es para nosotros probablemente lo que Messi representa para ustedes. Es el más grande de todos los tiempos".

Dos leyendas que trascendieron sus deportes. Dos nombres capaces de explicar un país entero.

Pero los elogios no modifican el análisis del partido. "Será muy difícil para los dos equipos. Suiza defiende muy bien y tengo la sensación de que está en una misión, como la que tenía Argentina hace cuatro años".

La frase invita a pensar. Porque, desde afuera, algunos empiezan a ver en este seleccionado suizo ese convencimiento que tenía la Scaloneta en Qatar. La diferencia es que ahora del otro lado está justamente aquel campeón que aprendió a sobrevivir a cualquier tormenta.

Kansas City empieza a llenarse de camisetas argentinas. Los banderazos crecen, las calles suman acentos celestes y blancos y el clima mundialista vuelve a sentirse en cada esquina. Mientras tanto, los periodistas suizos observan el fenómeno con una mezcla de admiración y esperanza.

Admiración por un equipo que sigue teniendo a Messi como faro y que vuelve a ilusionar a millones. Esperanza porque creen que, por más gigante que sea el rival, esta vez puede aparecer la noche que cambie para siempre la historia del fútbol de Suiza.

El sábado, cuando el árbitro marque el inicio en el Arrowhead Stadium, ya no hablarán los periodistas. Hablará la pelota. Y ahí, otra vez, Argentina buscará demostrar por qué sigue siendo el equipo al que todos respetan... pero al que muy pocos consiguen derribar.