La Voz en el Mundial. Quién era el periodista que hizo emocionar a Scaloni en plena conferencia del Mundial

El ex jugador de Independiente fue compañero de Scaloni en Italia y se dieron un caluroso saludo en la conferencia. Denis le contó a La Voz sobre esa amistad.

02 de julio de 2026 a las 04:56 p. m.
Sebastián Roggero
Sebastián Roggero
Enviado especial a EE.UU.
Quién era el periodista que hizo emocionar a Scaloni en plena conferencia del Mundial
Ezequiel Denis en el Mundial.

Antes de que empezara la conferencia, las cámaras ya apuntaban a Lionel Scaloni. Las preguntas estaban preparadas. Los periodistas ocupaban sus lugares. Todo transcurría dentro del libreto habitual de un Mundial. Hasta que una voz, desde el fondo de la sala, hizo viajar al entrenador argentino varios años hacia atrás.

No hizo falta que dijera su nombre. Scaloni la reconoció enseguida. Del otro lado del micrófono estaba Germán Denis, el “Tanque”. Excompañero suyo en Italia, amigo, uno de esos vínculos que sobreviven al retiro, a los cambios de camiseta y hasta a las vueltas que da el fútbol. En la previa del choque entre Argentina y Cabo Verde, en el Hard Rock Stadium de Miami, la conferencia de prensa dejó por unos minutos de ser una conferencia: fue una charla entre dos viejos conocidos.

“Es difícil separar la amistad del sentimiento que le tengo y de lo que puedo vivir como hincha”, arrancó Denis antes de pedir permiso para cambiar de idioma. “¿Te hablo en italiano?”. Scaloni sonrió: “Como quieras”.

Entonces, por unos segundos, Miami dejó de sonar en español. Denis formuló su consulta en italiano, pensando también en el público de ese país. Le preguntó qué significaba para él que Italia hubiera quedado afuera de tres mundiales consecutivos y cuáles creía que eran las razones de semejante ausencia para una de las grandes potencias del fútbol.

Pero, antes de responder, Scaloni hizo algo que ningún protocolo contempla. “Gracias. Tengo un montón de amigos... un abrazo”, le dijo, mientras recordaba a su familia y a aquellos años compartidos en el calcio. La sala se relajó. Las sonrisas aparecieron incluso entre colegas que no entendían del todo el intercambio. El entrenador campeón del mundo dejaba por un instante el traje de seleccionador para volver a ser, simplemente, “Leo”, el compañero de vestuario.

Después sí llegó la respuesta futbolera. Sin buscar explicaciones rebuscadas, sostuvo que Italia mantiene una cultura futbolística enorme y que el camino pasa por respetar esa identidad. Una respuesta medida, propia de un entrenador que rara vez levanta el tono. Pero el momento ya había quedado marcado por otra cosa.

Terminada la conferencia, el abrazo terminó de cerrar la escena. “Es un amigo”, resumió Denis cuando habló con La Voz. No necesitó mucho más para explicar por qué aquella pregunta había sido distinta a todas las demás.

El exdelantero, que compartió plantel con Scaloni durante su paso por Italia, aseguró que el actual entrenador de la selección ya mostraba señales de lo que sería muchos años después.

“Cuando jugaba, en el vestuario ya se notaba que iba a ser técnico”, contó. No le sorprendió verlo levantar la Copa del Mundo ni construir uno de los ciclos más exitosos de la historia argentina. Para él, ese liderazgo ya estaba ahí, mucho antes de Catar y mucho antes de las finales. Cuando se le preguntó si prefería al Scaloni jugador o al entrenador, tampoco dudó:

“Las dos cosas. Como jugador era un monstruo. Pero como entrenador está haciendo lo suyo”.

También contó que en Italia todavía guardan un gran recuerdo del santafesino. “Dejó una buena base. Lo ven muy bien”, aseguró, mientras repasaba aquellos años de convivencia. “Éramos amigos: compartir vestuario, charlar de fútbol y de la vida”.

La charla derivó inevitablemente hacia otro argentino con pasado italiano. Denis recordó ante La Voz que una de las primeras veces que enfrentó al Cuti Romero recibió un golpe que todavía permanece en su memoria. Pero, lejos de la queja, lo utilizó para explicar la personalidad del defensor.

“Tendría 17 o 18 años y ya su presencia se hacía sentir. Ahí se veía el futuro que tenía”.

Mientras, afuera del estadio todo gira alrededor de cómo formará Argentina para enfrentar a Cabo Verde, adentro de la sala de prensa quedó una postal distinta. No hubo análisis tácticos ni debates sobre esquemas que pudieran competir con esa imagen.

Un periodista dejó de ser periodista por un instante. Un entrenador dejó de ser entrenador por unos segundos. Dos amigos se reencontraron a miles de kilómetros de aquellos vestuarios italianos. Y, en un Mundial que suele correr detrás de la urgencia de los resultados, un simple abrazo recordó que el fútbol también está hecho de esas historias que sobreviven al paso del tiempo.