F1. Colapinto no ocultó su bronca tras el GP de Mónaco
“Fue una carrera muy frustrante, me pegaron por todos lados”, contó el argentino. El piloto de Alpine llegó 15°.
Franco Colapinto no necesitó demasiadas vueltas para resumir lo que había sido su domingo en las calles de Montecarlo. Apenas bajó del Alpine y enfrentó los micrófonos, eligió una palabra que se repitió una y otra vez en su análisis: frustración.
El argentino terminó 15° en el Gran Premio de Mónaco, una carrera que ganó con absoluta autoridad el joven Kimi Antonelli a bordo de su Mercedes y que le permitió sumar su quinta victoria consecutiva en la Fórmula 1. Pero mientras el italiano celebraba en el Principado, Colapinto hacía cuentas sobre una oportunidad que se le escapó de las manos.
“Fue una carrera muy larga, la verdad que todo muy frustrante porque no salió nada. Largué bien, después tuve algún que otro casi sobrepaso, pero era imposible”, explicó el piloto de Alpine ante ESPN, todavía con la bronca a flor de piel.
Y es que el panorama había arrancado de manera alentadora. Colapinto ganó una posición en los primeros metros y llegó a ubicarse cerca de la zona de puntos. Sin embargo, una detención temprana en boxes, una penalización de cinco segundos por exceder la velocidad de ingreso al pit lane y una estrategia que terminó perjudicándolo fueron condicionando su carrera.
La sensación de impotencia creció con el paso de las vueltas y terminó explotando en el tramo final. “Después paramos temprano, perdimos dos puestos, después no paró nadie y agarraron la bandera roja para cambiar las gomas”, relató.
El desenlace fue todavía más caótico. Tras el relanzamiento, Colapinto quedó atrapado en medio de varios incidentes que terminaron arruinando cualquier posibilidad de recuperación.
“Después me chocó Fernando (Alonso), hizo que lo choque a Hülkenberg, después yo choqué a Carlos (Sainz), que venía lento en el medio de la pista. Un desastre”, resumió con crudeza.
Incluso antes de llegar a los boxes, la radio del equipo había captado una de sus primeras reacciones tras cruzar la bandera a cuadros: “Me pegaron por todos lados”, lanzó, reflejando el clima de una tarde que nunca terminó de acomodarse a sus expectativas.
Por eso, lejos de buscar excusas, el bonaerense eligió hacer autocrítica y mirar hacia adelante. “La verdad que una carrera muy frustrante, un fin de semana complicado, pero una carrera en la que pudo haber oportunidades y no las aprovechamos. Nada, da un poco de bronca. Habrá que rever todo y volver mejor en Barcelona”.
La próxima parada será justamente España. Allí, en el circuito de Montmeló, Colapinto tendrá una nueva oportunidad para dejar atrás un fin de semana que prometía más y que terminó dejando únicamente una sensación amarga. En la Fórmula 1 no hay demasiado tiempo para lamentarse. Y el argentino ya lo sabe.
