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La cebolla de Werner se llevó el Callejero de Buenos Aires

Promesa cumplida. Mariano Werner, ganador ayer de la segunda fecha del Súper TC 2000 que se corrió en el imponente Callejero de Buenos Aires, se comió una cebolla cruda, tal como había prometido para después de cada victoria.

02 de abril de 2012 a las 12:31 a. m.
Federico Giammaría, enviado especial a Buenos Aires
La cebolla de Werner se llevó el Callejero de Buenos Aires

Cebolla. Eso le esperaba a Mariano Werner en lo más profundo de su box. Debía cumplir la promesa que hizo para después de cada victoria: comerse una, crudita, como viene. Y ayer, luego del triunfazo en el Callejero de Buenos Aires y ante una multitud calculada por la Policía Metropolitana en 500 mil personas, también le tocó al piloto de Toyota. Pero sarna con gusto, no pica.

Ni a Werner ni a su primer mecánico, “el Scooby” Rivarosa, se les ocurrió no pagar la promesa. Como para no hacerlo si con el Toyota se llevaron la carrera más esperada del año. Esperada desde el TC 2000 y también desde las demás categorías que siguieron con curiosidad semejante puesta en escena. Al fin de cuentas, también ahí hay una competencia feroz.

Mariano, nacido en Entre Ríos hace 23 años, llegó al final de la carrera con humo dentro de su auto. Es que el Toyota fue un sobreviviente de la temperatura y la exigencia de una pista abrasadora e implacable que había ido comiéndose de a uno a los candidatos. El calor y la alta velocidad fue pasando factura y así Matías Rossi, Christian Ledesma, José María "Pechito" López y Facundo Ardusso fueron abandonando el histórico Callejero.

El que mejor aguantó fue Werner. Primero, cuando “Pechito” todavía tenía resto para atacarlo y luego, al final, en un sorprendente cambio de escena (Ardusso, que venía liderando, abandonó faltando seis vueltas), se bancó el ataque del genial “Cacá” Bueno y puso al Toyota arriba de todos.

Córdoba, en el centroWerner y Toyota tienen una relación estrecha y particular con Córdoba. Es en esta provincia donde el TTA desarrolla sus autos, pero también fue aquí donde Mariano perdió a su hermano Gabriel, en un accidente en el Oscar Cabalén ocurrido en noviembre de 2007 (intentaba inflar una cubierta). Por eso, cada logro del equipo trasciende lo deportivo y hace que, como ayer, su rostro explote con la emoción que mezcla la alegría y la tristeza. "Esto es increíble", dijo apenas bajó.

El Callejero fue el momento culmine del Súper TC 2000, una categoría de coches de carrera que se enorgullece de decir que está "un paso adelante en la tecnología". La apuesta por una carrera fuera de lo que habitualmente se realiza en Argentina le salió bien a Pablo Peón, el ideólogo. Las 500 mil personas que ayer vieron ganar a Werner parecieron darle un pase a las ligas mayores del deporte nacional.

Pero para evaluar lo que significó el Callejero habrá tiempo. Al menos, no era ese el objetivo de Nehuen Volmaro, otro de los mecánicos del Toyota Team que en su inconfundible cordobés agradecía felicitaciones de un público fanatizado a última hora. “Somos unos 30 en el equipo. Todos cordobeses. En cada carrera, lo hacemos notar. ¿Si traemos el ferné? No puedo responder esa pregunta”, aseguró al final de un día inolvidable.