Mundial 2026. Messi y el secreto detrás de sus caminatas: qué dice la neurociencia sobre una de sus mayores virtudes

Una mirada desde las neurociencias sugiere que la principal ventaja del capitán argentino no está en sus piernas, sino en la forma en que su cerebro anticipa cada jugada antes de que ocurra.

17 de junio de 2026 a las 03:38 p. m.
Messi y el secreto detrás de sus caminatas: qué dice la neurociencia sobre una de sus mayores virtudes
A los 17 minutos del primer tiempo, Lionel Messi marcó su primer gol en su sexta Copa del Mundo. (AP)

Mientras gran parte de los jugadores corre detrás de la pelota, Lionel Messi suele hacer algo que durante años generó debates entre hinchas, periodistas y entrenadores: caminar. Sin embargo, detrás de esos desplazamientos pausados podría esconderse una de las claves de su extraordinaria vigencia a los 39 años.

Según especialistas en neurociencias aplicadas al deporte, la capacidad del capitán de la selección argentina para anticipar escenarios, procesar información y administrar su energía física y mental explicaría buena parte de su rendimiento dentro de la cancha.

La hipótesis volvió a cobrar relevancia tras una nueva actuación destacada del rosarino con la camiseta argentina, donde volvió a exhibir una característica que lo acompaña desde hace más de una década: participar del juego incluso cuando parece estar alejado de la acción.

Qué ocurre en el cerebro de Messi

Lionel Messi y la economía neurocognitiva del genio deportivo.
Lionel Messi y la economía neurocognitiva del genio deportivo. (braidot.com)

Para el neurocientífico Néstor Braidot, el diferencial de Messi comienza mucho antes de tocar la pelota.

"El verdadero diferencial comienza mucho antes de que el balón llegue a sus pies: comienza en la manera en que su cerebro interpreta el juego", sostiene.

La explicación se vincula con uno de los conceptos centrales de la neurociencia moderna: el cerebro predictivo. Según esta teoría, las personas no reaccionan únicamente a lo que sucede, sino que construyen constantemente hipótesis sobre lo que está por ocurrir.

En el caso de Messi, esa capacidad parece potenciarse al máximo nivel.

Antes de recibir el balón, realiza constantes movimientos de cabeza, observa las posiciones de compañeros y rivales y analiza los espacios disponibles. Esa información es procesada en fracciones de segundo y le permite tomar decisiones antes que la mayoría de los jugadores.

Por qué caminar puede ser una ventaja

Uno de los aspectos más llamativos del análisis es la reinterpretación de sus largos períodos caminando.

Durante años, algunos críticos señalaron esa conducta como una muestra de baja participación. Sin embargo, desde la neurociencia la explicación es completamente diferente.

El cerebro humano consume cerca del 20% de la energía total del organismo, pese a representar apenas el 2% del peso corporal. Mantener la atención, analizar escenarios y tomar decisiones son procesos que demandan un enorme gasto energético.

Por eso, especialistas consideran que Messi desarrolló una capacidad excepcional para administrar sus recursos. Mientras camina, continúa observando, analizando y anticipando. Reduce el gasto físico sin desconectarse del partido.

La economía del genio deportivo

Lionel Messi y la economía neurocognitiva del genio deportivo.
Lionel Messi y la economía neurocognitiva del genio deportivo. (braidot.com)

Braidot denomina este fenómeno como "economía neurocognitiva", un concepto que describe la capacidad de distribuir de manera eficiente la energía física, emocional y mental.

La lógica es simple: no mantenerse permanentemente al máximo nivel de activación, sino reservar recursos para los momentos decisivos.

Esa administración inteligente de la energía explicaría por qué Messi puede aparecer de manera determinante después de varios minutos de aparente calma.

Los especialistas sostienen que los deportistas de élite aprenden a identificar cuándo acelerar, cuándo esperar y cuándo intervenir para maximizar su rendimiento.

El rol de las emociones

Otro de los factores que destacan los expertos es el control emocional.

A lo largo de los partidos, Messi suele mantener una actitud serena incluso en situaciones de máxima presión competitiva.

Esa regulación emocional permite preservar el funcionamiento de las áreas cerebrales vinculadas con la toma de decisiones, el razonamiento táctico y la capacidad de resolver problemas en tiempo real.

Además, su sola presencia genera efectos sobre el comportamiento de los rivales.

Los defensores modifican posiciones, alteran coberturas y toman decisiones condicionadas por la posibilidad de que intervenga en la jugada.

El deporte del futuro

Para los especialistas, el caso de Messi refleja una tendencia cada vez más estudiada en el deporte de alto rendimiento: las diferencias entre los mejores atletas ya no dependen únicamente de la condición física.

La capacidad para anticipar, interpretar información, gestionar emociones y administrar recursos cognitivos comienza a ocupar un lugar central en los métodos de entrenamiento modernos.

En ese contexto, la figura del capitán argentino aparece como uno de los ejemplos más visibles de una idea que gana terreno en el deporte mundial: antes de correr, el cerebro ya jugó el partido.