Fiebre en NY. La "mano de Dios" llegó a las finales de la NBA y le dio el triunfo a los Knicks
New York venció 107-106 a San Antonio con un agónico palmeo de OG Anunoby y firmó la mayor remontada en la historia de las Finales. La serie quedó 3-1 y los neoyorquinos sueñan con su primer campeonato desde 1973.
El Madison Square Garden fue escenario de una noche que quedará grabada en la historia de la NBA. Los New York Knicks protagonizaron la mayor remontada jamás registrada en unas Finales al revertir una desventaja de 29 puntos y derrotar 107-106 a los San Antonio Spurs en el cuarto partido de la serie.
La victoria llegó de manera dramática. A falta de apenas un segundo para el final, OG Anunoby capturó un rebote ofensivo y convirtió el palmeo decisivo que desató la locura en Nueva York.
El triunfo dejó a los Knicks con ventaja de 3-1 en las Finales y a una sola victoria de conquistar su primer anillo de campeón desde 1973.
Un inicio demoledor de San Antonio
Nada hacía prever el desenlace durante la primera mitad. Los Spurs dominaron el encuentro desde el salto inicial y construyeron una ventaja histórica.
El conjunto texano cerró el primer cuarto arriba por 19 puntos, la mayor diferencia sufrida por un equipo local al término de un primer período en unas Finales de la NBA.
La superioridad visitante se profundizó antes del descanso. San Antonio se fue al entretiempo con una ventaja de 76-49, la mayor diferencia registrada para un equipo visitante en una primera mitad de Finales.
Además, los Spurs anotaron 14 triples en los dos primeros cuartos, estableciendo otro récord para esta instancia decisiva.
La reacción de los Knicks
El partido cambió por completo tras el descanso. Impulsados por el aliento de su público, los Knicks encontraron respuestas en sus principales figuras.
Jalen Brunson lideró la remontada con una actuación estelar de 36 puntos, cinco rebotes y siete asistencias.
A su lado apareció OG Anunoby, quien aportó 33 puntos y siete triples para mantener con vida a los locales cuando el partido parecía sentenciado.
Un parcial de 13-0 al inicio del tercer cuarto comenzó a reducir la diferencia y alimentó la ilusión en el Madison Square Garden.
Un final para la historia
Los Knicks tomaron la delantera por primera vez cuando restaba poco más de un minuto para el cierre. Sin embargo, los Spurs reaccionaron y volvieron a ponerse arriba desde la línea de tiros libres.
Con el marcador 106-105 favorable a San Antonio y menos de dos segundos por jugarse, Brunson intentó un triple que no encontró destino.
El rebote quedó en el aire y Anunoby apareció para corregir la trayectoria con un toque decisivo que selló el 107-106 definitivo.
La jugada se convirtió instantáneamente en una de las imágenes más icónicas de la historia reciente de la liga.
OG ANUNOBY WITH THE PUTBACK.
— NBA (@NBA) June 11, 2026
KNICKS COMPLETE THE 29-PT COMEBACK FOR THE WIN.
LARGEST COMEBACK IN NBA FINALS HISTORY 🤯 pic.twitter.com/ZtWVWY6JsR
Las reacciones tras la hazaña
Luego del encuentro, Karl-Anthony Towns definió la acción ganadora con una frase que rápidamente se viralizó.
"La mano derecha de Dios", expresó en referencia a la histórica "Mano de Dios" de Diego Armando Maradona en el Mundial de México 1986.
La cuenta oficial de la NBA también destacó la magnitud del resultado.
"Los Knicks completan la remontada de 29 puntos para la victoria. La mayor remontada en la historia de las Finales de la NBA", publicó la liga en sus redes sociales.
Desde los medios estadounidenses, la repercusión fue inmediata.
"Esto quedará grabado en la historia no solo de los Knicks ni solo de la NBA, sino de todos los deportes", escribió el periodista Jared Schwartz en The New York Post.
Por su parte, The New York Times destacó que los neoyorquinos quedaron "a una victoria de su primer título desde 1973".
El elogio de Mike Brown y la explicación de Anunoby
El entrenador Mike Brown no ocultó su emoción al analizar la jugada decisiva.
"Fue un rebote ofensivo importantísimo. La forma en que tuvo que controlarla y encestarla es, sin duda, el tiro más icónico en la historia del baloncesto neoyorquino", afirmó.
El propio Anunoby relató cómo vivió la acción que definió el partido.
"Me dijeron que necesito centrarme en los rebotes ofensivos. Le pasé el balón a Jalen, tuvo un buen tiro y simplemente me lancé a por él. Intenté darle un toque suave y entró", explicó.
A un paso del campeonato
Con esta victoria, Nueva York quedó a un triunfo de poner fin a una sequía de más de cinco décadas sin títulos de la NBA.
La serie está 3-1 a favor de los Knicks y la historia juega a su favor. En las Finales de la NBA, solo una vez un equipo logró revertir una desventaja de 1-3: los Cleveland Cavaliers de LeBron James en 2016.
Ahora, el equipo neoyorquino tendrá la oportunidad de cerrar la serie y completar una de las campañas más memorables de su historia reciente.

