Golf. La lesión que preocupa a Cabrera y cómo planea llegar al US Senior Open

El golfista cordobés reveló que arrastra una lesión en la mano derecha desde el Masters de Augusta. Tras someterse a estudios y recibir un tratamiento para aliviar el dolor, descartó una operación en el corto plazo y trabaja para llegar en óptimas condiciones al Major que se disputará a comienzos de julio.

11 de junio de 2026 a las 11:57 a. m.
La lesión que preocupa a Cabrera y cómo planea llegar al US Senior Open
Ángel Cabrera, golfista cordobés.

A la espera de disputar el Pro-Am del Principal Charity Classic, en el Wakonda Club, en Des Moines (Iowa, Estados Unidos), Ángel Cabrera reniega del 76 % de humedad y de una congestión derivada de los cambios de tiempo.

"No hace mucho calor, entre 27 y 28 °C, pero sí mucha humedad. Cuando venís de jugar, tenés toda la ropa mojada y, al entrar a los clubes, el aire acondicionado normalmente está muy frío. Si bien al principio es agradable, después te puede pasar esto. Pero no es nada, solo molesto", se confiesa el tres veces campeón del Champions Tour.

Cada viaje es especial, pero desde su regreso a la gira comparte muchos alojamientos con Ricardo González, el correntino afincado y formado en Rosario, con quien además ha compartido muchos años en las giras europea y argentina desde sus comienzos.

"Ahora mismo alquilamos una casa juntos para este fin de semana. Ambos viajamos con nuestros hijos: yo con Angelito, que es mi caddie, y eso es muy bueno para todos", comenta con alegría el campeón, que ganó torneos en todas las giras que jugó.

Una de las dudas de los aficionados que lo siguen es si está haciendo una buena temporada.

"Arranqué bien, con dos top 10, y en los otros dos torneos no me fue mal. Pero ya en Augusta empecé con una molestia en la mano derecha y terminé el Masters con la mano hinchada. Volví en mayo al país y estaba preocupado: no era mucho dolor, pero, para evitarlo, uno va cambiando cosas que afectan el juego".

—¿Qué hiciste entonces?

—Busqué un especialista. Charlie Epps me consiguió uno: viajé unos días antes y lo vimos en Houston (Texas). Es el mejor que hay por acá y atiende especialmente a deportistas: basquetbolistas, jugadores de béisbol y golfistas. Me hizo una tomografía y otros estudios, y encontró el origen de la lesión.

—¿Y cuál es?

—Un cartílago, que no tiene un espesor mayor que un hilo fino, ubicado en la inserción entre el hueso del dedo gordo y la muñeca. Está desgastado y no tiene lubricación. Entonces se inflama y provoca dolor.

—¿Y cómo se puede curar?

—Hay que operar, pero no hay garantías de que aun así se pueda corregir totalmente. Tampoco es urgente.

—¿Y mientras tanto?

—No me voy a operar por ahora. Me infiltró, bajó la hinchazón y desapareció el dolor. Con eso voy recuperando los movimientos adecuados y empieza a mejorar el juego. Yo pego largo y derecho, y eso requiere un buen trabajo de muñecas. Así que voy recuperándome de a poco. Creo que en pocos días puedo estar mejor.

—¿En algún momento deberás operarte?

—El médico me dijo que puedo seguir así cuatro o cinco años, y no sé si para entonces voy a seguir jugando. Algún día voy a parar, cuando ya no me divierta estar en una cancha.

—¿En qué torneos te vas a centrar en tu regreso a Estados Unidos?

—Todos son importantes, pero del 2 al 5 de julio se juega el US Senior Open, que ganó Eduardo Romero en 2008, y es un Major.