
¿Qué le pasa a Talleres?
Por
Redacción La Voz
La reciente derrota ante Boca en el Kempes no fue un resultado más: funcionó como un crudo baño de realidad para un Talleres que soñaba con asaltar la cima. El encuentro dejó al desnudo que la "T" aún paga caro sus limitaciones en ambas áreas, donde un puñadito de movimientos precisos del oponente bastan para desmoronar un plan de juego.
En los últimos dos partidos, Boca fue un límite. El gol de Bareiro, en este Apertura, fue como aquellos eliminatorios de Merentiel en el cierre del Clausura. Llenos de errores no forzados "T".
Este retroceso al séptimo lugar de la Zona A obliga a mirar el vaso medio lleno: hoy el equipo está dentro de los ocho que se clasifican, cumpliendo el objetivo de mínima para un semestre donde la Copa Argentina (con el cruce ante Atlético Tucumán en el horizonte) asoma como el otro gran frente de batalla.
Sin embargo, lo más revelador de este presente es la confesión táctica de Carlos Tevez. El DT ha diseñado un Talleres de dos planes: uno inicial, poblado de volantes para combatir y sostener el orden (como con Cáceres, Galarza, Ortegoza y Rick), y otro posterior, cargado de delanteros para intentar romper el partido (con los ingresos de Valoyes, Dávila y Depietri).
Esta dualidad no es un capricho, sino un blanqueo. El propio DT fue tajante: "Los extremos hoy están para 30 minutos y no más". ¿Valoyes, Depietri y Rick podrán hacer la diferencia en el camino a la clasificación? ¿Quizás Martínez o Dávila? ¿Cristaldo, no?
Esta frase resume el estado de un plantel que recupera nombres propios, pero que aún no alcanza su plenitud física, lo que lleva a Tevez a una sentencia que resuena como una advertencia al sistema: "Al Talleres le falta seis meses más... que hoy en el fútbol argentino no lo tenés".
Esa carencia de tiempo es la que pone en jaque la evolución del equipo, según su conductor, en el tramo final de la fase regular. La honestidad de Tevez sobre el déficit de cambio de ritmo y la falta de conductores naturales (agravada por la ausencia de Giovanni Baroni, afectado al Sudamericano Sub17) expone que el "salto de calidad" sigue siendo una materia pendiente.
Mientras tanto, la realidad le exige resultados inmediatos en cuatro fechas que serán determinantes para su destino. El camino comienza este lunes 13 de abril ante Defensa y Justicia, en Varela, continúa el 19 de abril frente a Riestra en Córdoba, sigue con la visita a Estudiantes LP el 25 de abril y cierra el 3 de mayo ante Unión.
En este escenario, para "el Apache" no sólo hay dos planes en la cancha, sino también dos escenarios fuera de ella. "Los cuatro partidos que vienen son fundamentales. Una cosa es si entrás dentro de los ocho y te clasificás, otra cosa es que si te quedás afuera", supo decir con pragmatismo.
Andrés Fassi, por su parte, juega su propio partido: ha ratificado su respaldo total al DT y busca asegurar su renovación de contrato antes de que termine la fase regular, destacando la aparición de juveniles bajo su mando.

No obstante, el fútbol suele ser menos paciente que los dirigentes. Talleres "ilusiona" al presidente, pero en este mes de definiciones se sabrá si a este "equipo en construcción" le alcanza con su espíritu combativo para compensar los seis meses de rodaje que, según su propio creador, todavía le faltan.
Si el primer equipo cumple más objetivos de juego que permitan lograr los resultados esperados, los tiempos de Tevez y Talleres serán los mismos. El escenario alternativo ya se vio en 2025 y es el que todos los protagonistas juraron no volver a repetir.