
Talleres y una escena que se repite en cada partido importante
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Redacción La Voz
La derrota de Talleres ante Boca Juniors en el estadio Mario Kempes reafirmó un interrogante que atraviesa al mundo albiazul: ¿Qué le pasa a Talleres? El equipo venía mostrando efectividad en ambas áreas, un espíritu combativo envidiable y el respaldo total de su dirigencia, pero al mismo tiempo se percibe como una obra incompleta que lucha contra el reloj de la competición porque no despega.
Tras la caída del jueves, el conjunto cordobés retrocedió al séptimo lugar de la Zona A, manteniéndose apenas dentro del lote de los ocho que clasifican, pero con el margen de error reducido al mínimo de cara a las cuatro fechas finales.
Para entender el presente, hay que escuchar la voz de su arquitecto. Carlos Tevez no esquiva la autocrítica y ha sido brutalmente honesto sobre el estado de su plantel. Según el "Apache", el equipo se encuentra en una etapa de edificación que requiere de un recurso, tiempo, que el calendario local no ofrece.
"Yo creo que le faltan seis meses más. Así de simple. Yo creo que a Talleres le falta seis meses más que hoy en el fútbol argentino no lo tenés", disparó el DT, haciendo referencia a que recién ahora está logrando tener a la mayoría de sus futbolistas disponibles, aunque muchos de ellos todavía no están en su plenitud física.
Esta falta de "punto caramelo" en varios jugadores fundamentales obliga a Tevez a desdoblar su planteo táctico en cada partido, una suerte de plan de contingencia que divide los encuentros en dos actos. Inicialmente, el entrenador dispone de un esquema 4-4-1-1, diseñado para combatir y sostener el ritmo inicial.
En este esquema de arranque ante el Xeneize, las posiciones fueron ocupadas por Mateo Cáceres (reemplazado en el entretiempo por Juan Sforza debido a una lesión en la tibia), Matías Galarza, Ulises Ortegoza y Rick, sumados a Cristaldo y Martínez en la zona de ataque. Sin embargo, a medida que el reloj avanza, Talleres muta hacia un 4-1-2-3, buscando una mayor agresividad ofensiva.
En la segunda mitad del último encuentro, el equipo terminó formando con Sforza en el eje, Galarza y Rick en la gestación, y un tridente de delanteros compuesto por Diego Valoyes (ingresó a los 18m ST), Valentín Dávila (18m ST) y Santiago Depietri (29m ST). Tevez también ajustó la defensa: sumó a Alexandro Maidana por Lucas Báez
El propio entrenador explicó esta metamorfosis: "Fíjate que nosotros lo que cambiamos del primer tiempo al segundo tiempo... es otro equipo. Porque tenés un mediocampo donde tenés mucho volante y no tenés gente por afuera... los extremos están para 30 minutos y no más".
Este cambio de piel, que implica pasar de un modo de posesión a uno de ataque directo, conlleva un riesgo sistémico: la pérdida del equilibrio y del conductor. Al sacar a Franco Cristaldo para darle lugar a la explosividad de Valoyes, Talleres se quedó sin su manija creativa en el campo.
El problema se agrava porque el club no cuenta hoy con un reemplazo natural de esas características, ya que el otro conductor, el juvenil Giovanni Baroni, se encuentra afectado al Sudamericano Sub-17 con la Selección Argentina y no regresará sino hasta después del 19 de abril, posiblemente para el duelo ante Estudiantes de La Plata. .
Los errores puntuales, propios de un equipo que aún no ha internalizado su "impronta", fueron los que terminaron costando caro ante Boca. El gol del visitante fue una radiografía de estas desatenciones defensivas: el juvenil Aranda explotó con facilidad la espalda de los tres volantes centrales (Sforza, Ortegoza y Galarza), sin que ninguno de los defensores centrales saliera a cortar el avance.
En la misma secuencia, Báez le otorgó un espacio excesivo a Merentiel para que este habilitara a Bareiro. Finalmente, Matías Catalán no logró cerrar a tiempo y su intento de rechazo de zurda terminó siendo estéril. Tevez fue tajante al respecto: "Me parece que nos hacen un gol donde la equivocación viene del lado de nosotros más que de un beneficio del rival".
Sobre la falta de evolución del equipo, tras el 0-0 con San Lorenzo, el DT supo decir: "Este es un equipo diferente al que arrancó con Newell's y Vélez, terminamos con seis pibes entonces, no me podés preguntar: '¿A qué juega?' Nos tenemos que armar. Hiciste una planilla...y hoy tenés que jugar hoy un 4-4-2. Se hace muy difícil así".
Y agregó: ¿A qué se juega? A sacar resultados. Pueden jugar Dávila, que no tenía partidos, Chamorro porque Vigo se lesionó. Tenemos tres laterales derechos, ninguno izquierdo. A ver si también nos ponemos un poco en órbita de lo que tenemos. El equipo está dentro de los ocho, pelea los partidos. Juveniles, hice debutar a cuatro. Entonces está bien, llega un momento que esperemos... es hasta acá".
Y cerró: "Entiendo a la gente, todo, pero es hasta acá. ¿Se entiende? Estamos tratando de sacar puntos para cuando estén los que tienen que hacer esa diferencia. Si vamos rearmando, rearmando, se hace difícil encontrar el equipo que tenga continuidad y confianza".
Después, llegaron los resultados: el 2-0 a Instituto, el 0-0 con Belgrano, el 2 a 1 a Independiente. Debutaron Maidana y Cristaldo, formaron una sociedad; Baroni y Schott, una más. Pero fueron chispas. Ese "¿A qué juega Talleres?" no podía preguntarse, según el DT. Más que eso, sigue sin respuesta definida al cierre de la fase regular.
Tevez, #Talleres - #SanLorenzo: "Este es un equipo diferente al que arrancó con #Newells y #Velez, terminamos con 6 pibes entonces, no me podés preguntar: '¿A qué juega?' Nos tenemos que armar". pic.twitter.com/s7zH1lMFDM
— Hugo García (@HGarcia_MundoD) March 1, 2026
¿Qué dicen los jugadores? Matías Catalán reflejó el lamento del vestuario al destacar que equipos de jerarquía como Boca facturan ante la menor distracción. "Si los perdonás, te pasa lo del torneo pasado", advirtió el defensor, reconociendo que la falta de puntería en el arco contrario y los errores propios son un combo letal frente a rivales que no necesitan generar mucho para lastimar.
A pesar de este escenario de dudas futbolísticas, el respaldo institucional hacia Carlos Tevez es inquebrantable. El presidente Andrés Fassi ha sido el principal defensor de la continuidad del DT, cuyo contrato vence a mitad de año. Fassi destacó que mantienen una comunicación diaria y que el trabajo de Tevez fue fundamental para potenciar a jóvenes de la cantera como Dávila y el propio Baroni.
"Me ilusiona este Talleres. Mucho. Es un gran plantel. Siempre estuvimos confiados", afirmó el mandatario, antes del partido, minimizando el impacto de las lesiones y enfocándose en la renovación del vínculo del entrenador, la cual podría concretarse en las próximas dos semanas.
Talleres se encuentra ahora frente a un punto de inflexión. El optimismo de Fassi y la construcción de Tevez se pondrán a prueba en cuatro finales donde se jugará la clasificación a los octavos de final.
El camino comienza el lunes 12 de abril ante Defensa y Justicia en Varela, seguido por el choque ante Deportivo Riestra en el Kempes el 19 de abril, el viaje a La Plata para enfrentar a Estudiantes el 25 de abril, y el cierre ante Unión en Santa Fe.
Como bien sintetizó Tevez: "Los cuatro partidos que vienen son fundamentales. Una cosa es si entrás dentro de los ocho y clasificás, otra cosa es que si te quedás afuera". El tiempo que el "Apache" reclama parece ser su mayor enemigo, pero el "espíritu de construcción" y la "jerarquía" recuperada son las herramientas con las que Talleres intentará dar una respuesta positiva a su propio destino.