La Voz En Vivo. Manes y la Selección: "No se trata de disfrutar el sufrimiento, sino de no quebrarse ante la adversidad"
En una entrevista exclusiva con La Voz En Vivo, el neurocientífico y diputado destacó la resiliencia colectiva del equipo de Lionel Scaloni y su impacto como modelo para la sociedad argentina.
El especialista Facundo Manes profundizó sobre los factores psicológicos y cerebrales que explican el desempeño de la Selección Argentina de fútbol.
Durante su participación con La Voz En Vivo, señaló que el equipo posee una fortaleza que trasciende lo deportivo, centrada en la gestión de las emociones ante la adversidad.
Según Manes, la "Scaloneta" ha logrado un nivel de resiliencia fenomenal. "Cuando el partido se complica, el equipo no se desorganiza emocionalmente; sigue convencido de que es capaz de revertir la situación", explicó el médico en diálogo con este medio.
La resiliencia de la Scaloneta
Desde la perspectiva de la neurociencia, el éxito no reside únicamente en la falta de miedo o dudas. Para Manes, los equipos que remontan situaciones adversas son aquellos que logran que las emociones no gobiernen sus decisiones finales.
Este fenómeno se apoya en lo que el especialista denomina "eficacia colectiva". Se trata de la confianza compartida de que el grupo, como unidad, tiene las herramientas necesarias para resolver un problema complejo.
"Un grupo funciona bien cuando hay altos niveles de empatía y un liderazgo claro", afirmó Manes. En este sentido, destacó que en la Selección no solo existe un líder, sino varias voces dominantes que fortalecen la estructura.
El liderazgo humano de Messi
Sobre la figura de Lionel Messi, Manes subrayó una evolución en su forma de conducir al grupo. Según su visión, el liderazgo del capitán ya no se limita a la genialidad individual, sino que transmite pertenencia y compromiso.
"Hoy Messi muestra enojo, lágrimas y vulnerabilidad, lo que lo hace humano. Es un héroe que llora pero se sigue haciendo cargo del equipo", detalló el neurocientífico sobre la madurez emocional del "10".
Esta conexión emocional genera que sus compañeros jueguen con alguien que está involucrado afectivamente con ellos. "Cuando un jugador se equivoca, los demás no lo abandonan; hay una idea de rescate colectivo", agregó.
Cerebro y rendimiento deportivo
Manes explicó que, en la alta competencia, la diferencia entre ganar y perder no suele estar en el músculo, sino en el cerebro. La clave es la capacidad de resistir la presión y regular la ansiedad durante los momentos críticos.
"El cerebro puede reaccionar de dos maneras ante la presión: entrar en alarma y decidir mal, o regular la emoción y volver al objetivo", analizó. Para el experto, la Selección ha aprendido a transformar la activación emocional en concentración y cooperación.
Incluso frente al cansancio físico extremo, es el cerebro el que da la orden de seguir. "Ese impulso de luchar hasta el final es un factor cognitivo-emocional, no pasa por el músculo", precisó sobre el esfuerzo de los jugadores en los minutos finales.
Propósito compartido y sociedad
El diputado nacional también aprovechó la entrevista para trazar un paralelismo entre el fútbol y la realidad social del país. Remarcó que la Selección demuestra que la adversidad se supera con preparación, confianza y un propósito compartido.
Manes fue crítico respecto a la cultura del padecimiento: "No deberíamos convertir el sufrimiento permanente en una identidad nacional. Está bien valorar nuestra capacidad de levantarnos, pero no podemos usar la resiliencia como excusa para soportar cualquier cosa".
Finalmente, instó a los argentinos a encontrar "patrones comunes" más allá de las diferencias políticas o económicas. "Si estamos divididos en todo, lamentablemente nos va a llevar a más pobreza y desigualdad. Debemos encontrar valores que nos unan, como lo hizo el regreso de la democracia".




