Análisis. Belgrano, un cambio a tiempo para recuperar la memoria futbolística y meterse en la semifinal
El Pirata supo encontrar su nuevo rumbo en los últimos partidos y se acomoda en el torneo para seguir en carrera y alimentar la ilusión de su gente.
Belgrano recuperó su confianza y su memoria futbolística cuando el equipo más lo necesitaba: en la recta final del torneo Apertura de la Liga Profesional. Y tras tres victorias consecutivas se ha metido en las semifinales del campeonato.
Después de un inicio en el que se posicionó entre los equipos más importantes del certamen y que le permitió recibir elogios desde todos los sectores, el conjunto de Ricardo Zielinski entró en un bajón en el que sus actuaciones hicieron poner nerviosos a más de uno, pero en las últimas tres presentaciones llegó la levantada para la alegría del pueblo Pirata.
El Celeste consiguió estar en las primeras siete fechas como invicto, obteniendo allí una seguidilla de cuatro triunfos y tres empates que lo posicionaron en los primeros lugares de la Zona B. Aquellos 15 puntos lo llevaron hasta la cima del grupo, pero llegó el inesperado bajón entre la fecha 8 y la 16 (recordemos que la nueve se jugó en el final del torneo).
En esa etapa de baja de juego colectivo, el Celeste acumuló dos triunfos, dos empates y cuatro derrotas, lo que preocupó por Alberdi, porque el equipo tuvo partidos muy flojos como ante Huracán en Parque Patricios o frente a River en el Monumental.
Pero a pesar de que no había hecho lo mejor en el terreno, los 8 puntos sumados en ese tramo, más los 15 del inicio, le dieron los 23 que lo metieron una fecha antes entre quienes iban a jugar los octavos de final.
Cambio y mejora
El Pirata se metió en los octavos de final a pesar de perder con Gimnasia en la fecha 16 por 1 a 0 en Alberdi a falta de una fecha: la reprogramada jornada nueve.
Antes de ese encuentro con Sarmiento, el cuerpo técnico decidió dejar de lado el sistema que venía utilizando y apostó por un cambio importante en su manera de pararse. Ingresó en escena el 4-2-3-1 dejando de lado aquella defensa de 3/5 usada en varios partidos y que no había dado el resultado deseado.
La inclusión de Santiago Longo en el medio campo, le dio una mayor libertad a la hora de jugar a Adrián Sánchez. Apareció en escena el juvenil Ramiro Hernandes y de repente comenzó a jugar Francisco González Metilli como no lo había hecho desde su llegada.
Y lo dispuesto se aplicó por primera vez en el cierre de la fase de grupos cuando en el Gigante de Alberdi goleó a Sarmiento 4 a 0 para ratificar que el clásico de Córdoba se jugaba en octavos de final. Fue un partido en el que Metilli brilló, se anotó en el marcador y también lo hicieron los juveniles Hernandes y Tulián (el primero en su carrera en el equipo superior).
La prueba había sido exitosa y el equipo tenía una nueva manera de jugar, de encarar lo que se venía en la etapa de definición del torneo.
Clásico, triunfo y más
El doble cinco llegó ante el equipo de Junín para quedarse y de repente la memoria futbolística individual se recuperó. Aquel equipo de las primeras fechas, con algunos actores distintos en campo, comenzó a rodar con firmeza para construir un par de triunfos que hicieron ruido y sacudieron el presente del torneo.
Belgrano le dio un golpe directo en el rostro a Talleres en el clásico que se jugó en el Kempes por los octavos y con el método probado ante Sarmiento, “borró” de la cancha las ideas de Carlos Tevez hasta doblegar al albiazul con claridad y ganar de extremo a extremo el encuentro más importante de la historia entre ambos equipos en Primera División.
El juego de “Licha” López, el crecimiento de Adrián Sánchez, la firmeza de Cardozo y todo lo que aporta el Chino, tuvo el respaldo del resto que no desentonó para quedarse con el triunfo.
El equipo repitió fórmula, volvió a jugar con el sistema que hacía un par de fechas daba efectividad y Unión quedó atrapado en la telaraña del Pirata hasta ser vencido con la autoridad que hace ilusionar a todos los simpatizantes.
El Celeste ha recuperado la memoria, está en las semifinales del torneo porque su entrenador Ricardo Zielinski entendió que era el momento de cambiar el sistema y de ajustar detalles. Nadie se asustó porque el Mudo Vázquez esté en el banco o porque el juvenil Hernandes ingrese en los segundos tiempos.
Este Belgrano de memoria recuperada y de juego mejorado, va por el premio mayor y ha mostrado en cancha que tiene con qué conseguirlo.


