La Voz En Vivo. La bandera de Malvinas: el desgarrador relato de una enfermera de guerra sobre el dolor, la sanación y el olvido

La veterana Alicia Reynoso recordó en La Voz En Vivo su labor atendiendo heridos en 1982 y analizó el impacto simbólico del reciente cruce futbolístico con Inglaterra.

17 de julio de 2026 a las 01:58 p. m.
La bandera de Malvinas: el desgarrador relato de una enfermera de guerra sobre el dolor, la sanación y el olvido
Los jugadores de la selección argentina exhibieron una bandera con la leyenda Las Malvinas son argentinas.

Alicia Reynoso, una de las 14 enfermeras de la Fuerza Aérea que participó en el conflicto del Atlántico Sur, compartió sus reflexiones tras la reciente polémica por la bandera de Malvinas en el partido contra Inglaterra.

Durante la entrevista en La Voz En Vivo, la veterana describió cómo los recuerdos del hospital reubicable se entrelazan con el presente del país.

Para la enfermera, ver la bandera con la leyenda "Las Malvinas son argentinas" en el estadio despertó sensaciones encontradas de orgullo e impotencia. Reynoso relató que, al observar las imágenes del encuentro deportivo, los gritos de gol se transformaron en su memoria en los antiguos gritos de dolor de los combatientes.

"Me vinieron las quejas de los soldados arriba de los aviones cuando los trasladábamos; quejas de dolor pidiendo por su mamá o de querer volver a la batalla", explicó Reynoso.

Aquellos jóvenes, a quienes prefiere llamar "hombres jóvenes" y no "chicos", marcaron a fuego su experiencia profesional y humana en el frente.

De los gritos de dolor al grito de gol

La veterana destacó que no se puede minimizar un partido contra Inglaterra debido a la carga histórica que conlleva el enfrentamiento con el "pirata usurpador". Al ver a los jugadores con la bandera, sintió que aquellos gritos de gol representaban a los soldados que no pudieron gritar o saltar en su momento.

Reynoso recordó que su labor, junto a otras 13 compañeras, se desarrolló en el hospital reubicable desplegado desde Buenos Aires hacia Comodoro Rivadavia. Esta base logística fue un punto neurálgico desde donde se atacaba a la flota enemiga y se recibía a los heridos para su atención inmediata.

"Fue un trabajo genuino y real donde la mujer dijo presente", afirmó la enfermera sobre el rol femenino en el conflicto armado. En ese espacio, las profesionales brindaron cuidado y contención a soldados que, en muchos casos, atravesaban sus últimas horas de vida.

"Mi trinchera fue el hospital"

Ante las comparaciones sobre la participación en el frente, Reynoso fue tajante al definir su lugar en la historia de la guerra. Aseguró que, aunque no estuvo en las islas, su compromiso con la defensa de la soberanía fue absoluto y marcado por la crudeza del hospital.

"Yo no me mojé los borceguíes con la turba malvinera, yo me los mojé con sangre", sentenció la veterana de guerra. Para ella, el reconocimiento de las mujeres como veteranas ha sido una lucha constante contra el ocultamiento institucional y social que sufrieron tras 1982.

Reynoso denunció que el período de posguerra fue especialmente difícil para las mujeres, quienes enfrentaron agresiones y un intento sistemático de borrarlas de la historia. Según su testimonio, el olvido es una forma de violencia que "te mata sin dejar huellas".

El olvido como violencia y la deuda social

La enfermera también se refirió a las deudas pendientes de la sociedad argentina y la clase política con los excombatientes y los ciudadanos en general. Expresó su preocupación por la situación actual de los jubilados y la falta de coherencia en los juramentos patrióticos.

"Ser argentino significa querer al país; no entiendo de economía, pero si un jubilado tiene que decidir entre comer o medicarse, algo no estamos haciendo bien", reflexionó. Comparó la entrega de los soldados en 1982 con la actitud de ciertos sectores que minimizan la soberanía nacional.

Respecto a la cifra de caídos, Reynoso fue enfática en recordar que 649 argentinos dieron la vida por la democracia y el país. Criticó a los dirigentes que intentan restar importancia al número de víctimas, señalando que "la muerte no les tocó a ellos".

Definiciones políticas y héroes nacionales

Consultada sobre la reivindicación de figuras históricas británicas por parte de la actual gestión nacional, Reynoso manifestó su total desacuerdo. La enfermera recordó que ella misma atendió a los jóvenes que Margaret Thatcher "mandó a matar" durante el conflicto bélico.

"Mis héroes y mis heroínas son San Martín, Belgrano y Juana Azurduy; yo estoy en la vereda de enfrente", sostuvo con firmeza. Para la veterana, la memoria de Malvinas debe mantenerse viva los 365 días del año y no solo durante las conmemoraciones del 2 de abril.

Finalmente, Alicia Reynoso instó a las nuevas generaciones a tomar la posta en la defensa de la causa Malvinas. Como sobreviviente y testigo directa del horror, pidió que la llama de la memoria no se apague ni se entregue ante intereses ajenos a la nación.