Rumbo al Mundial. Alphonso Davies, ángel de los refugiados: la estrella de Canadá con un pasado de película
El lateral de Bayern Múnich se recupera de una lesión y espera ser decisivo para Canadá en la Copa del Mundo.
La cuenta regresiva hacia la fase final de las Copas del Mundo no solo genera expectativas y ansiedad en los jugadores, sino también señales de alarma en aquellos seleccionados que padecen lesiones graves que ponen en duda la presencia de sus figuras en el espectáculo deportivo más importante del planeta.
Este es el caso del canadiense Alphonso Davies, lateral del Bayern Múnich y de la selección canadiense, quien sufrió un desgarro hace un mes durante un partido de la Champions League.
Pese a la preocupación inicial del futbolista y del entorno canadiense, todo indica que llegará en condiciones físicas para calzarse la casaca roja con el escudo de la hoja de arce.
Será un desafío más para Davies, que tiempo atrás superó una rotura de ligamentos cruzados que lo mantuvo inactivo durante 220 días y que carga, además, con una historia de vida profundamente ligada al drama de los refugiados en el mundo.
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Ese compromiso nace de su propio origen. Davies nació en el campo de refugiados de Buduburam, en Ghana, creado para albergar a los liberianos que escapaban de las sangrientas guerras civiles de los años 90, conflictos que provocaron unas 200.000 muertes, según estimaciones confiables.
Sus padres integraron esa marea de desesperados que llegó en 1999 a Ghana por caminos sembrados de cadáveres, y en ese campamento Alphonso “Phonzie” Davies nació y vivió hasta los cinco años, rodeado de pobreza y de las condiciones de vida miserables que acompañan a los desplazados. Hasta que ocurrió lo inesperado: la familia consiguió ser reubicada en Canadá.

Fue en el país más septentrional de América donde aquel niño africano, hijo de desplazados y dotado para casi cualquier deporte, eligió finalmente el fútbol. Desde su debut juvenil con la camiseta de Vancouver, no dejó de acumular títulos.
A los 16 años recibió la ciudadanía canadiense y una semana después debutó con la selección de Canadá frente a Curazao. Ya en Europa, como jugador del Bayern Múnich, se cruzó en varias ocasiones con Lionel Messi, su gran referente, y conserva enmarcada una camiseta intercambiada con la Pulga y una fotografía que inmortaliza el momento en que el mejor jugador del mundo le tiende la mano para ayudarlo a levantarse del césped.
Sus conquistas llenan las vitrinas de su casa: cinco Bundesligas, una Champions League, un Mundial de Clubes, copas y supercopas alemanas, entre otros trofeos. Sin embargo, esa colección reluciente no lo aparta de sus orígenes difíciles. Aunque no guarda recuerdos de sus primeros años en Buduburam, su compromiso con esa realidad resulta constante.
Por ese motivo fue designado embajador de buena voluntad de ACNUR, la agencia de las Naciones Unidas para los Refugiados, la organización que le abrió una nueva oportunidad a la familia Davies, aunque sus recursos resultan insuficientes frente a los cientos de miles de desplazados que generan las guerras en distintas regiones del planeta.
Su rol no es decorativo: actúa como un embajador activo que impulsa acciones para recaudar fondos y visibilizar las condiciones de vida de quienes huyen de conflictos armados y matanzas.
Lo de Davies no es menor. Un futbolista comprometido con una causa humanitaria potencia el impacto positivo de su figura dentro y fuera del campo de juego, y él lo entiende así.
En lo deportivo, cuenta los días para recuperarse y llegar al Mundial, como ya ocurrió en la antesala de Qatar, cuando superó una miocarditis provocada por el Covid que lo alejó de las canchas durante varios meses.
El grupo de Canadá para el Mundial 2026
Canadá integra el Grupo B. Debuta el 12 de junio a las 16 ante Bosnia, luego enfrenta a Qatar el 18 a las 19 y cierra frente a Suiza el 24 a las 16.

