Perfil. Eduardo Camavinga, de escapar de la guerra del Congo a jugar otro Mundial con Francia

Nació en una aldea de refugiados tras huir de la guerra del Congo y hoy es figura del Real Madrid y de la selección francesa.

07 de mayo de 2026 a las 07:28 p. m.
Eduardo Camavinga, de escapar de la guerra del Congo a jugar otro Mundial con Francia
Camavinga, del exilio y los campos de refugiados a la elite del fútbol mundial.

La llamada Segunda Guerra del Congo ocupa un lugar trágico en la historia africana por su magnitud y sus consecuencias. El conflicto se extendió entre 1998 y 2003 y provocó la muerte de alrededor de 5,4 millones de personas, en su mayoría civiles víctimas de matanzas, enfermedades y hambre. Por ese número de víctimas también se la conoce como la “guerra mundial africana” o la “gran guerra africana”.

De esa violencia extrema escapó Eduardo Camavinga, actual volante de la selección de Francia y jugador del Real Madrid, que disputará el Mundial 2026. Lo hizo incluso antes de nacer: su madre huyó embarazada y el futbolista nació en 2002 en Miconge, una pequeña aldea de refugiados ubicada en Cabinda, un enclave angoleño donde su familia encontró refugio frente a las masacres que asolaban la región.

El siguiente paso en la vida de los Camavinga, una familia numerosa compuesta por siete hijos, fue Europa y, más precisamente, Francia. Siempre con estatus de refugiados, se instalaron en ese país, donde Eduardo creció y se formó como futbolista.

Su historia personal derivó en una rareza poco frecuente en el fútbol: triple nacionalidad, congoleña por ascendencia, angoleña por nacimiento y francesa por adopción.

La infancia transcurrió en la región de Bretaña, en la ciudad de Fougères. Fue una etapa tranquila en comparación con el origen, aunque marcada por la precariedad. Uno de los episodios que más recuerda ocurrió cuando la casa que sus padres habían construido con gran esfuerzo se incendió mientras él estaba en la escuela. El fuego consumió todo lo que la familia tenía.

Camavinga, del exilio y los campos de refugiados a la elite del fútbol mundial.
Camavinga, del exilio y los campos de refugiados a la elite del fútbol mundial. (AP)

El municipio de Fougères les consiguió una vivienda modesta y, con apoyo social, el grupo familiar logró salir adelante. En ese contexto, el fútbol funcionó como refugio. Camavinga entrenaba en un club local y encontraba allí una vía de escape. “Vinimos huyendo de la guerra, tuvimos que luchar mucho. El fútbol fue mi forma de evadirme”, expresó en una entrevista.

Su talento empezó a destacarse rápidamente y llamó la atención de los reclutadores del Rennes. Tras 16 años de residencia en Francia, obtuvo la nacionalidad y, con apenas 15 años y cuatro meses, se convirtió en el jugador más joven en debutar en un equipo profesional de la Ligue 1. Era 2019.

La carrera avanzó a ritmo vertiginoso. En 2020 terminó el bachillerato en ciencias económicas y, casi en paralelo, se transformó en el futbolista más joven en debutar en la selección francesa. Al año siguiente llegó su pase al Real Madrid, donde consolidó su lugar en la elite del fútbol europeo.

Con la camiseta de Francia disputó la recordada final del Mundial de Qatar ante la selección argentina. Con el Real Madrid también vivió momentos de alta exposición, como la expulsión polémica frente al Bayern Múnich en un partido decisivo de la Liga de Campeones. Actualmente le queda un año de contrato con el club español.

En paralelo a su carrera deportiva, Camavinga empezó a construir un proyecto fuera del campo. En Madrid lanzó The Camavinga House, una cadena de peluquerías que ofrece cortes de pelo, perfilado de barba, decoloración y rastas. Entre sus clientes figuran varios jugadores del plantel, incluido Vinicius.

El futbolista que de niño comprobó cuán rápido se puede perder todo no quiere apostar su futuro únicamente a sus piernas. Desde una historia marcada por el exilio y la guerra, su presente combina fútbol de elite y una mirada puesta en el día después.

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