Cruz de Sainz
Una de las claves del éxito de Carlos Sainz es su navegante Lucas Cruz, un ingeniero informático, devoto de África y amante del Conogol.
Lucas Cruz regresa a Marruecos cada año. Recorre las escuelas y los hospitales que recibieron su ayuda desde la fundación "Asociación Desierto Niños".
Desde que conoció África, como asistente de Volkswagen hace ya cuatro años, cuenta que no ha dejado de pensar en cómo ayudar a los chicos más pobres del mundo.
El martes, mientras se comía un Conogol, vivía uno de los días más importantes del Dakar pero lejos del continente negro: Carlos Sainz había ganado su primera etapa de la edición 2010, entre La Serena y Copiapó y se encamina hacia la victoria. "Las cosas se dan así", interpretaba quien es nada menos que su navegante.
Los dientes separados, ojos hundidos, pelo gris. Cruz es la paz mientras Sainz provoca huracanes por donde pasa. "El Matador" es el líder del Dakar y la prensa, los fanáticos, todo mundo quiere saber qué siente, qué piensa, si ya se ve triunfador. Lucas se mantiene alejado, riéndose de las bromas de los mecánicos y tratando de terminar su helado.
"Hemos vivido cosas raras en esta carrera, pero como en La Serena ninguna. Quizá no le guste saberlo a mi esposa, pero ayer (por el lunes) veníamos con Carlos entrando a la ciudad y de pronto no lo podíamos creer: una mujer nos vio llegar y se levantó la remera... Ya te imaginarás", cuenta.
Es el encargado de guiar a Sainz por la carrera. Sus ojos en el desierto. Sabe hacerlo aunque le cueste explicar cómo cuatro años atrás era apenas un asistente más del VW y veía al "Matador" desde lejos.
"Se dio así. Son circunstancias de la vida. Llegué hasta Carlos, con el que nos llevamos muy bien", explica. Se encontraron luego de dejar a su antiguo piloto, el español Nani Roma, quien sufrió en 2009 la salida del equipo oficial Mitsubishi.
Sainz quiere ganar el Dakar. Es la única carrera que le falta. Pero necesita entender a su navegante y por eso dejó al francés Michel Perin, con quien "el Matador" se comunicaba como podía (Sainz habla mal francés, Perin mal español) para fichar a Cruz.
En especial, después del accidente del año pasado en Fiambalá cuando el madrileño voló por un barranco y destrozó su Touareg. Sainz insultaba en español y consolaba a Perin en inglés, quien se quejaba del dolor en español. "Ahora –dicen los periodistas que conocen a Cruz y al madrileño– si se tienen que putear, lo pueden hacer en castellano".
Para el navegante de Sainz, el Dakar es como un rally normal, pero sin notas de ruta. "Vamos tratando de ver qué viene más adelante, pero es complicado. Nada es fácil y hasta que no lleguemos a Buenos Aires no sabremos qué pasará", advierte Cruz, catalán, ingeniero en informática, casado, sin hijos.
Sabe que debe mantener la concentración hasta el final y que ninguna etapa fue fácil, ni lo será. Como la de ayer en los resbaladizos terrenos del centro chileno, que ganaron sobre Nasser Al Attiyah, compañero de escudería.
Su función, explica Cruz no sólo se limita a guiar a Sainz. Antes de comenzar cada etapa debe chequear cada elemento del Touareg. "Tengo una lista, como la de un piloto de avión, en la que está descripto todo el procedimiento que debo llevar a cabo. Voy probando cada elemento y dando el OK. Cuando está todo en condiciones y funcionando, largamos", le decía ayer a Mundo D, en medio del caos de la llegada a Santiago.
África, siempre África
"Aquí vemos niños pobres, pero también están de los otros. Algunos tienen más y otros menos. Pero en África nadie tiene nada. Con poco puedes hacerlos felices. Y a uno no le cuesta nada hacerlo. Por eso, cada año, recibimos una lista de cosas que necesitan y las llevamos", cuenta Cruz, que lleva el logotipo de la fundación en el buzo. Y aunque asegura que navegar a un piloto es casi lo mismo en África que en Sudamérica, su corazón parece atado al continente negro. "Allí está el espíritu de esta carrera", explica.
Pero por ahora, su cabeza sigue en Sudamérica y hoy entrará de lleno a la Argentina. "Nos quedan cuatro días", exclama como pidiendo al cielo que no ocurra nada extraño. Y cuando dice "nada" habla de todo.
–Lucas, le dice un asistente de VW, no olvides llevar 2000 pesos chilenos. Es para el peaje hasta Argentina.
–Claro, ya los había separado.
Clasificación hasta la décima etapa
Autos 1º) Carlos Sainz-Cruz (España) Volkswagen 36h34m45s2º) Nasser Al Attiyah (Qatar)-Gottschalk (Alemania) Volkswagen a 10m06s3º) Mark Miller (EE.UU.)-Pitchford (Sudáfrica) Volkswagen a 28m19s4º) Stephane Peterhansel-Cottret (Francia) BMW a 2h14m20s5º) Guerlain Chicherit (Francia)-Thoerner (Suiza) BMW a 2h30m59sArgentinos 9º) Orly Terranova-Maimon (Francia) Mitsubishi a 5h40m31s 36º) Alejandro Yacoponi-Marco Scopinaro Toyota a 29h33m05s 47º) Lino Sisterna-Juan Pablo Sisterna Mitsubishi a 41h01m39s motos 1º) Cyril Despres (Francia) KTM 39h15m59s2º) Pal Anders Ullevalseter (Noruega) KTM a 1h22m49s3º) Francisco "Chaleco" López (Chile) Aprilia a 1h24m07s4º) Helder Rodrigues (Portugal) Yamaha a 1h24m59s5º) Alain Duclos (Francia) KTM a 1h57m35sArgentinos 34º) Rodolfo Bollero KTM a 10h50m45s54º) Pablo Busin Honda a 17h46s63º) Julio Quiroga Yamaha a 21h16n16scuadri 1º) Marcos Patronelli (Argentina) Yamaha 49h03m22s2º) Alejandro Patronelli (Argentina) Yamaha a 2h24m21s 3º) Juan González Corominas (España) Yamaha a 4h11m36s4º) Rafal Sonik (Polonia) Yamaha a 6h31m55s5º) Christophe Declerk (Francia) Polaris a 6h37m32s Más argentinos 6º) Sebastián Halpern Yamaha a 9h18m27s7º) Bernardo Rolando Graue Can-Am a 12h07m56s10º) Daniel Mazzucco Can-Am a 19h51m41scamiones1º) Vladimir Chagin (Rusia) Kamaz 42h09m13s2º) Firdaus Kabirov (Rusia) Kamaz a 1h12m55s3º) Marcel Van Vliet (Holanda) Ginaf a 8h35m48s4º) Martin Macik (República Checa) Liaf a 10h22m49s5º) Wulfert Van Ginkel (Holanda) Ginaf a 12h42m52s1
11ª etapa
Santiago-San Juan. En la 11ª etapa, la carrera cruzará de nuevo la frontera e ingresará a Argentina en medio de la cordillera de los Andes con el imponente Aconcagua como espectador. Serán 434 kilómetros entre Santiago y San Juan (220 cronometrados).

