Gigante. La campaña del Belgrano campeón que enamoró al pueblo pirata
Los hinchas del Celestes coparon como siempre. También sufrieron como es costumbre, pero festejaron a lo grande con el título en el Torneo Apertura.
El verano argentino estaba a pleno cuando se puso en marcha el Torneo Apertura. Belgrano abrió de visitante con una victoria resonante. El 24 de enero, en el Gigante de Arroyito superó a Rosario Central por 2-1, y empezó a construir la mística de equipo luchador ya que empezó perdiendo con un penal dudoso que Yael Falcón Pérez, sí el árbitro de final con River el domingo en el Kempes, le dio a Ángel Di María, que él mismo se encargó de cambiar por gol.
La “B” fue más en el complemento, lo empató a los 42 minutos, por Facundo Mallo en contra, y los ganó por un golazo de Lautaro Gutiérrez, dos minutos después.

Si los hinchas ya estaban manija en la previa por los refuerzos, entre ellos el regreso del “Mudo” Vázquez, el triunfo ante el Canalla los envalentonó más. Con los abonos al Gigante agotados, un clásico en todos los años, Belgrano debutó en Alberdi con un empate 1-1 frente a Tigre.
Pero los seguidores del Pirata ya estaban entusiasmados, ya pensaban en que el equipo armado por Ricardo Zielinski podía darle alegrías. Venía el Celeste de llegar a las semifinales de la Copa Argentina en 2025, aunque con otro golpe por no meterse entre los ocho en el Clausura. Pero los hinchas de Belgrano son así. Pasan el golpe por las frustraciones, los sufrimientos, y vuelven a creer. Vuelven a confiar. No dejan de alentar.
En la cuarta fecha llegó la primera victoria de local, 1-0 a Banfield con un golazo de Lucas Zelarayán. “El Chino” y “el Mudo” empezaban a darle alegrías al pueblo Pirata. Y en Alberdi.
Encima, para que el entusiasmo crezca, Belgrano le ganó a Independiente Rivadavia, que estaba invicto, en Mendoza y Vázquez marcó un gol. El equipo del “Ruso” estaba arriba en la Zona B del campeonato de la Liga Profesional, Alberdi era una fiesta.

Pero si no sufre no es Belgrano. Tras vencer a Estudiantes en Río Cuarto, empató en el Gigante el clásico contra Talleres, vino un bajón. Derrota con Racing en el Gigante y goleada en contra con River en el Monumental. Pero este Belgrano estaba construido para ir por más. Algunas dudas y el cierre con un triunfo sólido con Sarmiento, en el pendiente de la novena fecha.
Llegaron los cruces, y en octavos, el clásico con Talleres, con aliento a la distancia. Victoria 1-0 y festejó en grande. 2-0 en Alberdi con Unión lo metió en las semifinales. Sufriendo y ganando a lo Belgrano, dejó en el camino a Argentinos Juniors de visitante, en los penales, y con “Uvita” empatando a los 49 minutos.
Fernández, “el Uvita”, entró en el complemento en la final con River para un título histórico. Una alegría que será inolvidable.



