Fórmula 1. Alpine se juega mucho en Montmeló: las claves del fin de semana de Colapinto

El piloto argentino afronta un fin de semana clave en Montmeló, un circuito que conoce a la perfección. Alpine presentará actualizaciones en ambos autos y espera recuperar protagonismo tras las frustraciones de Mónaco. La expectativa crece en torno al rendimiento del A526 y al papel que puede desempeñar Franco en una pista favorable para el equipo.

11 de junio de 2026 a las 12:43 p. m.
Miguel Ángel Motta Especial desde Barcelona
Alpine se juega mucho en Montmeló: las claves del fin de semana de Colapinto
Franco Colapinto en el GP de Mónaco.

Tras la aceptación y la felicidad generalizada que causó la visita de Su Santidad a esta hermosa ciudad, y luego de esperar 48 horas, descansando un poco del trajín de la Costa Azul, hoy nos trasladamos hasta el hotel Augusta, vecino al autódromo, y desde allí al circuito de Montmeló para iniciar nuestra tarea del fin de semana.

En primera instancia, habría que tener fe y esperanza porque Franco Colapinto conoce las características del trazado: ha girado aquí infinidad de veces y en todas las categorías europeas en las que participó. Es decir, desde ese punto, las cosas están en orden. Además, será la primera ocasión en que Alpine introduzca actualizaciones, y sucederá en ambos coches.

Los nuevos diseños de alerones delanteros y traseros despiertan expectativas en la órbita del equipo, y mañana sabremos, con los primeros entrenamientos, qué resultados pueden brindar.

Esta pista es muy utilizada por todos. Algunos la conocen mejor que otros, pero todos saben de qué se trata. Luego de los vaivenes y vericuetos que genera Mónaco, girar en Barcelona alivia a los protagonistas, que se ponen en “modo circuito”, saliendo todos a fondo para ver de qué se trata y alejar los fantasmas del Principado.

Hay inquietud por ver en acción a los participantes, y en el póster oficial del evento figuran los rostros de los dos ídolos nacionales (Sainz y Alonso), más Franco Colapinto como tercer ícono hispanohablante, quedando fuera de la convocatoria el mexicano Checo Pérez.

Franco Colapinto en el GP de Mónaco.
Franco Colapinto en el GP de Mónaco. (AP)

Con la incorporación de Madrid, España tendrá dos eventos mundiales, pero con la salvedad de que, desde el año que viene, Barcelona deberá alternar con Spa (Bélgica) todos los años hasta 2032: años pares para los catalanes, impares para los belgas.

La afición ibérica sabe que ninguno de sus dos pilotos está en condiciones de ganar, no por falta de talento, sino porque no cuentan con los coches adecuados para aspirar a semejante logro.

Esto se nota en la previa, porque aún hay disponibilidad de entradas y un banco local promociona para sus clientes un acceso popular a 100 euros el fin de semana, manifestando disponer de 2.000 tickets.

Si bien el sol golpea con fuerza en ese sector, la promoción existe porque las 149.000 localidades no están vendidas en su totalidad. A medida que la carrera se acerca, el fervor crece, pero sería diferente si los pilotos locales pudieran pelear por el podio.

Sin ir más lejos, el punto que sumó Alonso en Mónaco fue festejado por los integrantes del equipo británico como si se tratara de un podio.

En cuanto a Franco, hoy fue nominado para asistir a la conferencia FIA previa al evento junto a Carlos Sainz y Kimi Antonelli. El joven italiano, por motivos deportivos, resultó el más requerido y, con paciencia, respondió a todas las inquietudes. Sainz y Franco fueron menos abordados, aunque cuando les tocó participar lo hicieron con predisposición.

Solo una pregunta descolocó un poco a nuestro representante: cuando una periodista consultó si creía que su auto era igual técnicamente al de Gasly o si existía alguna diferencia. Muy escuetamente, el piloto del auto 43 se limitó a decir “ninguna” y devolvió el inalámbrico, sin querer ampliar.

Fue un momento inesperado, en el que Kimi lo miró con sorpresa y Sainz esbozó una leve sonrisa. A todos la pregunta los asombró, pero la respuesta aún más.

Conmueve la naturalidad con la que Kimi está atravesando este momento. Llegó primero a la sala y esperó a sus compañeros mirando el móvil, acompañado solo por dos personas del equipo. Respondió todo con total naturalidad: ninguna consulta lo alteró ni mostró gestos de divo.

Así llegó Colapinto al circuito de Barcelona.
Así llegó Colapinto al circuito de Barcelona. (Alpine.)

Participó respetuosamente del compromiso y no se sintió incómodo en ningún momento. Al finalizar, se retiró, como los hombres de prensa, por la puerta principal, sin utilizar la salida lateral destinada a los protagonistas, que sí usaron sus colegas.

Si alguien le pedía una foto, accedía con normalidad. Literalmente, con tantos éxitos incipientes, un periodista se animó a compararlo con Ayrton Senna. La situación le causó gracia y aclaró que para alcanzar ese nivel aún le queda mucho por ganar.

Es curioso, porque hace unos meses algunos en Argentina hacían ese parangón con Colapinto, aunque parece que últimamente se han moderado.

Bien, mañana comienza la acción. Es un circuito donde Alpine debe rendir bien y Franco también. Ellos lo saben y harán todo lo posible para lograrlo. De lo contrario, el panorama volvería a complicarse, aunque todo indica que no será así. Hay variantes que estrenar y mucha confianza en su rendimiento.

El clima es favorable. En líneas generales, el A526 se probó en enero en este trazado: todo debería funcionar mucho mejor que en Mónaco y al nivel de Miami y Canadá, o incluso sorprender con algo superior, considerando que Gasly hubiese alcanzado el podio de no haber sido por las penalizaciones del último fin de semana.

Colapinto y Gasly llegando al Principado.
Colapinto y Gasly llegando al Principado. (Alpine.)

El francés sintió profundamente no haber accedido a ese resultado. Iba a ser tercero. Habrá que ver cómo le impacta emocionalmente. Fue un golpe duro, pero una vez más el equipo evidenció debilidades: no guiaron correctamente desde boxes a ninguno de sus pilotos, que pisaron las líneas blancas, lo que tampoco está permitido.

Alpine reclama ante la FIA y hace hincapié en que fueron perjudicados, pero no hay grandes expectativas respecto de la petición.

No está de más mencionar que, en los playones externos detrás del sector de boxes, se encuentran los autos de las categorías teloneras F2 y F3. A media mañana, mientras acomodaban sus vehículos, me encontré con Nico Varrone, quien disputó su primera carrera europea aquí y tiene proyectos para seguir creciendo. Su futuro aparece como muy prometedor.

Nico se adaptó rápido a las exigencias de su categoría y en cualquier momento podría dar alguna alegría. Está conociendo el auto, que no es de los mejores, como tampoco su equipo, pero en conjunto todos hacen un gran esfuerzo para sostener a este joven piloto argentino que hoy busca consolidarse en Europa.

Barcelona es un clásico del Mundial y estar en este trazado, enclavado en una zona industrial, es muy atractivo. Sin embargo, el domingo entrar o salir suele ser caótico, y hay que mentalizarse de que vale la pena.