Bajorrelieve. El último templario, tercera parte
Una saga histórica que sumerge al lector en el intrigante mundo de la corte francesa, donde la maldición de los templarios y las traiciones marcan el destino.
La saga de Maurice Druon sobre la historia de Francia lleva el nombre genérico de Los reyes malditos y está compuesta por siete tomos. Desde que la leí por primera vez, cada tantos años vuelvo a releerla y sigue sorprendiéndome, cada vez que lo hago, de su atractivo literario, que va desde el título que abarca toda la obra hasta el título de cada tomo, la excelencia de la investigación, la prosa cuidada y sin baches.
Les paso ahora los títulos en orden de hechos históricos y al mismo tiempo el correspondiente de edición: I) El rey de hierro; II) La reina estrangulada; III) Los venenos de la corona; IV) La ley de los varones; V) La loba de Francia; VI) La flor de Lis y el león; VII) De cómo un rey perdió Francia.
El primer tomo −El rey de hierro− transcurre en Francia en el año 1314 durante el reinado de Felipe el Hermoso y comienza con el juicio −que deriva en sentencia de muerte− a dos de los templarios más destacados de aquella orden: el condenado más anciano, antes de expirar, maldice no sólo al rey, sino también a un destacado cortesano −que es su mano derecha y consejero− y, por si fuera poco, incluye también al papa.
Al principio, desde la corona para abajo se ríen de ello, pero pronto la maldición comienza a cumplirse. Para oscurecer más la situación, se le suma otro hecho: la hija del rey, la princesa Isabel, por entonces reina de Inglaterra, descubre la infidelidad de sus cuñadas y, en vez de dejarlo pasar, decide exponer semejante traición ante la corte y el pueblo.
Todo esto sucede mientras Felipe el Hermoso de Francia debe enfrentar peleas políticas dentro de su corte, amoríos conflictivos y una situación internacional bastante difícil.
El autor, con maestría, nos lleva de un personaje a otro, y de pronto aquellos que nos parecían secundarios pasan a primer plano mientras nos adentramos en la trama de una época y de un período fascinante: porque Druon no sólo nos lleva a través de la historia de la corte de este poderoso monarca, sino que nos deleita, como lectores, con una variedad de personajes que van desde gente común hasta comerciantes pequeños y también riquísimos, campesinos que dependen del clima tanto como del cobrador de impuestos, todo ambientado en la historia de Europa y de varios de sus reinos, durante el año 1300.
Un personaje femenino se destaca entre todos: es la reina Isabel, cuyo nombre, a través de otras reinas de diferentes países, casi siempre puso muy alta la vara en cuanto a su desempeño político.
Esta Isabel es mujer de temple, no se deja avasallar por los varones, ni se rendirá a los halagos amigables de otras mujeres de la corte.
Según mi leal entender, la traducción que llegó a las librerías argentinas de esta saga histórica me resultó muy buena; ignoro si, luego de años, llegó alguna otra traducción, ya que a veces los derechos literarios, después de cierto tiempo, vencen y debido a esto pasan a otros grupos editoriales que pueden comprar o no las diferentes traducciones.
Creo que entre los atractivos que una lectora y crítica describe en internet, queda claro un detalle que a mí, también lectora, me encantó cuando lo leí por primera vez, y es algo que siempre he deseado encontrar en las novelas de este género: la reconstrucción de la vida privada de la época y algunos detalles rescatados no sólo de esta, sino también en cuanto a modas de vestuario, de maneras, de armas, de joyas y de infinidad de pequeñeces que ponen sabor a su lectura.
Para aquellos que amamos la novela histórica, esta obra tiene cosas muy valorables, pues abarca todo un período, que va más allá de un solo personaje y que incluye otras disciplinas, como la arquitectura, las armas, el vestuario, la comida, la bebida y, si mal no recuerdo, hasta la descripción de algunos animales de compañía.
Son detalles que valorizan un escenario monumental y que nos sumergen, como lectores, en siglos que han quedado muy atrás y de los que la literatura, últimamente, no ha dado muchas novelas.
Pero lo que más me gustó de esta saga fue la cantidad de cosas que aprendí sobre la historia de un tiempo que abarca desde costumbres de las distintas clases sociales hasta dichos populares. Creo que, como lectora, al final del primer tomo, queremos conseguir los que le siguen.

